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En el Banco Mundial

 Por Fernando Krakowiak

Desde Washington

El Comité para el Desarrollo del Banco Mundial manifestó ayer su preocupación por la turbulencia de los mercados financieros y las dificultades fiscales que ponen en peligro la recuperación económica mundial. “La volatilidad del precio de los productos básicos y las presiones ejercidas en la seguridad alimentaria son problemas cruciales. Estamos atentos a los posibles efectos mundiales de estas cuestiones, especialmente en los pobres”, advirtió en el documento final. La reunión estuvo encabezada por el presidente del Banco, Roberto Zoellick, y la titular del FMI, Christine Lagarde. En representación de Argentina, estuvo el viceministro de Economía, Roberto Feletti. Durante su exposición, Feletti expresó la preocupación de la Argentina en cuanto a los problemas ligados al empleo y a los estímulos a la demanda global que caracterizan el escenario económico internacional. Al respecto, dijo que “el énfasis en la consolidación fiscal que se intenta imponer a aquellas naciones muy endeudadas de Europa, atenta contra la recuperación de la demanda, el consumo interno y el empleo sostenido”.

En el comunicado del Comité, también se resaltó al empleo como un elemento fundamental para que el crecimiento se transforme en una reducción duradera de la pobreza y en oportunidades económicas, pero los planteos chocan con las propuestas de reformas estructurales y flexibilización de los mercados de trabajo que está impulsando el Fondo Monetario Internacional en los países del sur de Europa. Además, si bien el Banco dijo públicamente que está dispuesto a hacer todo lo que esté a su alcance para respaldar el crecimiento en sus países miembros, en los últimos días sus autoridades les informaron a los representantes de los países de desarrollo medio, entre los que se encuentra Argentina, que, debido al crecimiento que alcanzaron en los últimos años, ahora deben empezar a dejar de ser tomadores de créditos del propio banco y buscar estrategias comunes de autofinanciamiento de su desarrollo. En otras palabras, que el Banco se concentrará en los más pobres, no apuntalará el camino al desarrollo de esas economías emergentes. Una decisión que promete seguir generando polémica, sobre todo en el contexto actual de recrudecimiento de la crisis mundial.

De hecho, Feletti remarcó en su discurso que “nos preocupa la perspectiva de restricciones de créditos de los organismos multilaterales de desarrollo, tanto en lo que se refiere a la ausencia de capitalización de los bancos como a las decisiones de restringir el financiamiento a aquellos países de ingresos medios” que, según enfatizó, “en este momento están generando un impulso a la demanda global por encima del promedio mundial”. Para el funcionario, por lo tanto, la situación internacional presenta “dos grandes problemas para el impulso de la demanda global”. Por un lado, “la restricción del consumo interno de los países desarrollados”, y por el otro, “las potenciales disminuciones en el otorgamiento de crédito para el desarrollo para países de ingresos medios”. Ante este panorama, afirmó que, si se sigue este camino, el gobierno argentino no podrá menos que ser pesimista frente a la evolución de la crisis internacional.

El viceministro también hizo mención a los constantes intentos de jerarquizar la consolidación fiscal y el crecimiento por sobre el empleo y aseguró que nosotros pensamos que se debe poner énfasis en lo inmediato en la recuperación del empleo y luego, por esa vía virtuosa, en el crecimiento y la consolidación fiscal, sin dejar de remarcar que “la solvencia fiscal es necesaria e imprescindible”. Sin embargo, opinó que la misma “difícilmente se alcance con programas de ajuste sobre niveles de endeudamiento excesivamente altos en relación con los Productos de numerosos países”.

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