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Domingo, 1 de noviembre de 2015

Los progresos...

 Por Roxana Mazzola *

¿Cuál es el impacto de la Asignación Universal por Hijo? ¿Cómo ampliarlo? Se cumplen seis años desde que se creó la política, a fines de octubre de 2009, con el objetivo de extender el derecho a la seguridad social a la niñez y apuntalar los cuidados de su salud y asistencia escolar.

Conocer sus efectos es valioso para ver avances y pensar futuros posibles. En el análisis de estas evaluaciones, contribuciones y retos de la AUH se detiene la tercera edición del libro Nuevo paradigma. La AUH en Argentina publicado recientemente por Editorial Prometeo. ¿Qué evaluaciones, cualitativas y cuantitativas, se efectuaron de la AUH?

Básicamente se destacan dos tendencias en las evaluaciones realizadas, las directas (evaluaciones de impacto y resultados de la AUH) y las indirectas (simulaciones con imputación de destinatarios de la AUH). Entre las primeras se encuentran evaluaciones cuasi experimentales, otras con abordajes cuali-cuantitativos y otras cualitativas.

Algunos ejemplos son las evaluaciones de impactos como la dirigida por Bernardo Kliksberg a través de la Organización Iberoamericana de Seguridad Social y la Universidad de Tres de Febrero; la realizada por la Universidad Católica Argentina; las evaluaciones del Plan Nacer-Sumar dirigidas por Paul Gertler, que por su articulación directa con la AUH deben ser consideradas. También hay otras del Ministerio de Salud realizadas junto al Instituto de Efectividad Clínica Sanitaria, la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales, la Escuela de Nutrición y la Facultad de Medicina de la UBA. Adicionalmente, son destacables los resultados de la Encuesta Nacional sobre Protección y Seguridad Social (Enapross realizada por el Ministerio de Trabajo, Empleo y Seguridad Social de la Nación).

Entre las evaluaciones indirectas se destacan múltiples estudios basados en simulaciones que tratan de inferir los destinatarios de la AUH en base a la Encuesta Permanente de Hogares (la encuesta no permite identificarlos directamente). Si bien estos estudios son simulaciones y no evaluaciones, sus resultados contribuyeron a contar con aproximaciones para estimar el impacto general de la AUH, en especial en los inicios.

Seis contribuciones de la AUH en base a las evaluaciones efectuadas:

1. La AUH constituye un complemento al ingreso que permitió mejorar la alimentación, la planificación y el acceso a nuevos consumos.

Las evaluaciones de impactos y resultados señalan que los recursos de la AUH se destinan sobre todo a los alimentos, indumentaria, calzado, útiles escolares y materiales de construcción para mejora de las viviendas. Se incorporaron productos de tocador y posibilitó el acceso a la compra de productos de mayor calidad y marcas valoradas socialmente. En la evaluación efectuada por universidades nacionales con apoyo del Ministerio de Educación del 2011, los docentes remarcan que en las aulas se ven otros objetos o productos “que antes no veías” como son MP3, celulares, computadoras, golosinas para el recreo. Esto genera cambios en el modo de habitar las aulas y vincularse.

La AUH es un importante “complemento” del ingreso total familiar de los hogares con niños que brinda “estabilidad” frente a los trabajos más endebles y precarios. La evaluación dirigida por Kliksberg destaca que representa el 24,6 por ciento de la totalidad de los ingresos de los hogares receptores y el 36,0 por ciento en los ingresos de los hogares receptores más pobres. Respecto al acceso a alimentos básicos la AUH generó un aumento de 8,4 puntos.

La regularidad del ingreso y su actualización, la transparencia en el acceso y sin intermediarios, posibilitaron planificar consumos (adquisición en cuotas de heladeras, zapatillas, materiales de construcción) que dan estabilidad en las economías familiares e incidieron en la valoración de la AUH más como “derecho” adquirido y no como un “plan” de asistencia.

2. Cobertura y seguridad social más distributiva.

Según la Enapross (2011) la protección social en la niñez ha tenido una fuerte expansión desde 2003. Por un lado, la expansión del empleo registrado logró incrementar la cantidad de asignaciones familiares contributivas en 1,4 millón de beneficios entre 2002 y 2010. Y por otro lado, a través de la AUH se extendió el esquema de asignaciones familiares a gran parte de los niños. Si se considera al total de niños de hasta 17 años de Argentina, en 1997 sólo el 35 por ciento contaba con esta garantía. Mientras que para 2011 el 74,5 por ciento se encontraba cubierto por el sistema de protección social que comprende a la AUH, las AAFF contributivas, más otras fuentes y la deducción de hijos por el Impuesto de Ganancias. La cobertura asciende al 85,7 por ciento cuando sólo se considera al total de niños/as que la normativa habilita para recibir una transferencia. Valga recordar que la AUH se articula en el marco del mercado de trabajo en términos de seguridad social y no como “plan” aislado. También la medida incorporó un sesgo más distributivo e inclusivo al sistema de asignaciones familiares del país.

3. No genera desincentivos al trabajo y reduce el trabajo infantil.

Esto se verifica en las evaluaciones de impacto y también en otros estudios como los de Bustos y Villafane del 2010 realizados desde el Ministerio de Trabajo y Empleo y Seguridad Social y el trabajo de Kliksberg publicado en 2015. Además, señalan que en los casos que se retiraron de empleos se trata de mujeres que eran explotadas por debajo de ciertos parámetros mínimos de derechos laborales. La reducción del trabajo infantil también es analizada por la evaluación de la UCA del 2014.

4. Empoderamiento de los niños y las mujeres.

Los chicos lo perciben como un derecho de ellos porque van al colegio y a las receptoras, que son las mujeres, les ha posibilitado contar con un ingreso propio, sobre el que tienen poder de decisión.

5. Mejoras en salud.

Constituye una experiencia exitosa de la articulación entre políticas de salud y seguridad social. El efecto de la AUH incrementó los controles de salud entre los menores de 17 años, y resulta altamente significativo entre los menores de 2 años. Asimismo, las evaluaciones de impacto del Plan Nacer demuestran la reducción de la mortalidad infantil y mejoras en la atención de cardiopatías congénitas en niños. Además, la maternidad adolescente disminuyó 10 puntos entre las mujeres receptoras de la AUH según la evaluación de Kliskberg.

6. Más retención e incremento de matrícula.

En el secundario y en el jardín de infantes fueron los mayores impactos como era de esperarse ante los altos niveles de cobertura que hay en el primario.

Retos

Ninguna de estas contribuciones identificadas está exenta de retos. Hay amplios márgenes de mejora. Es más, partir de enfoques “dinámicos” y cómo “procesos” es esencial dado que no existe una política pública ideal, sino que deben actualizarse para garantizar y ampliar derechos en el marco de pujas distributivas y político institucionales que tienen lugar.

¿Cuáles eran las prioridades de Argentina en el 2003? ¿Cuáles son las prioridades ahora, 12 años después? La AUH es una puerta de entrada para profundizar la distribución y no puede imputarse a ella la resolución de todos los problemas sociales, sino que hay que continuar fortaleciendo la comprensión amplia de la política social que entiende que la integran la política fiscal, la política de empleo e ingresos y beneficios ocupacionales, así como los grandes sectores de la salud, educación, vivienda

Seis aspectos para reflexionar:

1. Es prioritario continuar mejorando la cobertura del derecho a la seguridad social en la niñez y trabajar cada vez más para que sean más los chicos de Argentina que tienen Asignaciones Familiares porque sus padres tienen empleo formal –lo que implica que además de recibir las prestaciones de seguridad social, en su casa habrá un sueldo– y que cada vez sean menos los chicos que perciben AUH, demostrando la articulación que se pensó desde el diseño de la AUH al integrarla como parte del sistema del régimen de Asignaciones Familiares y que la dota de cierta excepcionalidad en relación a otras experiencias latinoamericanas. En esta etapa es central amplificar las oportunidades y la calidad de la inserción laboral de las mujeres y diseñar una política integral de cuidado, de los niños y de los mayores. En este sentido, está pendiente actualizar la ley de Contrato de Trabajo con redefiniciones de licencias parentales y contemplando que en los lugares de trabajo se habiliten centros de cuidado infantil.

2. ¿Es suficiente la inversión? Aún hay que continuar disputando y debatiendo nuestro compromiso presupuestario en la seguridad social con la niñez y las mujeres. Podría incorporarse a la AUH un ingreso adicional para los más chicos para que vayan al jardín de infantes y para reconocer el trabajo no remunerado que realizan las mujeres en su crianza.

3. Sería interesante actualizar las corresponsabilidades en salud y educación a los retos de hoy, concentrando los esfuerzos en la primera infancia y el secundario. Claro está, esto no puede hacerse de modo aislado, sino que indisolublemente está ligado al fortalecimiento de la calidad de la salud y de la educación, a cargo de los niveles subnacionales de gobierno.

4. Está pendiente incorporar mecanismos para regular y facilitar el acceso al crédito para consumo para que estos sectores no sean explotados por prestamistas usureros, extendiendo experiencias como la Tarjeta Argenta para jubilados.

5. Debería fortalecerse el acceso al suelo urbanizado y a la vivienda para los sectores populares. Pensemos que dado que la AUH es un complemento al ingreso, las evaluaciones señalan que una parte de estos recursos algunas familias lo destinan a la compra materiales de construcción para la mejora de sus viviendas, a menudo precarias y en las cuales también desarrollan trabajos ligados a la economía popular.

6. Apuntalar la participación de la niñez y mujeres en las políticas públicas. Está pendiente un cambio de lógica al diseñar las políticas que sean menos adultocéntricas. Los niños y adolescentes representan el 30 por ciento. Esto es extensivo al papel de las mujeres en la representatividad sindical, por ejemplo.

Ante los retos sociales que tiene la Argentina hay que trascender la idea de protección social en su sentido restringido. Los derechos son procesos en permanente construcción.

* Autora del libro Nuevo paradigma. La Asignación Universal por Hijo, publicado por Editorial Prometeo, 3ra edición, 2015. [email protected]

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La AUH incorporó un sesgo más distributivo e inclusivo al sistema de asignaciones familiares.

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sociales

-El dinero de la AUH se destina sobre todo a la compra de alimentos, indumentaria, calzado, útiles escolares y materiales de construcción.

-La AUH es un importante “complemento” del ingreso total familiar de los hogares con niños que brinda “estabilidad”.

-La AUH no genera desincentivos al trabajo y reduce el trabajo infantil.

-Constituye una experiencia exitosa de la articulación entre políticas de salud y seguridad social.

-Continuar mejorando la cobertura del derecho a la seguridad social en la niñez para que sean más los chicos que tienen Asignaciones Familiares porque sus padres tienen empleo formal.

-Facilitar el acceso al crédito para consumo a los titulares del derecho de la AUH extendiendo experiencias como la Tarjeta Argenta para jubilados.

 
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