no

Jueves, 8 de diciembre de 2011

ENTREVISTA A LAS KELLIES

Ni viudas, ni hijas

Hay tres elementos esenciales en su ecuación: post-punk, diversión y whisky; tres puntos que definen el plano de acción de estas tres chicas al mando de bajo, guitarra y batería.

 Por Julio Nusdeo

Momentos antes de entregar la siguiente nota de Las Kellies, su bajista, la inglesa Julia Worley (aka Betty Kelly), apareció con novedades en el chat de gmail: “Grabamos dos temas nuevos con Dennis Bovell, que canta y rapea”. Entre sus trabajos, la leyenda dub Dennis Bovell produjo en 1979 dos álbumes fundamentales del post-punk inglés: el incendiario Y, de The Pop Group, y Cut, del cuarteto de chicas The Slits. A principios del año pasado, Bovell fue el responsable de la mezcla de Kellies, el último LP de las chicas. En ese momento, según escribe Julia, se puso a rapear encima de todos los tracks, aunque nada de aquello quedó en el disco. “Ceci flasheó mucho con eso y cuando nos enteramos de su visita, pensamos que sería bueno aprovechar para hacer algo juntos.”

Julia cuenta que los temas aún no tienen nombre oficial, pero por ahora los llaman Don’t Look Suspicious y Jelousy, y quedaron “increíbles”. En una primera escucha, la voz grave de Bovell encima de los tracks es una mezcla hipnótica de Mark E. Smith con Isaac Hayes, en especial en el estribillo soulero de Jelousy. A Julia le gustaría editarlos de algún modo mientras están “hot donuts”, pero hasta el momento no tienen planes claros para los tracks. De todos modos queda claro que si sigue la buena temporada que han tenido desde el lanzamiento de Kellies, la participación de Bovell sólo puede tomarse como un buen augurio.

Con Kellies editado a mediados del año pasado vía Crang y Rastrillo Records, Las Kellies salieron a la búsqueda de shows y giras. Así apareció el nombre de Marie, integrante de la booking agency Julie Tippex, y la promesa de un tour por pagos europeos. Marie había escuchado el neblinoso post-punk bailable de Las Kellies, pero su cargada agenda de trabajo le impedía incorporar nuevos grupos. Sin embargo, con la triste noticia de la muerte de Ari Up, cantante de The Slits, en octubre del año pasado, Marie encontró la excusa y les escribió. “Como nosotras habíamos trabajado con Bovell, Marie hizo el vínculo en su cabeza y dijo: ‘Tenemos que hacer algo, voy a organizarles una gira. Esperen cuatro meses y veremos qué pasa’”, cuenta Julia. “El espíritu era hacer una gira en honor a Ari Up”, suelta Ceci Kelly, la guitarrista (y real portadora del apellido).

Nada escucharon durante un tiempo. “La gira ya fue”, pensaban, hasta que recibieron el mail. “Chicas, van a tocar. Son 21 fechas”, recuerda Julia. “Fueron 40 días por ciudades europeas y lo máximo que pasamos en un lugar fueron tres días en Barcelona.” A pesar de un contratiempo al comienzo, que demoró a Ceci en España y significó la cancelación de algunos shows, incluido uno en Francia junto a los legendarios The Sonics y a las japonesas The 5,6,7,8’s, la gira fluyó con momentos inolvidables, como compartir cartel con PIL en un festival en Eslovaquia y dos fechas junto a Chain and the Gang, la banda Ian Svenonius, uno de los personajes más lúcidos y brillantes de la escena musical de los últimos quince años. “Fue increíble, boludeamos juntos haciendo ejercicios para la voz”, ríe Ceci.

Marie también las contactó con Fire Records (sello inglés de un apetitoso catálogo de noise, post-punk y power pop de la escena alternativa de 1980 y 1990), que fichó a las chicas y editó Kellies en vinilo. “Es muy loco lo que está pasando con el disco”, dice Silvina Costa (aka Sil Kelly), la baterista. La edición inglesa generó varias reseñas favorables incluso en populares sitios como Drowned in Sound y The 405, que confesaron abiertamente no conocer ninguna otra banda argentina. Parte de todo eso “muy loco” es también la información que las mismas Kellies recaudan por Internet. Ceci dice: “Estuve mirando en Google y hay vinilos nuestros en Japón que están agotados. ¡Zarpado! También hay fans en México; googleás ‘Kellies México’ y aparece.”

Hay tres elementos esenciales en la ecuación de Las Kellies: post-punk, diversión y whisky; tres puntos que definen el plano de acción de estas tres chicas al mando de bajo, guitarra y batería, el trinomio habitual en la música popular que ellas retuercen, reducen y expanden a su antojo. Y el antojo siempre es bailar, algo así como una respuesta involuntaria a la zambullida en su trance sonoro. Todavía online, Julia cuenta cómo fue que decidieron incluir en Kellies esa nueva versión de Scotch Whisky, un tema de su álbum debut, Shaking Dog! (2007). “Es un clásico Kellies, pero las chicas no se quedaron tan conformes con el resultado del primer disco; se iba de tiempo y cosas así.” Por más rudimentario que pudiera sonarles, aquel excitante ritmo motorik acompañado del repiqueteo de guitarra y bajo se había vuelto un prematuro hit por su inmediatez, esa estructura anticanción y la voz de Ceci Kelly, que cantaba en un recitado algo disonante una letra que no es otra cosa que la etiqueta del Vat 69. “Habrá sido un momento en que el whisky le inspiraba mucho”, supone Julia.

* Las Kellies tocan en la fiesta de fin de año de Rastrillo Records, junto a Luz Mala (Uruguay) y Pelea de Gallos, este viernes en Tío Bizarro Pellegrini 878, Burzaco.

Compartir: 

Twitter
 

Imagen: Cecilia Salas
 
NO
 indice

Logo de Página/12

© 2000-2019 www.pagina12.com.ar | República Argentina | Política de privacidad | Todos los Derechos Reservados

Sitio desarrollado con software libre GNU/Linux.