Omitir para ir al contenido principal

Jorge Majfud

Privatizadores con patente de corso

Dos cosas hay que nuestro ego subestima o insiste en negar: una es que somos cavernícolas con teléfonos inteligentes.

Por Jorge Majfud

Fraudes electorales 2.0

En el sur Global las democracias independientes se corregían con un golpe de Estado.

Por Jorge Majfud

La deshumanización de los (inmigrantes) pobres  

A fines de los años 70, mi padre le compró un televisor a sus suegros. Ellos vivían en una granja sin electricidad en Colonia, Uruguay.

Por Jorge Majfud

¿Es malo que una empresa del Estado tenga déficit?  

El candidato presidencial argentino Javier Milei ha vuelto a insistir que “es un oxímoron tener un Estado empresario, porque no cumple el rol de un empresario.

Por Jorge Majfud

Bots y votantes botizados  

Por mucho tiempo, los expertos entendieron que una de las características de los bots era que (1) no producían contenido y (2) eran monotemáticos.

Por Jorge Majfud
Paul Singer y el juez Samuel Alito.

Fondos buitre, jueces carroña

El 13 de septiembre de 2023, la representante por Nueva York, Alexandra Ocasio-Cortez inquirió en el Congreso a la profesora Kathleen Clark.

Por Jorge Majfud

La administración del significado

Las constituciones nacionales suelen emplear un lenguaje abierto a las interpretaciones debido a la necesidad de incluir una variedad de casos posibles mucho mayor que cualquier ley.

Por Jorge Majfud
Las propuestas de Milei 

Milei en el país de las maravillas

En 1942, la británica Juliet Rhys-Williams propuso un impuesto negativo: aquellos con ingresos por debajo de una línea mínima, debían recibir la diferencia de aquellos que ganaran por enc

Por Jorge Majfud

La política del ad hominem  

Poco antes de la conversación con Víctor Hugo Morales en el teatro Caras y Caretas de Buenos Aires, me llegó un chat donde alguien había decidido dedicar un tiempo valioso de su vida para de

Por Jorge Majfud

Esclavitud moderna

No es que el sagrado mercado no pueda pagar mejor a los trabajadores, sino que no conviene.

Por Jorge Majfud