PáginaI12 En Cuba

Desde La Habana

Una multitud llega en las guaguas a un lugar histórico de la Habana. Allí conviven la construcción colonial, una vista excepcional de la ciudad y las páginas de los libros, una magia que los hace cómplices, una fiesta que no se reserva el derecho de admisión. La 27° edición de la Feria del Libro Internacional de la Habana es una feria distinta, “demasiado popular” para el gusto de algunos, el acontecimiento más importante de la cultura cubana que tiene vocación de llegar a todos, y lo logra. Alrededor de 300 mil personas asisten año a año en una ciudad con 3 millones de habitantes; en esta edición que se llevó a cabo desde el primero de febrero hasta hoy, con China como país invitado de honor, se vendieron sólo en el primer fin de semana 1 millón de libros. Ese es el contexto en el que Víctor Hugo Morales  presentó su última publicación: La herida azul, su primer libro de poemas, que insiste en llamar “intenciones poéticas”. 

“Víctor Hugo, me abriste la  cabeza” exclama un admirador de vacaciones en Cuba que se encuentra primero en el diario de programación de la feria, luego en la sala. Gestos de entusiasmo, mensajes de fuerza, pedidos de fotos, saludos y abrazos abundaron de camino a la sala de presentación Nicolás Guillén, donde se realizó una conferencia moderada por la periodista Magda Resig. Allí Víctor Hugo trazó un recorrido por toda su bibliografía, la coyuntura política argentina y latinoamericana, el periodismo deportivo y el fútbol, además del motivo principal por el que fue invitado a la FILH 2018, la presentación de su libro de poesía editado por Colihue. 

“Estos intentos poéticos son el deseo del hombre de volar más alto, y hablo de intentos por respeto a los grandes poetas que tantas alegría nos han dado”, confía, con la generosa humildad que define al periodista. Y agrega: “Quise romper con la presión de este tiempo de tanta lucha, tanta pelea, tanta mentira, que me mantiene naturalmente en un alto nivel de exposición, y me di el reparo de tomar algunas historias de amigos que sufrían por amor y hacer unos poemas”, explicó  Morales al referirse a su poemario.

El autor del relato más poético de la historia del fútbol, que siempre confesó su amor por la poesía  (no pierde oportunidad en promocionar y fomentar su lectura desde sus espacios radiales), ahora concreta su ejercicio en el género y lo describe como “un triunfo del espíritu” cuando “uno puede más o menos redondear un poema”. Y le da a este vuelo un valor, define la poesía como una ayuda para vivir, “pensar mejor, sentir mejor”. “Para mí todavía sigue siendo la poesía un barco que va en medio de un bar embravecido” concluye.

El público –no sólo cubano sino visitantes de todo el mundo– que se hizo presente en la sala, pudo deleitarse con algunos de los poemas leídos en la voz de su autor. Al principio recitó “La herida azul”, el poema que da título a su libro,  y siguió con otros que hacen recordar que el amor puede ser el mejor partido a jugar bajo la lluvia: “en esa lluvia/soy un pibe descalzo que juega/en el agua que corre contra la vereda/soy un hincha en la tribuna, /empapado/con su equipo, arriba tres a cero.// en esa lluvia vos sos el trueno, el relámpago, el viento/ que dobla los árboles/ sos mi esperado viernes,/ mi locura/ de brazos abiertos en medio de la calle,/nombrándote.”

Luego del aplauso cerrado y la ovación de los presentes fue inevitable viajar por algunos temas que hacen a la personalidad, trayectoria y reconocimiento de Víctor Hugo en su actividad periodística. Él mismo lo dice ante las preguntas de Resig, quien lo define como un autor absolutamente mediático: “lo que yo amo es la radio y el periodismo”.

 Latinoamérica y los medios de comunicación se convirtieron en uno de los ejes del encuentro. “Ningún continente es tan desigual como América Latina” afirmó Víctor Hugo respecto de la actualidad de la región, y alertó que “tenemos un retorno pavoroso de la derecha en Latinoamérica y en el mundo”. Derecha que “tiene un escaso pudor por la mentira”. También aborda el matrimonio de la derecha con los medios masivos de comunicación a los cuales define como “un partido político” y les atribuye un diabólico poder que opaca la democracia. En esta línea aseguró que  “los medios tienen muchísimo que ver con el desastre que hoy es el mundo” y vio en su trabajo y en los medios de izquierda “la posibilidad y necesidad de refutar ese discurso, aunque en derrota” e inmediatamente aclaró: “tienen mucha dignidad las derrotas cuando se conocen de antemano”.

El relato épico del gol de Maradona contra Inglaterra en el Mundial del 86, y su  visión de Cuba fueron temas recurrentes abordados por los periodistas presentes en la Feria Internacional del Libro. Se acercaron a Víctor Hugo entrevistadores a quienes brindó reportajes a lo largo de su gira, y estudiantes de periodismo de la Facultad de Comunicación de la Universidad de La Habana con los que mantuvo una avivada conversación el jueves al mediodía.

“Cuba es un faro permanente”, afirmó sin titubeos luego de que Resig lo definiera como “casi un cubano por vicio y por pasión”. Y a cada declaración la apuesta fue en subida: “cuando hablamos  de la dignidad humana es inevitable referirse a Cuba” y resaltó de hecho que una Feria de esta magnitud  “es coherente  con los criterios revolucionarios de Cuba, absolutamente necesaria en un mundo que cada vez lee menos”. En este sentido destacó el rol del estado al promover la lectura “necesaria para refutar los males del neoliberalismo” y la importancia de la revolución al afirmar: “yo soy un hijo del estado, que me daba un lápiz y un papel para ir a la escuela. El estado es lo más extraordinariamente noble que nos puede pasar si nos abraza a todos”.

Ahí fue cuando Cuba se convirtió en poesía en cada una de sus intervenciones: “a uno le parece que es un cuento, ese cuento y esa poesía de Cuba viajando ante una revolución que hicieron posibles aquellos hombres comandados por Fidel, esa es la mejor poesía del corazón”. 

Pero no se agotó en estas actividades el recorrido poético por La Habana. Hay otro motivo que lo llevó a recorrer una vez más la isla: Fidelidad, el film que protagoniza Víctor Hugo, donde entrevista a personalidades de la cultura, guajiros, educadores, comunicadores, trabajadores del tabaco, del azúcar, taxistas y más, con dirección de Martín Grifo Adorno, con el apoyo de organizaciones como CTA, ATE Capital, Municipio de Ensenada, Universidad Nacional de la Plata, TV Universidad, la Asociación de Docentes de la Universidad de La Plata, entre otros. Para conocer un poco más de este viaje al centro de La Habana,  el próximo domingo en El Destape tendrá lugar un especial de Vía de Escape: “Cuba Hoy”, con entrevistados especiales como el Ministro de Cultura Abel Prieto y otras personalidades que hablan del presente y el futuro de la Revolución.