Reclamó la reforma laboral y pidió protección aduanera
Las rigideces de Paolo Rocca

“Argentina tiene muchas rigideces y cargas sociales que desalientan la incorporación de trabajadores y afectan la competitividad. Con la reforma laboral y los acuerdo sectoriales el Gobierno empezó a tener presente esas cuestiones”, señaló a este diario el CEO de Techint, Paolo Rocca, al finalizar el Foro de Negocios en la cumbre de la Organización Mundial del Comercio. Recién llegado de Houston, Estados Unidos, donde anteayer puso en marcha una fábrica de tubos sin costura que generará 600 puestos de trabajo directos y demandó una inversión de 1800 millones de dólares, el empresario más rico de la Argentina reclamó “reglas del juego claras para el comercio internacional”. 

Aunque la Cámara de Comercio Internacional, una de las organizadoras del evento corporativo junto con el Ministerio de la Producción, exaltó los beneficios de la apertura comercial, Rocca señaló que “frente al rol disruptivo sobre el comercio que tiene el ingreso de China y el rol de las empresas públicas, algunas veces es necesario recurrir a medidas antidumping”. 

La escena en el Centro Cultural Kirchner no fue distinta a la registrada durante la jornada del lunes y la imponente Ballena Azul se mantuvo semi vacía a lo largo de todo el evento, incluso durante la intervención del dueño de Techint. “Hoy necesitamos una globalización que sea sostenible y lo importante son las reglas de juego. Tenemos presencia de empresas de propiedad estatal que han interferido en el mantenimiento de un campo de juego equilibrado y lo han alterado”, expresó Rocca, que tiene entre sus principales activos locales a Siderar, que fue estatal hasta su privatización en 1992. Además de Rocca, el Foro de Negocios contó con la participación de directivos de Monsanto, Mercadolibre, Codelco, Alibaba, Despegar, eBay, DHL y Los Grabo. La ajustada agenda forzó, por ejemplo, que el presidente de PepsiCo, Roberto Martínez, apenas tuviera dos minutos al final de la sesión alimentaria. 

“No es un acuerdo entreguista. El mundo va hacia una disminución de los aranceles pero el gobierno tiene que trabajar con las cámaras empresarias para que se adapten los sectores sensibles”, consideró el dueño de Arcor, Luis Pagani, al referirse al acuerdo entre la Unión Europea y el Mercosur. “Creo que se puede firmar un acuerdo marco pero no sabemos en qué tiempo se podrá implementar”, consideró el empresario cordobés que, si bien celebró la “eliminación de impuestos distorsivos”, consideró insuficiente el alcance de la reforma tributaria para las economía regionales. 

El ministro Etchevehere no estuvo presente en el panel alimentario del Foro de Negocios ya que fue convocado al Palacio San Martín donde se desarrollaron las negociaciones para alcanzar un acuerdo de libre comercio entre el Mercosur y Unión Europea (ver aparte). A pesar del optimismo de los funcionarios argentinos, las reuniones técnicas entre los bloques se suspendieron a las 14 horas de ayer por la falta de avances. La virtual parálisis fue confirmada por fuentes oficiales involucradas en las negociaciones al finalizar el Foro de Negocios en el CCK. La interrupción no implica que hoy el gobierno argentino no intente presentar algún resultado pero es improbable que se logre un cierre para el acuerdo de libre comercio (ver aparte).