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Jueves, 18 de enero de 2007

EXCLUSIVO: ENTREVISTA A ERLEND OYE

“No soy ningún genio”

El noruego pertenece a Kings of Convenience. Pero tocará en Niceto, con guitarrita, solo y sin pretensiones. Lo sindican como heredero del espíritu Simon & Garfunkel. “Sólo les pido que mantengan silencio durante el show”, dice.

 Por Yumber Vera Rojas

El noruego Erlend Oye se tornó en una alternativa a la imaginería nórdica saturada de épicas vikingas y pasó a transcribir un escenario más próximo al realismo que en la segunda mitad del siglo XIX enalteció el simbólico Henrik Ibsen. Este cantautor originario de Bergen, la puerta de entrada hacia los fiordos, encarnó en sus temas la angustia generacional propia de los ‘90 y no tuvo que enrolarse en la estridencia grunge para desembucharla. Su florida obra, que presentará por primera vez en la Argentina mañana en Niceto, emana un carácter comprometido, desencantado y romántico. Erlend reseña en exclusiva al NO: “Somos una sociedad menos conocida que la teutona, por ejemplo. Existen 20 veces más alemanes que noruegos, por eso es un poco difícil que coincidas con un mochilero de mi país. Recién comenzamos a asumir una actitud más nómada en los ‘90, dependiendo de lo que quisieras hacer: si buscarte a vos mismo recorriendo el mundo o repitiendo los estereotipos televisivos. En la actualidad, el joven noruego persigue algo que lo haga reaccionar y cambiar. Tenemos un alma muy pura. Si pensás que allí todo es una fiesta, estás muy equivocado. Quizá por eso el folk puede describir cómo somos”.

Justamente fue el folk, a través del dúo Kings of Convenience, la senda que Oye eligió para revelarse como protagonista del indie nórdico que se estaba cocinando a finales de la pasada década. El binomio constituido además por Eirik Glambek Bøe, paisajistas de esa experiencia con aroma a madera noruega que bien describieron The Beatles en su transición hacia la lisergia, supo ofrecerle al pop un labrado especial en la construcción de la melodía. El artista escandinavo señala: “Nuestro principal anhelo era manifestarnos con guitarras acústicas y acercarnos de esta manera a la naturaleza melódica de exponentes tan influyentes para mí como Stereolab”.

Tras la edición de Riot on an Empty Street en 2004, Kings of Convenience, considerados herederos de Simon & Garfunkel, regresará en 2007 a las bateas con un nuevo disco. “Aunque tenemos proyectos paralelos y nos dedicamos a ellos en los últimos años, nunca dejamos de trabajar juntos. Esta banda es vital para nosotros.” Artista volátil e hiperproductivo, Oye, al mismo tiempo que establecía una conexión orgánica y analógica con la música, se vio magnetizado por el beat y sus herramientas. Así pasó a convertirse, con la salida de su disco en solitario Unrest en 2003, en un mariscal de la indietrónica y con el crédito además de haber prestado su voz un par de años antes para los súper himnos Remind me y Poor Leno, incluidos en el álbum Melody A.M. de sus compatriotas Röyksopp.

Erlend recuerda: “Alrededor de 2000 desembarcó la oleada electrónica, especialmente el house, en Bergen y en el resto de Noruega. Me sentí tan deslumbrado que me dediqué a aprender de sus destrezas para participar. Algunos me llamaron oportunista, pero la verdad es que encontré en la tecnología un medio para hacer en ese momento un álbum en mi casa y poder salir de gira sin la necesidad de tener una banda. Unrest se transformó en un éxito y todo cambió”. Pero el cenit llegó en 2004 con DJ-Kicks, una producción que le dio una lectura diferente a la remezcla y que lo redimió en su rol de trovador electrónico. Asegura el noruego: “Honestamente, me dieron demasiado crédito por ese disco y, la verdad, no soy ningún genio”.

Será por esa tristeza optimista que frecuentan sus temas o por esa ambivalencia lírica y hasta estética que sugiere, que frecuentemente surgen las comparaciones de su cancionero con la obra de Morrissey. Pero Oye refuta: “Que yo sea noruego no tiene nada que ver con la nostalgia en mi música. Descubrí bastante tarde a Morrissey, y a decir verdad nunca me sentí influenciado por él sino por su sonido. Me parece que hace buenas canciones”. Referente de la nueva avanzada de exponentes del pop nórdico y fiel colaborador de artistas como Mr. Velcro Fastener, Prefuse 73 y Cornelius, este trotamundos viene por primera vez al país empapado de la realidad nacional: “Sé que la Argentina fue uno de los países más ricos del mundo, que la mayoría desciende de italianos, que la Patagonia es parecida a Cabo Norte, que el capitalismo los mató, que hubo dictadores, que hay mucha carne y que es barato”. No obstante, para quien asista al recital pide un favor especial: “Es muy importante que escribas que voy a tocar solo, con una guitarra acústica. El concierto se basará en temas de Kings of Convenience, temas propios y algunos covers. Sólo le pido a la gente que mantenga silencio durante el show. Si van a sentarse en la barra a hablar sobre cómo estuvo su día, no vengan”.

* Erlend Oye toca el viernes 19 de enero en Niceto Club. A las 0.

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