La renuncia del juez

El juez de la Corte de Justicia de San Juan Juan Carlos Caballero Vidal, imputado por delitos de lesa humanidad cometidos en 1977, cuando era juez provincial, renunció ayer al cargo para evitar el juicio político que pudo haberle costado perder su jubilación de privilegio. La renuncia se produjo un día después de que el juez federal Leopoldo Rago Gallo le pidiera a la Cámara de Diputados provincial que lo destituyera y le quitara los fueros. A partir del testimonio de un abogado que presentaba hábeas corpus por desaparecidos, el fiscal Francisco Maldonado pidió en junio la indagatoria de Caballero Vidal. El fiscal lo imputó como partícipe necesario del secuestro y las torturas que sufrió Héctor Cevinelli, y por las amenazas al abogado Pedro Bayugar, a quien Caballero Vidal le aconsejó “olvidarse de todo lo acontecido” con una pistola 9 mm. sobre su escritorio. El juez de la Corte sanjuanina condicionó su renuncia “a que la Anses comunique el otorgamiento del beneficio jubilatorio previsto en la Ley 24.018”, una jubilación de privilegio que Caballero Vidal tiene acordada desde 2012. El pedido de Rago Gallo debía ser analizado esta semana por la Sala Acusadora de Diputados, que tenía un plazo de 60 días para decidir su destitución.