El abandono de la casa Molina Anchorena

La ciudad parece volver y volver, como en ataques, a cuadras que uno pensaba ya estables. La de Las Heras al 1700, la segunda estrecha antes de ser avenida de verdad, ya había sido muy destruida en los setenta con edificios de particular mal gusto. Pero excepto por la demolición de un feo garage para hacer un hotel, nada había cambiado en mucho tiempo en esa cuadra. El año pasado, el daño se reactivó con el anuncio de que la residencia Aberg Cobo va a ser arruinada con una torre al fondo de particular fealdad y mediocridad. Y ahora los vecinos están alarmados porque una de las mejores fachadas de Buenos Aires, la del 1725, se está arruinando a toda velocidad.

La casona fue diseñada por Eduardo Lanús para Florinda Fernández de Anchorena en 1922 en un estilo impecablemente francés en un formato de residencia urbana que resulta más común en Moscú o en San Petersburgo que en la misma París, y que le valió el segundo premio municipal de fachadas. El frente, muy sucio y gastado, sigue luciendo un remate con un grupo escultórico protagonizado por Ceres, más un niño que lee y un cuerno de la abundancia, todo tapadísimo de hollín y cosas peores. Los vecinos de la casona señalaron que el portón está medio descajetado, sus maderas en vías de pudrirse, las persianas de los ventanales mal cerrados y las baldosas del porte cochiere partidas. Espiar por el agujerito que dejaron los aldabones retirados hace años permite ver un garboso hall en camino a la ruina que remata en un jardín que, como se ve en la foto, está excavado, arruinado. 

Uno se asombra que semejante belleza esté así abandonada en lo mejor de Recoleta. La explicación, según dicen en el Hotel Recoleta Lux, justo al lado, es que la casona será utilizada a futuro para expandir el hotel, que pertenece a la misma familia Molina Anchorena. La casa tiene catalogación estructural de la ciudad, con lo que se puede pensar que tendrán que dejar algo más que la fachada y posiblemente irse en altura a los fondos. Y mientras tanto, la pregunta: ¿tanto cuesta mantener la casa en un estado menos arriesgado, penoso? ¿Nadie pensó que puede ser la mansión del hotel, concepto tan de moda? ¿Realmente es tan impensable cumplir la ley y mantener adecuadamente un edificio catalogado?

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