Una vez más el neoliberalismo quiso presentarse como la panacea para resolver los problemas de los países latinoamericanos. Y una vez más produce desastres y no soluciones.
Después de la multiplicación espectacular de gobiernos progresistas en el continente, entre 1998 y 2006, que marcó toda la primera década del siglo XXI con sus éxitos, especialmente en el plano soc
De repente los especialistas en encuestas de Brasil se encontraron con una nueva categoría, un nuevo factor que interfiere en las opciones de las personas.
La derecha latinoamericana venía de acumular avances, desde las elecciones parlamentarias en Venezuela, la presidencial en Argentina, el referendo en Bolivia, el golpe en Brasil, y se apresuraba a
En Bolivia y en Ecuador los movimientos sociales se han cansado de tumbar a gobiernos neoliberales y han decidido, finalmente, fundar sus propios partidos y lanzar candidatos a la presidencia de la
En su surgimiento, el modelo neoliberal traía promesas atrayentes. Ante todo, contener el gasto excesivo del Estado, diagnosticado como la fuente de la inflación.
Por increíble que parezca, hay un gobierno de izquierda en Europa, antineoliberal, que marcha bien. Por increíble que parezca, porque parece que el clima no daría para eso.
Cuando la política tradicional empezó a entrar en decadencia, surgió la moda de lanzar a empresarios como candidatos a gobiernos.
Era el camino inevitable, que superaba todo lo que la historia había vivido hasta entonces.