Entraron a la casa una delegada del INTI y se llevaron su celular y su notebook
Un robo con pinta de amedrentamiento
"Yo estuve 20 días sin ir a mi casa. Si hubieran querido robar, lo podrían haber hecho antes", sostuvo Giselle Santana, Secretaria Gremial de la Junta Interna de ATE en el INTI. Anoche, luego de veinte días de ocupación pacífica en el Instituto, la delegada volvió a su hogar y durante la noche entraron a robar solo su celular y su computadora personal.

Anoche después de los veinte días de ocupación pacífica del INTI, Giselle Santana, Secretaria Gremial de la Junta Interna de ATE, y su pareja volvieron a su casa. Esta mañana se despertaron y notaron que alguien había entrado al domicilio, mientras dormían. “Se llevaron mi celular pero no el de mi compañero. Se llevaron mi notebook pero no la de mi hija. Entraron a mi habitación mientras dormía para llevarse el teléfono. Ingresaron por la ventana y solo pasaron por el living, donde revisaron mi mochila y accedieron a mi habitación. Se llevaron algo de dinero, pero no se llevaron el televisor, por ejemplo, ni otros objetos de valor”, contó la delegada.

 “Este acto debe entender como un intento de amedrentamiento a la Secretaria Gremial lo leemos como un ataque al conjunto de las y los trabajadores de INTI que venimos sosteniendo una pelea contra los despidos y el vaciamiento del instituto que ha logrado repercusión mediática”, denunciaron desde la Comisión de Prensa y Difusión de ATE INTI.

Después de que a mediados de enero se anunciaran los despidos de 258 trabajadores, entre ellos delegados y empleados con participación gremial, se resolvió en asamblea la permanencia en el edificio ubicado en la Avenida General Paz al 5400. El titular del INTI, Javier Ibañez, justificó las cesantías aduciendo ausentismos e incumplimiento de los horarios laborales pero los trabajadores denuncian que la razón fue la persecución de militantes para facilitar cambios de fondo. En un documento difundido también durante enero, un grupo de dirigentes sindicales, científicos y políticos denunciaron que el ensañamiento contra la militancia gremial en el instituto está relacionada con el desembarco de la entidad público-privada Tecnalia, del País Vasco. Desde ese momento la policía bloqueó el ingreso al organismo y dentro del edificio algunos empleados acamparon en protesta por los despidos. Durante estas semanas los trabajadores despedidos llevaron adelante una toma pacífica, asambleas y clases de apoyo de física, química y matemática en la entrada al organismo, en la colectora de la avenida General Paz, como medida de protesta.

“No parece un robo, no parece que hubieran entrado a buscar dinero”, le dijo Santana a este diario. El hecho ocurrió poco antes de un momento crucial en el conflicto: este lunes los trabajadores tienen pautada una asamblea por la mañana y una reunión a las 16 con el Ministerio de Modernización en la que las autoridades habían anunciado que plantearían una “solución integral al conflicto”.

Dice Giselle: “Justo cuando parecía que todo se iba a resolver sucede esto. Yo estuve 20 días sin ir a mi casa. Si hubieran querido robar, lo podrían haber hecho antes. Soy delegada hace muchos años. Leemos esto como una amenaza, un mensaje dada la importancia mediática que tomó este tema. Es una lucha enorme que ha molestado a mucha gente. Mi imagen se hizo pública y por eso soy un blanco fácil pero no debe ser leído como un mensaje sólo para mí sino para todos los trabajadores del INTI”.

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