Entre los objetos que inesperadamente han caído en desuso, como la máquina de escribir, está el espejito “para la cartera de la dama o el bolsillo del caballero”.
Es un dispositivo para confirmar lo que cada uno es y lo que tiene, pero también puede ser un instrumento en el anhelo de ir más allá de lo que se es y se tiene.
Atención: esta nota contiene spoilers.
Se ha hecho tan habitual que casi no nos llama la atención.
¿Cómo será la sociedad que vendrá? Esta es una pregunta recurrente.
El 25 de noviembre un amigo argentino que vive hace años del otro lado del globo me mensajeó implorante: ¿me podés explicar por favor ese fervor?