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Jueves, 15 de enero de 2004

“CATCH” TUVO SU FIN DE SEMANA DE REESTRENO

Mujeres al borde

La provocativa obra de Juan José Muscari llevó unas 2 mil personas a sus primeras cuatro funciones, modificando el panorama semidesierto de la avenida Corrientes. Entre el barro y con música de TaTu a todo volumen, las chicas se golpean y excitan por igual.

POR EUGENIA GUEVARA
Son pocos los que por estos días deciden, se animan, concluyen por veranear en la avenida Corrientes. De noche, sobre todo, se siente el vacío de enero. Sin embargo, mágicamente, quinientas personas ordenadas en fila, en la entrada del teatro Lorange, les dieron mayor protagonismo a la cuadra entre Uruguay y Talcahuano el fin de semana pasado. Es que el jueves se estrenó la versión 2004 de Catch, la polémica obra de José María Muscari, y algunos, que llegaron con el tiempo justo, se quedaron afuera. Lo mismo pasó el viernes, el sábado y el domingo.
Luego de su presentación el año pasado en el Centro Cultural Adán Buenosayres de Parque Patricios como Work in Progress, Catch (lucha de barro + sexo entre chicas), irrumpe ahora en el teatro comercial, instalándose, a la gorra, en el Lorange.
Muscari (27), un director joven con larga trayectoria dentro del under (Mujeres de carne podrida, Pornografía emocional, Grasa) tenía sus dudas antes de presentar en el circuito comercial una obra under que cuenta una historia “guarra”, de personajes under y con actores under. Pero las 2 mil personas que fueron a verla en su primer fin de semana en cartel terminaron de sorprenderlo: “Es medio increíble lo que pasa. Estoy muy contento. La reacción de la gente es rara porque este espectáculo es muy zarpado. Incluso, durante estas funciones, surgieron cosas en la obra que no tenían que ver con la comedia y que terminaron siendo comedia”.
Catch en versión 2004 tiene lo que promete. Lucha de barro y sexo entre chicas. Chicas grandes y muy pequeñas, jóvenes y muy viejas, delgadas y musculosas, dominantes y dominadas. Chicas mujer y chicas hombre. Y también catch, peleas abstractas que se vuelven muy concretas en un ring que ocupa la mayor parte del escenario. Luis Biasotto trabajó con Muscari para esta versión en la dirección coreográfica. “Luis hizo un trabajo muy concreto con las actrices, con sus cuerpos y su desnudez”, informa Muscari.

Desde adentro
Cuando se ingresa a la sala, el espectáculo ya está en movimiento. En cada uno de los corredores, algunas luchadoras de catch enfrentan a los espectadores, que nunca dejarán de estar involucrados. Arriba, en el escenario, una decena de mujeres se entrena al ritmo de Malchik Gay, de las rusitas lésbicas TaTu. Se detienen, siguiendo la canción, y en pareja se enfrentan delante del ring. Un silbatazo les da pie para comenzar una serie de golpeteos (eróticos y violentos) en las nalgas de su compañera. El ritual se repite, vuelve el entrenamiento y luego cambia la que golpea y pasa a ser golpeada, siempre bajo el ritmo de la canción, que suma excitación hasta que el público, bien sentado, se dispone para ver la lucha agresiva de unas 15 mujeres, perversas y sucias, que se aman, se desean y se odian, todo al mismo tiempo.
Muscari siempre presenta en sus obras una propuesta estética en el que la música juega un papel fundamental. La definitiva para Catch surgió de un largo proceso exploratorio: “Cuando elegí Malchik Gay, que alguna gente ni se da cuenta que es de TaTu, el grupo no era tan exitoso como lo es ahora. En realidad, me enrosco mucho con lo que significan los temas. Si bien ellas predican el lesbianismo que está muy implícito en la obra, la canción fue elegida porque tenía mucho punch. La fuerza para que el público entrara de una en ese universo. Además, generaba en las actrices la actitud necesaria para salir de la nada y posesionarse ahí arriba. Estuvo buena la energía que se generó”. Muscari se define como un ávido y amplio receptor de música. Lo primero que hizo cuando empezó a trabajar con Catch fue mandar a sus actrices a ver Amores perros, porque estaba encantado con la musicalización de la película. Para Catch trató de incluir música muy diferente, en su origen y su tipo. Hasta incluyó un tema imposible de encontrar, de algún perdido disco del programa de tele de Martín Karadagian. “Para mí, la música tiene que ver con poder llevarfuerza a la escena teatral. Es un condimento que dispara acción en la escena, no algo meramente decorativo. Es decir, la música propone, no adorna”, resume.
Además de haber reestrenado Catch –que permanecerá en cartel por algunos meses– y de preparar una próxima gira de Grasa por el norte argentino, Muscari dirige en televisión Mentime que me gusta, el nuevo programa de Ronnie Arias. El notero calvo, ahora conductor, también hizo, religiosamente, la fila para ver Catch la noche de su estreno.

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