Minco, show de luces y colores
Que la fuerza te acompañe
El ex Puerto Infinito es el ariete de un quinteto que se propone ser “una experiencia sonora, visual y performática” dispuesta a emocionar.
Imagen: Cecilia Salas

“Al cantar, todo se aclarará”, son las primeras palabras que deja salir de su interior el cantautor Julián Minckas en el disco debut de Minco. Son ocho canciones que enseñan que después de una tormenta (emocional), vienen la calma y el aprendizaje. Un disco de transición, de pasaje a otra cosa. “Cuando hice las canciones, intenté reflejar lo que estaba viviendo en ese momento; tiene que ver con un trabajo personal de tratar de sacar afuera cosas dolorosas”, confiesa. “A través de la música logré sanarme, sobre todo después de contar con la ayuda de un montón de amigos increíbles que participan en este proyecto, que empezó a tomar una fuerza que no esperaba.”

Si bien Minco es el primer proyecto solista del ex Puerto Infinito, fue adoptando una energía colectiva, de banda. “Empezamos a tocar, hubo una onda de grupo humano y nos convertimos en cinco hermanos, cinco mejores amigos. De repente, se armó algo. Son canciones que compuse yo pero todo lo pensamos entre todos”, dice este músico que estudió con Edgardo Cardozo, un brujo de la guitarra. Julián Malosetti (batería), Juan Telechea (bajo y coros), Demián Velazco Rochwerger (sintetizadores, loopera y coros) y Andrés Elijovich (teclados) completan el grupo, cuya presentación promete ser una “experiencia sonora, visual y performática”.

Minco es un disco colorido, optimista y luminoso. Hay “tierra, sol y olor a Latinoamérica” en Al cantar (con Julián Gándara en ronroco y Sofía Viola en voz), aires bluseros en Buscándome a mí (con el Gnomo Reznik), psicodelia en Espejo (con aportes vocales de Ezequiel Borra), un pulso pop en ¿A dónde vas? (con Faca Flores en batería) y una melodía hipnótica en Cantemos con alegría, dueña de una poesía inspirada que invita a escuchar la voz del universo y conectar con una fuerza inmemorial. “Ante las crisis aflora una creatividad especial, pero lo ideal es ir ejercitando ese músculo para que no haga falta estar mal para hacer canciones”, entiende el cantautor.

Son canciones muy personales, ¿Cómo creés que pueden conectar con quienes escuchen?

–El objetivo del disco es que la gente pueda sentarse un rato a escuchar con atención y le genere emociones y sensaciones. La otra vez me dijeron: “Che, puse el disco y me bajó la ansiedad”. Son cosas que no esperás, pero garpan más que todo. Que te pase algo físico y emocional, que te ayude, que sea bueno para vos en este quilombo en el que estamos metidos. Yo me había separado y estaba buscándome en medio de ese infierno, tratando de discernir si había un camino posible. Y traté de darme fuerzas. Si estás bien, todo lo demás llega. No hay que depositar todo en el otro, es muy común caer en eso.

* Jueves 12/10 a las 20.30 en el CAFF, Sánchez de Bustamente 772.