libros

Domingo, 26 de mayo de 2013

Derivas de Macedonio

 Por Fernando Krapp

Hace varios años que Mario Ortiz se ha convertido en una figura excéntrica en la literatura argentina. Nacido y criado en Bahía Blanca, Ortiz es principalmente un poeta que con el ritmo lento y pausado de sus publicaciones esporádicas pero sistemáticas, ha empezado a experimentar dentro de la narrativa con una prosa poética. En esta entrega, Ortiz agrupa como es ya una costumbre en él, bajo un mismo y enigmático título, tres volúmenes en su Cuadernos de Lengua y Literatura. Y en ellos se puede trazar una suerte de recorrido que tiene que ver con aspectos que rodean a la práctica literaria. El primero, Al pie de la letra (originalmente publicado por 17grises), donde la narración se confunde con el ensayo sobre las tipografías de las letras, ilustrados (casi a la manera de Sebald) con imágenes que buscan tensar e indagar en la materialidad visual de la lengua escrita; un segundo tomo donde busca la sustancia imaginativa previa a estallar en escritura, y finalmente un último tomo “fitolingüístico”, o bien, la lengua aplicada a la realidad para encontrar su propio espejo literario.

A pesar de no ser una literatura regionalista ni reivindicativa del “pago chico”, su concepción es “profundamente” bahiense, digamos, local. La literatura de Ortiz es la de la dispersión y reconexión; busca generar conectividades entre diversos aspectos sin caer en teorías conspirativas. Sus preocupaciones son profundamente literarias, y por literario entendemos, vitales; no por nada el epígrafe del último volumen lleva un lema de Maiakovski: hay cuestiones de nuestra vida que solo pueden resolverse desde la esfera poética. Pero esa funcionalidad, esas pequeñas partículas poéticas que encontramos cuando nos subimos a un tren todos los días, son dispersas, y la única manera de meterlas en un mismo libro y ver cómo funcionan y se tensionan es así, sin moldes ni estructuras, manteniendo la individualidad del narrador y su historia personal. No por nada Ortiz llama a sus experimentos literarios “Manual”, donde cada capítulo es expuesto como una consigna, como una propuesta de ida y vuelta, una forma de interpelar de manera práctica la psiquis del lector, una operación sobre la lengua poética y la otra; la que usamos todos los días de manera literaria en lugares ordinarios, como Macedonio Fernández cuando intentaba buscar e indagar en las grietas de la realidad para exponer todos los brotes novelescos que pudieran surgir en nuestra vida diaria. Aquel prólogo de prólogos que anunciaba una novela futura como links de mails que se abren disparados al futuro parecen encontrar hoy un remitente en novelas como las de Luis Sagasti y en este caso en su colega, también bahiense, Mario Ortiz.

Compartir: 

Twitter

SUBNOTAS
  • Derivas de Macedonio
    Por Fernando Krapp
 
RADAR LIBROS
 indice

Logo de Página/12

© 2000-2022 www.pagina12.com.ar | República Argentina | Política de privacidad | Todos los Derechos Reservados

Sitio desarrollado con software libre GNU/Linux.