futuro

Sábado, 14 de agosto de 2004

NOVEDADES EN CIENCIA

Novedades en ciencia

SE NECESITAN MUJERES

“Si eres mujer, de entre 25 y 40 años, manejas fluidamente el inglés y/o el francés, no fumas, mides más de 1,85 m de altura, gozas de buena salud y no estás excedida de peso, eres la indicada para esta apasionante misión.” Tranquilamente así podría haber comenzado el aviso clasificado con el que el Instituto Francés del Espacio y Fisiología (Medes) –que depende de la Agencia Espacial Europea– se garantizaba llenar los cupos de su convocatoria para un curioso experimento espacial. Pero no. Los europeos prefirieron apostar por lo seguro y regaron por e-mail las agencias espaciales del mundo para que hagan correr la noticia: necesitan mujeres, varias mujeres. Exactamente 24 de ellas.
Pero antes de que cualquier despistado vaya a pensar mal, los científicos del Viejo Continente se dignaron en aclarar que las necesitaban para una loable razón: ésta es, anticiparse en tierra a los problemas médicos que podrían desatarse en las misiones espaciales que fueran a durar más tiempo del acostumbrado. Para hacer esos tests, ya tienen todo listo. Todo lo que les falta son las voluntarias que deberán pasar 60 días en cama (en las posiciones más incómodas que se puedan imaginar), así como estar dispuestas a que cada uno de sus movimientos sea atentamente captado en video, completamente aisladas en Toulouse, Francia, a partir de enero de 2005. Los científicos son tan buenos que permitirán que sus “conejitas de India” lleven libros, música, televisores y computadoras personales.
A quienes se animen a participar en esta especie de reality show espacial diseñado para emular la ausencia de gravedad, se les pagará 15.200 euros. Es que los encargados de este proyecto están ansiosos de ver cómo reacciona el cuerpo femenino en situaciones extremas como éstas.
Quienes deseen arriesgarse deberán atravesar un cuestionario de 17 páginas, análisis médicos bastante invasivos, exámenes de sangre, entrevistas varias y muchos tests psicológicos para asegurar que una vez contratadas no se vayan a volver más locas de lo que están.

 

LA IMPORTANCIA DE (SIMPLEMENTE) LLAMARSE

Noticias como ésta pueden esperanzar, hastiar (más de lo que están) o definitivamente hundir en la desazón a todos aquellos/as desdichados en el amor: según una nueva investigación conducida por la psicóloga cognitiva Amy Perfors (del Massachusetts Institute of Technology, en Estados Unidos), el nombre que cada ser humano lleva a cuestas tendría mucho que ver en el tedioso pero siempre interesante juego de la seducción. ¿Cómo? De acuerdo con Perfors, los sonidos vocales del nombre podrían ni más ni menos que influenciar en la manera en que se juzga el atractivo del rostro de una persona.
En el disparatado estudio –condensado en un paper de una sola página y que va en contra de aquella noción saussureana que dice que la asociación entre significante y significado es arbitraria–, Perfors subió a la página www.hotornot.com (que podría traducirse más o menos como www.atractivoono.com) 24 fotos de hombres y mujeres acompañadas por etiquetas con sus respectivos nombres (no necesariamente los verdaderos), para que los visitantes las puntuaran de 0 a 10 según su atractivo. Después de la primera votación, la científica –quien cree que estos cambios funcionan a nivel subconsciente– puso nuevamente online las mismas fotografías pero con nombres diferentes y esperó a que los internautas nuevamente opinaran. Sorpresivamente descubrió que la puntuación cambiaba dependiendo del nombre que se adjuntaba a la imagen. Por ahora, la investigación tuvo en cuenta nombres ingleses. Así, para los hombres un buen nombre debe contener sonidos vocales que se pronuncian en la parte frontal de la boca, como “e” (Ben) o “i” (Phil). En cambio, nombres con sonidos fonéticos como “u” u “o” (Paul, por ejemplo) en la primera sílaba tienden a llevarse menos puntos.
En las mujeres, la cosa funciona al revés. Aquellas con nombres como “Laura” ranquean más alto; sin embargo, aquellas que se llamaban Amy (es decir, con sonidos vocales más cortos) fueron menos votadas.
Pero, a no desesperar: “Si usted es una persona linda con un mal nombre —apaciguó Amy Perfors–, usted seguirá siendo más atractivo que una persona fea con un buen nombre”. Como se ve, el nombre no es, para nada, lo de menos.

Compartir: 

Twitter

 
FUTURO
 indice

Logo de Página/12

© 2000-2022 www.pagina12.com.ar | República Argentina | Política de privacidad | Todos los Derechos Reservados

Sitio desarrollado con software libre GNU/Linux.