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Lunes, 17 de diciembre de 2012

AUTOMOVILISMO Y MOTORES

Anduvieron a fondo

Polémica en las calles porteñas, una bandera argentina izada en Indianápolis, y dos títulos que se definieron con polémica.

Calles de fuego

El circuito callejero porteño conmocionó durante una semana entera a Buenos Aires y la embriagó de velocidad el domingo 1º de abril. Difícilmente pueda saberse con certeza la cantidad de público que asistió, pero en las calles del centro porteño (la 9 de Julio, Diagonal Norte, Avenida de Mayo), hubo más espectadores que los que van a cualquier autódromo de la Argentina, y más curiosos que los que vieron nunca automovilismo en el pasado reciente. Los motores V8 del superTC2000 inundaron de ruido la city, fue victoria de Mariano Werner (Toyota) y no habrá retorno al Obelisco: en el 2013 el callejero se hará, pero en Palermo...

El sueño del pibe

Hasta el 2 de diciembre, Mauro Giallombardo (22) sólo tenía un triunfo en la categoría más popular del automovilismo argentino, el Turismo Carretera, logrado un año atrás, en Balcarce, en la trágica jornada en la que murió Guido Falaschi. Pero ese día, ante las 40 mil personas reunidas en el autódromo Roberto Mouras de La Plata, consiguió su segundo triunfo y, por añadidura, el título de campeón, el primero de Ford en tres años. “Le dedico este triunfo a Guido, a quien me costó ganarle en la pista y hoy corrió conmigo, así que le agradezco de corazón. Ese día gané la carrera más triste que me tocó vivir.” La de 2012 fue, en cambio, la más dulce. Corrió con la obligación de ganar para salir campeón y lo logró.

Lo ganó de Pechito

Con cuatro victorias consecutivas a mitad de año, José María López cimentó su candidatura al título del Super TC2000, el primero que podía ganar tras la frustración de no poder correr en Fórmula 1 en 2010. Y remató la faena en la calurosa jornada del 25 de noviembre, en el mejor autódromo de la Argentina, el de Potrero de los Funes, en San Luis. Después de descontar 69 puntos en la temporada, el quinto lugar con su Focus le alcanzaba para postergar al hasta entonces campeón Matías Rossi. “Todas las vueltas le pedía al auto que aguantara una vuelta más, una vuelta más.” Y el auto le hizo caso.

¡Guerrierópolis!

Nunca un piloto argentino había ganado en Indianápolis, una de las mecas del automovilismo mundial, hasta que Esteban Guerrieri se impuso este año en las 100 Millas de Indianápolis, de la Indy Lights, largando último y superando a 18 rivales a 300 km/h... Fue nada menos que el 25 de mayo, ¡qué manera de celebrar la fiesta patria tan lejos de la Argentina!

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