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Sábado, 31 de octubre de 2015

Verdes mal plantados

El macrismo ordenó un destrozo general de arboledas y también una plantación de palitos que contradice el sentido común y sus propios reglamentos.

 Por Sergio Kiernan

Ser incompetente no es tan fácil como parece, porque muchas de las cosas que se hacen mal en una ciudad quedan, literalmente, a la vista. Que no existe un mapa subterráneo de la infraestructura porteña y que al PRO no le interese hacerlo después de diez años de una ley que ellos mismos impulsaron pasa desapercibido hasta el accidente y el apagón. Pero chuzear los árboles de la manera más violenta posible implica crear miles y miles de ejemplos de incompetencia dolorosa, un paisaje de seres vivientes mutilados y de veredas grotescas.

El arquitecto Marcelo Magadán, que camina nuestra ciudad cámara en mano, anduvo juntando documentación sobre la nueva barbaridad y escribe que “los responsables del arbolado nos sorprenden ahora con el replantado. Por estos días, en algunas calles de San Cristóbal, la Comuna 3 plantó unos ‘árboles’ extremadamente jóvenes, sin hojas, raquíticos, con ‘troncos’ de diámetro entre 5 y 10 milímetros, como el dedo meñique de un adulto, y de una altura que en el mejor de los casos alcanza a los dos metros y en el peor apenas llega a un metro. Es el caso del ejemplar de Sarandí al 1200, a treinta pasos de la sede comunal”.

“Se trata de árboles cuya supervivencia está en duda. Fueron plantados en un terreno que no es el adecuado y que no fue preparado, no hay quien los riegue y los mantenga hasta que se conviertan en adultos, y están muy expuestos al vandalismo. Los carteles pidiendo que el vecino los cuide resultan insuficientes porque aun cuando quisieran hacerlo en ningún lugar se explica cómo contribuir a su desarrollo. En este escenario cabe preguntarse cuánto nos habrá costado a los vecinos cada uno de estos arbolitos.”

El fenómeno de la mala plantación, hecha desde la ignorancia y la indiferencia, no se limita a la Comuna 3. De hecho, el vecino de la Comuna 7 Guillermo Rey presentó ante la Defensoría porteña una denuncia sobre el mismo desmán en las calles Cachimayo y Gregorio de Laferrere. Rey cuenta en la denuncia que los jacarandás fueron plantados al mejor estilo qué-me-importa por gente que, literalmente, no sabía lo que hacía: “Se observó que un grupo de tareas conformado por (3) personas, asistidos por un vehículo utilitario donde transportaban los pequeños ejemplares, cuyo accionar se resumía en hacer hoyos y enterrar cada árbol rápidamente. Se evidenció que no hubo un profesional actuante responsabilizándose de la ejecución y además no hubo una selección de árboles acordes para la plantación urbana conforme el pliego de bases y condiciones para atender al mantenimiento integral del arbolado público de la CABA”.

Rey explica que los arbolitos plantados son tan finitos que los ejemplares mayores llegan apenas a los nueve centímetros de perímetro del tronco en la parte más gruesa, con muchos que arañan los cinco centímetros. Pero para la plantación urbana, ese diámetro no puede ser inferior a los 14/16 centímetros. Con la altura pasa lo mismo, ya que la parte libre de ramas tiene que tener al menos 250 centímetros de altura. Ni la copa estaba dentro de lo indicado, porque ninguno presentaba tres ramas estables, esto es lo suficientemente rígidas como para sostenerse solas.

Y la plantación, como señaló Magadán, es una farsa: no se hizo el pozo el día anterior, como manda el reglamento, no se agregó tierra fértil para ayudar al ejemplar, y ni siquiera se tuvo el cuidado básico de dejar el terrón al nivel del suelo, ya que en varios casos quedó por debajo, lo que acumula agua y pudre las raíces. Tampoco se tuvo el cuidado de hacer a las 24 horas un regado fuerte, de veinte litros, para asentar el pozo y humedecer las raíces. La chapucería es tal que Rey “solicita un pedido de informes a fin conocer la empresa contratista que actuó bajo las ordenes de la Comuna 7, profesional que certifico los trabajos precitados, fotografías de cada ejemplar extraído y qué accionar se llevará a cabo en adelante para encuadrarse a lo reglamentado y proceder según las técnicas de plantación. Asimismo, requiero considerar la posibilidad de rehacer la tarea descripta, conforme la escasa posibilidad de consolidar la plantación efectuada y/o de prosperar el ejemplar”.

Recoleta y Palermo

Hoy a las 14 arranca una caravana para proteger espacios en Palermo convocada por el Consejo Consultivo de la Comuna 14. La idea es juntarse, en auto, en bicicleta o a pie, en la puerta del Zoológico, para recorrer tres lugares de suma importancia para el barrio que están en peligro. El primero es el mismo zoo, “cuya explotación fue subastada y prioriza una salvaje mercantilización que no repara en el cuidado de animales, empleados laboriosamente capacitados y un valioso patrimonio arquitectónico que se pierde día a día”. De ahí se va al Parque Las Heras, con la idea de pedir que se apele y revoque el fallo de la Cámara de Apelaciones en lo Contencioso Administrativo de la Ciudad que permite que el macrismo en funciones construya cocheras subterráneas por abajo del parque. Como bien saben los vecinos y como se vio en la plaza de Las Heras y Pueyrredón, el macrismo deja que los concesionarios talen los árboles añosos para bajar los costos de construcción, que hagan plazas secas para no tener problemas de humedad, y que planten arbolitos míseros en canteros de hormigón.

El tercer lugar es la Casa de Evaristo Carriego, que sigue semidemolida deteriorándose a la intemperie y juntando yuyos en sus ambientes sin techos. La Justicia paró la demolición total de la casa y el macrismo sigue gastando recursos para esquivar el fallo y sacarse las ganas de cargarse la casa. La caravana vuelve entonces al parque, para una reunión de vecinos con música en vivo.

A todo esto, los vecinos de Recoleta se vuelven a juntar a las 15 frente a su centro cultural, que va a ser malvendido por el PRO, que debe tener que pagar la campaña. La coincidencia de horarios hizo que vecinos de la Comuna 14 hablaran con los de la 2 para coordinar actividades y apoyarse mutuamente. Al final, ambas comunas son virtualmente contiguas y un gran barrio que comparte disfrutes y problemas.

En La Plata

Esta inquietud por el verde urbano, que tanto se declama pero poco se practica, no es ni remotamente exclusivamente porteña. Este miércoles se realiza en La Plata el cierre del ciclo de charlas sobre temas ambientales, urbanos y culturales que organizaron SOS La Plata, Asamblea de Vecinos Defendamos La Plata y Fundación CEPA. La charla final se pregunta si la capital bonaerense es realmente una ciudad verde y tiene como expositor a Ricardo Yussim, que es ingeniero civil y en vías de comunicación, máster en Arquitectura Avanzada, Paisaje, Urbanismo y Diseño, y en Conservación del Patrimonio Arquitectónico, además de Doctor en Arquitectura, Edificación, Urbanismo y Paisaje. Una idea de la actividad es exponer la diferencia entre propaganda de sustentabilidad y accesibilidad, y la realidad de la ciudad. Es a las 18 en el Salón Cultural Bernardino Rivadavia, calle 7 y 47.

Por el Tiro Federal

Y finalmente, una sorpresa en esta temática de los espacios verdes y abiertos. Este suplemento, se sabe, tiene una posición de gran desconfianza ante las entidades profesionales de arquitectos, urbanistas y afines, que funcionan como justificadoras ideológicas de la especulación inmobiliaria y mandan representantes al CAAP a votar siempre que sí a la piqueta. Cono lo que fue una muy agradable sorpresa recibir un comunicado del Consejo Profesional de Ingeniería Civil recomendando que el macrismo en funciones deje en paz el Tiro Federal.

El Consejo avisa que está muy de acuerdo con la creación de un Polo Universitario y Científico pero no con su ubicación. Sus argumentos son muy razonables y arrancan por “las consecuencias del aumento de densidad de edificación, así como la disminución de los espacios verdes en una zona que ha tenido un enorme crecimiento demográfico en los últimos años, aumentando así el riesgo de inundaciones y la contaminación”. También hay un argumento regulatorio de los que el PRO ignora prolijamente, que “la ubicación del Polo en este sitio contradice lo establecido en el Plan Estratégico Buenos Aires, que establece la promoción de un Polo Universitario de desarrollo educativo y tecnológico en la Zona Sur”. De hecho, recuerda el Consejo, en la zona sur hacen falta este tipo de emprendimientos, la densidad poblacional es bajísima y hay muchos terrenos libres de grandes dimensiones y bajo precio en la costa del Riachuelo.

Y, last but not least, el Consejo “se opone a la destrucción del Tiro Federal Argentino por su carácter de Monumento Histórico Nacional”. El Consejo es la entidad que tiene poder de policía sobre la actividad a nivel nacional y ciertamente en nuestra ciudad. Y es una entidad con un sentido común que hay que saludar.

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