libero

Lunes, 28 de mayo de 2012

FúTBOL › DIO VUELTA UN PARTIDO INCREíBLE Y GANó CON TODA JUSTICIA

San Lorenzo de Milagro sueña con la salvación

Tres goles de cabeza en el segundo tiempo revirtieron la historia que el prolijo Newell’s estaba escribiendo en el Nuevo Gasómetro. El ingreso de Romagnoli resultó clave para convertir el 0-2 en 3-2.

 Por Adrián De Benedictis

El precipicio estaba de frente, bien cerca; y cuando parecía que la caída iniciaba su curva descendente, desde las entrañas mismas resurgió San Lorenzo para volver a creer que la salvación es posible. El plantel sintió el descenso como una sombra que comenzaba a tocarle las vísceras y fue ahí cuando tuvo que recurrir a lo más profundo de su carácter para revertir una situación que era extrema. Todo eso sucedió en solo un tiempo, el segundo, donde a pura fuerza se llevó por delante a Newell’s para terminar ganando un partido determinante. Con esos puntos volvió a ubicarse por delante de Tigre, y así se posicionó nuevamente en puestos de Promoción.

La gente se fue dando cuenta de lo que estaba sucediendo en el campo de juego, y el empuje que brindó desde afuera fue vital, para despertar a un grupo de jugadores con las piernas adormecidas por los nervios y la falta de respuestas. Pero esas contestaciones aparecieron en aquella segunda mitad, donde el partido tuvo un vuelco a favor del local.

La primera ráfaga ocurrió en cuatro minutos. Entre los cinco y los nueve, San Lorenzo recuperó la respiración con los goles de Gigliotti y el ingresado Bueno. El ex All Boys marcó el gol del descuento tirándose de palomita para conectar la pelota, después de que un compañero la desviara con otro cabezazo en el primer palo. El estallido en el Bajo Flores fue inmediato, sobre todo por el tiempo que quedaba por delante. Y rápidamente apareció el uruguayo para marcar el empate en dos. El ex Boca había entrado al campo en ese mismo minuto, y la primera oportunidad no la desperdició: Buffarini desbordó por la derecha, lanzó un centro pasado, y Bueno apareció por atrás de todos para decretar la segunda explosión.

El público tomó un protagonismo grande en ese momento, respaldando al equipo y pidiéndole que continuara en la búsqueda ofensiva. San Lorenzo jugaba con tres delanteros, más Leandro Romagnoli en la creación, y quedando con tres defensores naturales (Bianchi Arce, Bottinelli y Kanneman). Por ese motivo, el que ofrecía un despliegue elogiable era Buffarini, que custodiaba el lateral derecho y también aparecía con mucha velocidad en posiciones de ataque. Con ese amor propio le alcanzó para convertirse en el más destacado del juego, y los hinchas se lo reconocieron en cada una de sus intervenciones.

Bueno volvió a tener una nueva chance para desnivelar, aunque Peratta le ganó el duelo personal. Pero, sin duda, la chance más clara fue para Gigliotti, que increíblemente desvió su remate, de frente al arco, cuando todos estaban preparados para gritar el tercer gol. Dos minutos después, Bueno estrelló un remate en el travesaño, y quedaba la sensación de que el triunfo no llegaría. El experimentado Romagnoli, a pesar de su mala condición física, recordó sus mejores días en el club y se llevó la pelota entre sus marcadores por el sector izquierdo, llegó hasta la línea final, pudo sacar un envío al centro del área, y Gigliotti tuvo su reivindicación metiendo la cabeza y cambiando el recorrido para que ingrese por el palo más lejano de Peratta. El milagro de la resurrección daba la primera señal.

Del otro lado, Newell’s no podía entender cómo había sido el mismo equipo que en el primer tiempo se floreó sacando dos goles de ventaja, y liderando el campeonato en soledad durante ese período. Pablo Pérez ejecutó una gran definición con un remate cruzado al lado del palo, y luego el joven Muñoz aprovechó una mala entrega de Alvarado para anticipar a los dos centrales y sentenciar a Migliore con un fuerte derechazo.

La fuerza que acumuló el local en el descanso lo había hecho posible. Nadie se iba del estadio ante tanta incredulidad. De los dos sectores, los corazones se entregaban en forma de llanto.


Estadio: San Lorenzo.

Arbitro: Néstor Pitana.

Goles: 14m P. Pérez (N); 30m Muñoz (N); 50 y 87m Gigliotti (SL); 54m Bueno (SL).

Cambios: 45m Romagnoli (7) por Bazán (SL); 54m Bueno (6) por Alvarado (SL); 67m Aquino por Urruti (N); 73m Tonso por Figueroa (N); 78m Meza por Kannemann (SL); 82m L. Torres por Muñoz (N).

Compartir: 

Twitter
 

Gigliotti acaba de marcar el gol del descuento de San Lorenzo. Ahí empezaba la remontada del local que terminaría en una victoria impensada.
Imagen: Alejandro Leiva
 
LIBERO
 indice

Logo de Página/12

© 2000-2019 www.pagina12.com.ar | República Argentina | Política de privacidad | Todos los Derechos Reservados

Sitio desarrollado con software libre GNU/Linux.