Acaba de morir en Santa Cruz de la Sierra, Bolivia, el asesino del Che Guevara.
No es banal ocuparnos de las patrióticas negociaciones que Juan Manuel de Rosas sostuvo con las poderosas potencias agresoras en 1845 en estos tiempos en que también debemos enfrentar acuerdos con
Nuestra Argentina no ha reivindicado en la medida justa a uno de sus hijos más célebres planetariamente, Ernesto Che Guevara.
Es infrecuente que la historia tome en cuenta las motivaciones psicológicas en las decisiones y acciones de sus protagonistas. Al no hacerlo, hay circunstancias que se vuelven incomprensibles.
La historia oficial, que a lo largo de los años ha ido cambiando de nombre e incorporando metodologías novedosas pero sigue siendo en esencia la misma que fundaron Bartolomé Mitre y Vicente Fidel L
El mismo 25 de mayo los bacanes insurrectos de Buenos Aires se adueñaron con exclusividad de los ingresos de la Aduana, los únicos significativos que entonces ingresaban a las arcas de la colonia
Una diferencia fundamental entre la versión nacional, popular y federal de nuestra historia con la historiografía liberal y oligárquica, que no enseñaron y nos siguen enseñando, es la reivindicació
Ernesto Guevara de la Serna nació en la ciudad de Rosario, por lo que es argentino de nacimiento.
Conocí a Mario en el precario despacho de la mítica revista Crisis dirigida por Eduardo Galeano. Fue ése un lugar de varios encuentros más.
Asocio a Jaime con esa maravillosa creación que es el Tantanakuy, “encuentro” en quechua.