Central consolidó su recuperación con un sufrido triunfo ante Huracán
El canaya se agranda
Con un buen primer tiempo al equipo de Leo Fernándeza le alcanzó para construir su victoria en Parque Patricios. Anotaron Zampedri y Herrera. El globo descontó y falló un penal Coniglio. Martínez fue expulsado pero lo liquidó Pereyra sobre el final.

2 Huracán: Díaz; Chimino, Nervo, Salcedo, Villalba; Damonte, Calello; Pussetto, Toranzo, Noir; Chávez. DT: Gustavo Alfaro.

3 Central: Ledesma; Ferrari, Tobio, Martínez, Fernández; Lioi, Gil, Pereyra, Carrizo; Herrera, Zampedri. DT: Leo Fernández.

Goles: PT: 10m Zampedri (C) y 45m Herrera (C). ST: 18m Damonte (H), 41m Pereyra (C) y 44m Damonte (H).  

Cambios: ST: Desde el inicio Coniglio por Toranzo (H), 10m Montenegro por Noir (H), 24m Parot por Lioi (C), 30m Lovera por Herrera (C), 32m Silva por Calello (H) y 44m Cabezas por Carrizo (C).  

Árbitro: Patricio Loustau.

Cancha: Huracán.

Expulsado: ST: 25m Martínez (C).

Incidencias: ST: 27m Coniglio (C) remató desviado un tiro penal.

 

Con una buena actuación colectiva en el primer tiempo, Central construyó una victoria que apuntala su protagonismo en Superliga. Ante un rival que acumulaba un invicto de nueve partidos en su casa, el equipo de Leo Fernández se impuso con la inteligencia de Carrizo para jugar y la efectividad de Zampedri y Herrera para anotar. Pero en el complemento el equipo se desdibujó, Ledesma mostró dudas, Martínez fue expulsado, el local descontó y el auriazul jugó mirando el reloj con angustia. A pesar del sufrimiento, Pereyra aseguró la victoria en el último trato y Central escala en la tabla.

Huracán era un equipo en un buen momento, más aún cuando juega de local. Central no reparó en su presente y lo doblegó en el primer tiempo a fuerza de goles, un Gil involucrado en el juego colectivo y Carrizo decisivo en sus asistencias.

Pussetto y Toranzo era los encargados de darle el libreto ofensivo al local. Pero el partido comenzó con la pelota en los pies de Central, en la primera sorpresa que se llevó al Tomás Ducó. La segunda será una embestida por arriba de Zampedri, atropellando con fuerza para ganar un centro de Carrizo al segundo palo y dejar al canaya en ventaja. El cabezazo del goleador fue espectacular, a pura potencia.

En pocos minutos, el conjunto de Leo Fernández se adueñó de todo en Parque Patricios. Pero llegarán algunos minutos de paridad donde Ledesma tendrá buenas intervenciones y el árbitro no convalidará un tanto de Chávez por fuera de juego. El local era agresivo cuando los avances los iniciaba Pussetto. En cambio el auriazul no dudó en jugar de contragolpe y para eso dejó venir al rival más cerca de su arco.

El partido tuvo intensidad por la necesidad de Huracán y los aciertos que mostró Central para responder ante cada ataque del globo. Damonte tomó más participación en el goblo y Gil se animó a jugar con pases ofensivos, como nunca antes se lo vio con la auriazul.

El mejor contragolpe del partido nació en los pies de Ledesma. Después de que el uno canaya le ganó un mano a mano a Nervo, la pelota le cayó a Zampedri, el delantero alargó con pase abierto a Carrizo y el diez tuvo campo y tiempo,  asistió a Herrera con centro bajo que el punta empujó sobre la línea. En el último minuto del primer tiempo, Central sacó dos goles de ventaja.

El complemento estará lleno de emociones. Central se sintió cómodo con la diferencia y dejó de pensar tanto en ataque. Huracán, a su vez, encontró un conductor en Damonte y Ledesma mostró tantas dudas en las pelotas áreas que el canaya puso en riesgo los tres puntos.

Porque Huracán llegó al descuento en una jugada que nació de un lateral, tuvo un centro atrás y definió Damonte frente al arco con pie derecho abierto al primer palo. El local presionó y se acercó el empate con otro remate por elevación de Damonte –en otra fallida salida de Ledesma--  que no fue gol porque sobre la línea despegó Marínez. El defensor fue expulsado y Coniglio remató el tiro penal por sobre el travesaño.

Central se tranquilizó recién con el gol de Pereyra, tras remate de Lovera, pero así y todo sufrió para festejar. Porque Ledesma dejó una pelota en el área chica y Damonte volvió a descontar. Huracán empujó hasta el final y por eso el triunfo fue tan sufrido como merecido para el canaya.