SOCIEDAD › LOS AGUJEROS NEGROS DEL RECONOCIMIENTO

Dudas y argumentos

 Por Raúl Kollmann

El caso de Lucas Rebolini Manso desató desde ayer una polémica sobre la responsabilidad en la identificación del cuerpo. Pasó un mes y diez días desde la muerte de Lucas y, de hecho, el fiscal Marcelo Solimine dio a conocer un comunicado en el que deslinda responsabilidad al señalar que les envió las fichas dactiloscópicas a la Federal y al Registro Nacional de las Personas. Ambos organismos contestaron que no podían determinar quién era el fallecido.

El Registro Nacional de las Personas respondió que su archivo no está organizado en función de las huellas digitales, sino que se requiere un nombre o un número. Es decir que si hay una persona sin identificar, al Renaper se le debe dar un nombre o un número de documento, sobre esa base el Registro localiza las huellas digitales y entonces se puede hacer la comparación entre la ficha suministrada por el Registro y las tomadas a la persona o cuerpo que hay que identificar. En este caso no se sabía ni el nombre ni el número de documento de la persona cuyo cuerpo se encontró.

Por su parte, también la identificación en laFederal dio negativa. En primer lugar, porque Lucas sacó su cédula y pasaporte antes de 1991 y no lo renovó después. Antes de 1991, las huellas digitales se imprimían en papel, pintando los dedos de tinta. Después de 1991, las huellas se toman en forma informática y se incorporan al AFIS, Automatic Finger Identification System.

La Policía Federal alega que tuvo tres problemas adicionales:

- No fue fácil sacar las huellas del cuerpo de Lucas, porque era guitarrista y tenía las yemas de los dedos muy dañadas.

- La otra dificultad tuvo que ver con la fecha. La policía asegura que la familia de Lucas dijo que lo vio por última vez el 22 de febrero y con ello se descartaron los cuerpos aparecidos antes de esa fecha. El muchacho fue internado el 6 de febrero y falleció el 10.

- Por último, las fotos –que según la policía recién fueron difundidas por la familia el 15 de marzo– se parecían muy poco al Lucas que ingresó al Hospital Fernández. Estaba con barba y el pelo bastante crecido. Según la Federal, ni los médicos ni los enfermeros ni los policías que actuaron la noche del 6 de febrero lo reconocieron este lunes, cuando se conocieron las fotos.

Quienes critican la actuación, sobre todo de la Federal y, en menor medida, del fiscal, sugieren que los NN no reclamados por nadie quedan como arrumbados en la morgue sin que nadie se preocupe realmente por su identificación. El interrogante que surge en forma casi natural es por qué no hubo una intensa actividad para determinar, desde el 10 de febrero y a lo largo de un mes y seis días, quién era realmente la persona fallecida. Incluso a partir de la denuncia de la familia, según la policía el 3 de marzo, pasaron 13 días sin que se determinara que el cuerpo que yacía en la morgue era el de Lucas.

Compartir: 

Twitter

Imagen: Sandra Cartasso
SUBNOTAS
  • Dudas y argumentos
    Por Raúl Kollmann
 
SOCIEDAD
 indice

Logo de Página/12

© 2000-2022 www.pagina12.com.ar | República Argentina | Política de privacidad | Todos los Derechos Reservados

Sitio desarrollado con software libre GNU/Linux.