Preocupado por la inflación, el Central aumentó la tasa al 27,75
Más nafta al fuego
Tras reconocer que los números de septiembre arrojan una inflación del 23,8 por ciento interanual, “la insuficiente velocidad de la desinflación”, y que los combustibles aumentaron la misma noche de las elecciones “más que lo esperado”, lo cual obliga a la autoridad monetaria a inducir al resto de los precios a aumentar a un ritmo menor “para compensar dicho efecto",  el Banco Central (BCRA) aumentó la tasa de interés al 27,75 por ciento.
Imagen: DyN

A través de un comunicado, el BCRA destacó que "seguirá manteniendo un claro sesgo antiinflacionario hasta que la inflación núcleo quiebre los valores registrados desde mayo y el proceso de desinflación converja hacia el objetivo de una inflación del 10 por ciento (± 2%) para 2018".

El Banco Central, que en reiteradas ocasiones ha sostenido que la mejor manera de evaluar el desarrollo de la inflación es monitorear la inflación núcleo, que durante el último trimestre se mantuvo en 1,6 por ciento mensual, pero se propone “una desaceleración más pronunciada", espera ahora compensar el efecto del aumento de los combustibles elevando su propia tasa, resignando definitivamente el techo de la meta del 17 por ciento para todo el año en curso.