La mesa de entradas del juez Pablo Pullén Llermanos
Un mensaje por la Navidad

“Nosotros no la queremos”, dice una mujer, detrás de la mesa de entradas del juzgado de instrucción de Pablo Pullén Llermanos, uno de los dos jueces a cargo de las causas de Milagro Sala. El despacho del juez está un piso más arriba. Este diario se presenta a pedir una entrevista. En la mesa de entradas los expedientes abarrotan todos los espacios atendidos por las únicas dos mujeres a la vista. Una sube a preguntar si el juez está en condiciones de atender a la prensa. La otra entretiene a esta cronista.

–¿Usted vino por lo de Sala? –conversa.

–Vinimos a cubrir el juicio.

–Sabe qué, acá no la queremos.

La cronista no emite palabra. La mujer, entrada en años, blanca, empleada de estos tribunales de la provincia de Gerardo Morales, continúa.

–No sabe lo que fueron estos años de cortes de ruta... ¡Doce años!

–Que a usted no le guste, no justifica que la pongan presa.

–¡Pero no! ¿¿No sabe la cantidad de causas que tiene??

La segunda mujer vuelve del despacho del juez. Pullén Llermanos no está, dice. Este diario tenía intención de hacerle varias preguntas. Si ordenó alguna investigación por las denuncias de tortura que realizó Alberto Cardozo, uno de sus detenidos en la cárcel de Gorriti. Por qué lo citó dos veces sin notificar a su abogada. Y por qué le dijo que si denunciaba a Milagro Sala iba a liberarlo, según denunció la esposa del detenido a PáginaI12. También por qué no se inhibe de las causas contra Milagro Sala, ya que sus empleadas no son las únicas parcializadas. Pullén dijo a la prensa que se sentía amenazado. Y agregó: “Esto pone a las claras la naturaleza de esta gente y que estamos combatiendo crimen organizado, los jujeños sabemos de qué hablamos, a nivel nacional no conocen lo que ocurre y a nivel internacional saben pero hacen caso omiso”. 

Ariel Ruarte y Paula Alvarez Carreras, del equipo de abogados de la Tupac Amaru, lo recusaron el lunes pasado. 

PáginaI12 deja sus datos en el juzgado. Las mujeres se despiden. La más conversadora saluda por la Navidad. ¿Disculpe, usted tiene algún título?, pregunta antes de la despedida.