El funcionario Daniel Barberis les bajó línea a los gendarmes y admitió que el Gobierno influyó sobre el juez
“En el barco están ustedes y nosotros”
El encargado del área de violencia institucional del Ministerio de Seguridad se reunió con los gendarmes que estuvieron cerca del río para bajarles línea y manifestarles su apoyo. “Logramos que el juez escriba lo que no había escrito”, les dijo.
“Si nosotros no podemos salir juntos de este barco, encalla”, les dijo Daniel Barberis a los gendarmes.“Si nosotros no podemos salir juntos de este barco, encalla”, les dijo Daniel Barberis a los gendarmes.“Si nosotros no podemos salir juntos de este barco, encalla”, les dijo Daniel Barberis a los gendarmes.“Si nosotros no podemos salir juntos de este barco, encalla”, les dijo Daniel Barberis a los gendarmes.“Si nosotros no podemos salir juntos de este barco, encalla”, les dijo Daniel Barberis a los gendarmes.
“Si nosotros no podemos salir juntos de este barco, encalla”, les dijo Daniel Barberis a los gendarmes. 

Desde Esquel

A los diez días de la desaparición forzada de Santiago Maldonado, el funcionario del Ministerio de Seguridad Daniel Barberis admitió ante cuatro gendarmes que desde el gobierno habían “inducido” al ahora ex juez de la causa, Guido Otranto, a desviar la pesquisa sobre la Gendarmería. Esto quedó registrado en una entrevista grupal que Barberis mantuvo con los uniformados, en la que participó Daniel Gómez, uno de los últimos en irse de la vera del río el día de la represión. Dicho documento sonoro fue incorporado a la causa junto con los informes técnicos de los 70 teléfonos utilizados por los efectivos el día en que desapareció Santiago Maldonado. Barberis denostó a los organismos de Derechos Humanos y a la familia de Santiago por estar “enfrascados” en la hipótesis de la desaparición forzada. 

“En términos políticos hicimos lo que teníamos que hacer. Hacer que el juez escriba lo que no había escrito, no porque lo apretamos sino porque las circunstancias lo llevaron al juez (a decir que no había indicios)”, sostuvo Barberis ante cuatro uniformados. 

“Ahora le están pidiendo la cabeza del Presidente (Mauricio Macri). En este barco estamos juntos, ¿está claro? Si ustedes leen los diarios de la oposición, hay un columnista famoso que puso: ‘Macri ya tiene su desaparecido’. No los nombran a ustedes. Si nosotros no podemos salir juntos de este barco, encalla y en el barco están ustedes y nosotros”, puede escucharse a Barberis sin ningún tipo de pudor.

El funcionario encargado del área de violencia institucional del Ministerio realizó entrevistas individuales –fueron incorporadas en audio y transcriptas– con todos los gendarmes que participaron de la represión que finalizó con la desaparición forzada de Santiago Maldonado. Pero antes, les hizo llenar un formulario elaborado por el ministerio y mantuvo una reunión con cuatro gendarmes, entre los que se destaca Daniel Gómez, según el audio al que accedió PáginaI12 incorporado al expediente, junto a un escopetero y dos uniformados más. 

“Hay una organización de Derechos Humanos, Amnistía Internacional, que tiene un esquema de trabajo bajo la figura de Acción Urgente. Ellos han tomado esto y le han puesto la figura de desaparición forzada de personas, sin ninguna base. Esto ya trasciende lo que ustedes hicieron el primero de agosto. Este caso, si no se resuelve como nosotros esperamos, que es sin el involucramiento de la fuerza, si no se resuelve de esta manera, se resolverá con el involucramiento de la fuerza”, advirtió Barberis, quien con tono afable reconoció que su rol era evitar a toda costa cualquier cuestionamiento hacia la fuerza.

–¿Pero la fuerza ya está involucrada?, interrumpió Gómez.

–No, no, con el involucramiento de esa figura que en la causa no está, no existe. La figura de desaparición forzada no es la carátula de la causa, es lo que estos organismos quieren que sea. Si ellos lograran ese cambio, estaríamos investigando el primer desaparecido de este gobierno y la fuerza que lo ejecuta es Gendarmería. Por eso yo estoy acá. Habitualmente, todas estas cosas, cuando hay un uso irracional de la fuerza o violencia institucional, no vengo yo a todos los casos que tenemos. Vengo a este, ¿se entiende?

En uno de los audios incorporados en la causa, Gómez mantiene una conversación con el Comandante Pablo Badie, en el que hablan del comentario realizado por otro uniformado vinculado a un posible “cuerpo flotando sobre el río”. Sin embargo, ninguno de los dos da crédito a dicha versión, según se desprende de la conversación completa a la que accedió este diario. El diario La Nación, por su parte, también publicó un audio muy breve en donde un gendarme sostiene que Maldonado habría estado en la camioneta de la gendarme Sartirana. El audio dura apenas 8 segundos. Gendarmería emitió un comunicado en el que asegura que fue una humorada entre miembros de la fuerza de seguridad al enterarse de algunas menciones que hizo la ministra Patricia Bullrich durante su exposición en el Senado.    

El rol de Barberis dentro del expediente fue unificar el criterio de los gendarmes que estuvieron más cerca del río. “Nuestro rol en el Habeas Corpus es este: ustedes (la familia de Santiago y la comunidad mapuche) dicen que lo tiene la Gendarmería, bueno, tráiganos las pruebas. Ellos, lo que han logrado es que en el concierto internacional se coloque la figura de desaparición forzosa. Estuvimos reunidos con los familiares y los organismos y ellos están metidos, tercamente, en la desaparición forzosa”, sostuvo el funcionario.

–¿Qué pasa si aparece, como se ve ahora, que este tipo apareció en otro lugar?, preguntó otro gendarme. 

–Habremos tenido razón cuando la ministra dice que no hay un solo indicio. La responsable política del ministerio, Patricia Bullrich, dijo que no hay un solo indicio para que este hecho que se le imputa a la Gendarmería tenga veracidad. Incluso no se sabe si este muchacho Maldonado estuvo en la zona.

Como puede apreciarse en las palabras de Barberis, desde un primer momento el Gobierno buscó unificar criterios dentro de la fuerza, para luego embarrar la cancha, e incluso, presionar al ahora ex juez de la causa, Guido Otranto.