Se fugan delante del papa Francisco
Prófugos pero bendecidos
Dos presos que almorzaban con Francisco en Bologna aprovecharon para fugarse. Ocurrió el 1º de octubre. Recién se supo ahora: los buscan en toda Italia.
Francisco durante el almuerzo en Bologna, cuando se produjo la evasión.Francisco durante el almuerzo en Bologna, cuando se produjo la evasión.Francisco durante el almuerzo en Bologna, cuando se produjo la evasión.Francisco durante el almuerzo en Bologna, cuando se produjo la evasión.Francisco durante el almuerzo en Bologna, cuando se produjo la evasión.
Francisco durante el almuerzo en Bologna, cuando se produjo la evasión. 
Imagen: AFP

La visita del papa Francisco a Bolonia quedará en el recuerdo por un hecho curioso que se conoció hoy, diez días después del paso del pontífice argentino por esa ciudad del norte de Italia. Dos reclusos de origen napolitano se fugaron durante el almuerzo que el Papa compartía con los reclusos.

Ocurrió en la basílica de Santo Petronio, en Bolonia, donde Jorge Bergoglio ofició misa. Un rato antes, compartió la mesa del almuerzo con veinte detenidos en la casa de Trabajo y Reclusión de Castelfranco Emilia, en Módena, donde se aloja a presos para la reinserción social. Allí drogadictos en recuperación y detenidos considerados socialmente peligrosos. A ese segundo grupo pertenecían los evadidos.

¿Cómo se produjo el escape? Al parecer, aprovecharon un descuido de los guardias mientras compartían el almuerzo con el jefe de la Iglesia Católica. Los reos aprovecharon su condición de un régimen de encarcelamiento abierto en la cárcel de Módena, de donde los llevaron a Bolonia para el encuentro con el Papa.

Según se informó, los detenidos tienen informes negativos en su estadía en la cárcel y cuando los guardias se percataron de su ausencia, no informaron a Francisco ni alteraron la agenda de la visita papal. Habían llegado a Bolonia junto a un capellán, varios voluntarios de una parroquia y un pequeño grupo de guardias.

Bergoglio se fue al estadio de la ciudad, donde cerró la visita a Bolonia con un encuentro ante 40 mil personas. Mientras, y con sigilo, comenzaba la búsqueda de los fugitivos: son buscados por la Policía, que ayer se presentó en la Curia, en Vía Altabella, para pedir información a la jerarquía eclesiástica. Ayer, la policía se presentó ante la curia de Bolonia para pedir información.

No es la primera vez que Bergoglio acostumbra reunirse con presos. De hecho, no es el primer pontífice en hacerlo: ya lo había hecho Juan XXIII, el Papa del Concilio Vaticano II. Desde Roma, se informó que Francisco seguirá teniendo este tipo de actividades.

El Vaticano informó que el papa Francisco presta una atención especial a la situación de los presos, y acostumbra a reunirse con grupos de reos durante sus viajes dentro y fuera de Italia. Y que a pesar de este hecho, no dejará de hacerlo.