Los jihadistas mataron a 128 personas en un pueblo sirio
ISIS deja atrás un reguero de sangre

El Estado Islámico (o ISIS) mató al menos a 128 personas en un pueblo sirio en las profundidades del territorio controlado por el régimen de Al Assad. Las fuerzas gubernamentales lograron retomar Al-Qaryatayn durante el fin de semana, confirmó ayer el Observatorio Sirio de Derechos Humanos (OSDH). Los rumores de matanzas al estilo de ejecuciones de soldados capturados o civiles sospechosos de tener vínculos con el gobierno no habían sido verificados previamente.

Al-Qaryatayn, a unos 300 kilómetros de uno de los bastiones de Deir Ezzor del EI fue recapturado a principios de este mes. Un video de Associated Press, filmado mientras las tropas del gobierno sirio recapturaban Al-Qaryatayn, mostró varios cuerpos en las calles de la ciudad. En el video, un residente de la ciudad dice que los “monstruos” del EI habían matado a más de 100 personas, incluidos soldados y civiles. “Estas son personas que no conocen a Dios, no saben nada”. Mataron a niños y mujeres con cuchillos, golpearon a mujeres, les rompieron los brazos”, dijo. Talal Barazi, el gobernador de la provincia de Homs, dijo que la mayoría de los cuerpos pertenecían a ciudadanos que eran empleados del gobierno o estaban afiliados al gobernante partido Baaz de Siria. Dijo que los asesinatos continuaron durante las tres semanas que el EI ocupó la ciudad y “aterrorizó” a sus residentes. “Es una masacre impactante”, dijo.

Al menos 153 soldados y combatientes del ejército sirio de milicias aliadas, como Hezbolá del Líbano, perdieron la vida durante los cinco días de intensos enfrentamientos en la ciudad de la provincia de Homs, dijo previamente la OSDH con sede en el Reino Unido. Se sabe que en el pasado el EI usaba células dormidas, a menudo vestidas con uniformes del gobierno o soldados de las Fuerzas Democráticas Sirias (SDF), para llevar a cabo ataques detrás de las líneas enemigas. 

La contraofensiva de los jihadistas tomó por sorpresa a las fuerzas de Bashar al-Assad: se produjo mientras el grupo continuaba perdiendo el control de su enorme imperio tanto en Siria como en Iraq. La semana pasada, la capital de facto del EI, Raqqa, fue declarada libre de jihadistas luego de una batalla de cuatro meses. El gobierno sirio logró romper el asedio del EI en la ciudad oriental de Deir Ezzor en agosto.

A pesar de la resistencia feroz, los combatientes sunnitas radicales no podrán aguantar por mucho tiempo a las tropas terrestres sirias y al poder aéreo ruso. El EI fue expulsado de Al-Qaryatayn en abril de 2016 luego de haberlo tomado en agosto de 2015.

* De The Independent de Gran Bretaña. Especial para Páginal12. 

Traducción: Celita Doyhambéhère.