EL PAíS › EL BALANCE DE ADOLFO PEREZ ESQUIVEL

“Un fracaso de Bush”

 Por Alejandra Dandan

Duro y crítico con el perfil asumido por los presidentes durante la IV Cumbre de las Américas, el Nobel de la Paz Adolfo Pérez Esquivel aplaudió, en cambio, los resultados. En diálogo con Página/12, consideró que la reunión de los 34 presidentes en Mar del Plata terminó en “un tremendo fracaso” gracias a la posición de “resistencia” adoptada por la Argentina, Brasil, Venezuela y Uruguay sobre el ALCA. “Creo sinceramente que el ALCA está muerto –aseguró– y que como dijo (Hugo) Chávez se enterró en Mar del Plata.” Los publicación de los dos documentos de la cumbre oficial de presidentes, los resultados de la III Cumbre de los Pueblos, la presencia de Diego Maradona y los episodios de violencia hicieron parte del balance.
A 24 horas del regreso de Mar del Plata, Pérez Esquivel –uno de los principales referentes de la Cumbre de los Pueblos– consideró que la declaración final del ALCA fue la manifestación de un “fracaso”.
–Fracaso de la Cumbre. Hubo grandes diferencias entre los bloques que se pusieron en juego cuando Canadá, Chile, México y Estados Unidos pidieron el tratamiento del ALCA que no estaba en la agenda.
–¿Cómo evaluó la posición asumida por la Argentina?
–Me pareció bien la resistencia del gobierno argentino. Como el de Brasil, Venezuela y Uruguay de oponerse. Primero porque no estaba en la agenda y después porque el ALCA –como sostuvimos en la Cumbre de los Pueblos– es opresión para la soberanía de los pueblos.
–En ese sentido, ¿cómo vio el encuentro entre Kirchner y Bush?
–De ese encuentro la verdad es que no transcendió mucho, pero el discurso de Kirchner en la asamblea fue claro, y habló con la verdad. La verdad es que yo no entiendo algunas cosas, justamente sobre los presidentes. ¿Por qué los gobernantes se esconden detrás de las vallas? El único que dio la cara fue Chávez. El resto estuvo escondido. No sé que temen a los pueblos. Y lo digo incluso a mi pesar por Lula: estuvo desdibujado totalmente cuando en otros encuentros se lo veía. Bush mismo llegó por el ALCA y no lo logró, por eso digo que fue un fracaso.
–¿Considera que fue ésa una característica general del encuentro?
–Sólo Bush, por las marchas de repudio; Chávez y Kirchner –como anfitrión– aparecieron, el resto estuvo desdibujado. Y no se informó de nada. No conocimos lo que se debatió. Esto es lo que no podemos permitir más porque no es democracia sino demodura: y para que no suceda más, para estar informados, para saber hay que hacer un fuerte llamado a los gobernantes.
–Volviendo a lo que define como “fracaso”, ¿considera que están dadas las condiciones para terminar con el ALCA?
–No están dadas, creo que está muerto (el ALCA), como no sea una momia que la hagan resucitar algún día, se enterró acá en Mar del Plata como dijo Chávez en el estadio.
–Más allá de esto, ¿cuál fue el balance distintivo de esta Cumbre de los Pueblos?
–El primer saldo son los resultados extraordinarios de la Cumbre de los Pueblos, que reunió por primera a más de 12 mil personas con 60 talleres de reflexión con más de sesenta organizaciones. Y antes de seguir adelante, me gustaría aclarar que esa Cumbre de los Pueblos no fue organizada en ningún momento por el Gobierno, porque está surgiendo por ahí la bolilla de que es una cumbre kirchnerista y esto es un movimiento continental, independiente, que nada tiene que ver con eso. La cumbre avanzó programáticamente sobre sus tres ejes propuestos: no al ALCA, no a la militarización del continente y no al endeudamiento externo. Este año hubo más organización, mayor profundización de la reflexión y continuación en la búsqueda de alternativas y propuestas continentales comunes.
–¿Y la concentración en el microestadio?
–Estuvo bien, 50 mil personas reunidas fundamentalmente por el rechazo a la presencia de Bush e identificadas con los lineamentos de Chávez. Se buscó provocar más concentración con Maradona.
–¿Dio resultado?
–Sí, fue interesante. Pero Maradona desde el campo social no aporta nada más que la buena intención de un ex futbolista. Pero también era necesario que otros que debían haber estado hayan estado y no estuvieron.
–Los organizadores de la Cumbre de los Pueblos desde un primer momento dejaron en claro que los actos de repudio a Bush no serían violentos.
–Es que después de ese tremendo fracaso que fue la cumbre, se desató una ola de violencia donde la ciudad fue tierra de nadie. Durante 90 minutos la Bonaerense no actuó para que se provoquen los desastres.

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Adolfo Pérez Esquivel, Premio Nobel de la Paz.
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