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Viernes, 27 de mayo de 2011

RESISTENCIAS

El arte de las migrantes

Este fin de semana se puede visitar el Festival Mujer Arte Migración (MAM), que intentará mostrar la discriminación y la violencia que sufren las migrantes en la Argentina. Además, los aportes culturales que traen las que cruzan la frontera a través del cine, la plástica y la música: una posibilidad de tejer redes y gozar del asombro de las diferencias.

 Por Luciana Peker

“Mam” es uno de los sonidos que hacen los bebés cuando empiezan a balbucear. Al tiempo, logran decir mamá, pero antes se quedan en el esfuerzo y dicen “mam”. Una sigla que habla de los momentos más primarios y auténticos, pero que en el caso del Festival MAM quiere decir Mujer Arte Migración: un sentimiento tan genuino como necesario.

El objetivo es la creación de un espacio de inclusión y no discriminación para mujeres migrantes de América latina. A través del arte se busca sensibilizar a la población, mostrando la riqueza de distintas culturas, sin dejar de poner el acento en la discriminación y la violencia que muchas veces viven las mujeres migrantes en nuestro país.

El evento está organizado por el Instituto Social y Político de la Mujer (ISPM), que ideó este encuentro en días donde el macrismo hablaba de “descontrol” en la llegada de migrantes. “A partir de los incidentes en la toma del Parque Indoamericano, a finales del 2010, y de lo que se generó a partir de ciertos dichos respecto del “problema” de la inmigración de países limítrofes, nos vimos en la obligación de responder a estos ataques sin sentido y que institucionalizan la xenofobia”, explican en el ISPM.

La iniciativa fue sumando más respaldos. El MAM es auspiciado, ahora, por la Secretaría de Cultura de la Nación y el Instituto Nacional contra la Discriminación, la Xenofobia y el Racismo (Inadi). También colaboran en su realización la Cátedra Libre Evita, Cine Migrante, la Embajada de España en Argentina y el Centro Cultural de España en Buenos Aires.

Durante el festival se va a exhibir la película Nina, se va a realizar un taller de arte y terapia con la consigna “Identidad”, se va a discutir en una mesa redonda sobre “Mujeres migrantes y ciudadanía”. También se va a generar una charla sobre el proyecto de monumento a la mujer originaria y se mostrarán las obras de artistas plásticas peruanas, bolivianas y chilenas, entre otras actividades.

En el equipo de producción la única argentina es Erica Denmon. Después, Tina Fuechslbauer nació en Austria, igual que Miriam Weiss. Javiera Matus de la Parra y Jimena Laso vienen de Chile. Ellas hilaron respuestas para contar la motivación de un festival que saque a la migración de la primera plana de los desalojos, que desarticule el visto bueno al pasaporte (sólo) de los ojos claros (que el diario La Nación ya llama “migrantes VIP”) y que combata la xenofobia planteada desde los discursos mediáticos y políticos.

¿Por qué vinieron a la Argentina?

J.L.: Todas vinimos por motivos de estudio y pasantías con la intención de especializarnos en las áreas de interés profesional de cada una, como es el trabajo social, la gestión cultural y la cooperación internacional. También quisimos venir a la Argentina para generar un espacio de intercambio cultural y búsqueda de oportunidades que en nuestros países no siempre se nos brindan.

¿Cómo se trata en un país que se identifica por su descendencia de bisabuelos/as, abuelos/as o padres y madres migrantes a las nuevas mujeres migrantes?

T.F.: –El escenario político actual respecto del tema migratorio no es del todo favorable para las mujeres que vienen buscando empleo, especialmente en la Ciudad de Buenos Aires. Existen muchos tipos de discriminación, no sólo en lo laboral, sino en la sociedad argentina en general. Hay prejuicios respecto de las características físicas de los/as inmigrantes de países limítrofes y a la condición social de cada persona. En la ciudad existe una gran segmentación laboral: encontramos rubros que solo son ocupados por inmigrantes. En el caso de las mujeres, generalmente son contratadas como empleadas domésticas, en talleres textiles (muchos clandestinos), en supermercados de barrio. En la mayoría de los casos trabajan en negro, sin ajustarse a las leyes laborales vigentes, explotadas por sus empleadores/as y sometidas a jornadas laborales muy extensas o a trabajo esclavo.

¿Qué diferencias hay entre mujeres y varones migrantes?

J.M.P.: –Históricamente la mujer ha sido discriminada de muchas maneras, pero, actualmente, en la Argentina y en el mundo, la mujer migrante sufre una doble discriminación, primero por el hecho de ser mujer y, además, por ser migrante y tener que enfrentarse sola, en un país extraño y sin familia a una sociedad que muchas veces les cierra las puertas.

LA INCLUSION DE DIVERSAS IDENTIDADES

Por eso, la expectativa, es que la ventana del arte abra otras miradas. “Una ciudad con tanta migración como Buenos Aires crece y se enriquece a través de la multiculturalidad, la heterogeneidad de idiomas, de música, arte, comida, literatura y costumbres, etcétera. Pero, lamentablemente, muchas veces las mujeres migrantes se encuentran con fenómenos discriminatorios tales como la xenofobia, la explotación, los malos tratos, el acoso policial y la discriminación con respecto al acceso a los servicios públicos de salud, de educación y de vivienda. La falta de recursos y la pobreza suelen generar el aumento de la violencia de género. Por ejemplo, es particularmente llamativa la cantidad de mujeres migrantes que llegan al país y quedan sometidas a redes de trata y de explotación sexual y laboral”, denuncia el ISPM. Y apunta: “El desconocimiento de sus derechos obstaculiza a nivel individual y colectivo lograr la igualdad en el trato y de oportunidades. Muchas de estas mujeres llegan sin la documentación necesaria y no tienen recursos para obtenerla porque viven en una situación económica precaria que les impide una radicación estable y legal en el país. Esto conlleva que sean un sector particularmente vulnerable dentro de la sociedad”.

Mediante el Festival MAM se busca brindar a las mujeres migrantes de América latina la posibilidad de expresarse, de enunciarse sin interferencias ni temores, de compartir su arte y de sentirse aceptadas e integradas. En este espacio cada artista podrá exteriorizar su propia identidad y cultura en un contexto de inclusión.

La actividad se extiende hasta el 28
en La Manzana de las Luces, Perú 272,
entrada libre y gratuita.
Más información: www.festivalmam.blogspot.com

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