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Jueves, 23 de agosto de 2012

BRANCALEONE

Rock a los espadazos

Con cuatro años muy prolíficos a nivel discográfico, ya que desde 2008 editaron al ritmo de un disco por año, la banda está por presentar oficialmente en La Trastienda su más reciente trabajo, Insoportable.

 Por Lucas Kuperman

Como el recordado caballero de la película de Mario Monicelli, Brancaleone transita el camino del rock a los espadazos. A más de una década de haberse formado, están presentando Insoportable, su última producción lanzada por Internet. Con cuatro años muy prolíficos a nivel discográfico, ya que desde 2008 editaron al ritmo de un disco por año, la banda está por presentar oficialmente en La Trastienda su más reciente trabajo. “Insoportable tiene que ver con las canciones que ya no soportábamos tener adentro y queríamos que sean escuchadas; y, por otro lado, porque no tiene soporte físico. El soporte se lo das vos cuando lo imprimís –admite el Pela Dufou, cantante de la banda–. Cada disco de Branca fue una experiencia: Imposible estaba pintado por ciegos; Convida es un disco doble que se comparte; Todos los cueros, la misma canción lo termina de armar cada uno; e Insoportable fue un disco hecho para Internet.”

Lejos del proselitismo, los integrantes de Brancaleone plantean un camino de lucha, con el trabajo como principal arma. En 2008 solían ir a La Plata a buscar lugares para tocar. La búsqueda se hizo difícil y ningún lugar les cerraba, hasta que conocieron el Centro Cultural Olga Vázquez. Les propusieron a las autoridades del centro armar un auditorio, construido íntegramente por ellos. Así, y después de casi dos años de trabajar todos los sábados, poniendo membranas, revocando, pintando y haciendo la instalación eléctrica, nació el Auditorio Brancaleone. “Eran jornadas de laburo que arrancaban a la mañana –continúa Alejo Urbani–. Por lo general, a la noche tocábamos, y lo recaudado lo juntábamos para los materiales.” Lo inédito de la situación se dio cuando el auditorio ya estaba listo: “Es cómico lo que nos pasó. Cuando tocábamos en La Plata, venían 90 personas. Después de ir durante un año y medio a laburar todos los sábados, nos dimos cuenta de que no íbamos a entrar. El día que inauguramos, tuvimos que hacer el show con las puertas abiertas. Estuvo muy bueno saber que lo estábamos terminando y que ya no nos servía”, admite el Pela.

Siempre se las rebuscaron a la hora de tocar. Cuando Cromañón dejó una escena partida, y un miedo circundante con respecto al rock, Brancaleone se las ingenió para reversionar todos sus temas en clave folklórica. Así nació “La Peña de Branca”. Alejo comenta que “estaba difícil tocar. Ibamos a lugares y cuando decíamos que tocábamos rock, no nos querían. Preguntamos si podíamos tocar folklore y nos dijeron que sí. Así reversionamos todos los temas e invitamos a distintos grupos para que toquen con nosotros. Por la Peña pasaron más de treinta bandas amigas”, cierra el bajista.

–Además de “La Peña” y “El Auditorio”, crearon “La Cruzada Constante” donde recolectan útiles, libros, ropa y calzado. Hay un mensaje súper positivo en lo que hacen.

Chelo Henin: –Recibimos un montón de cosas todo el tiempo. Está bueno tener esa posibilidad de estar frente al público y poder decir algo. Esa responsabilidad la asumimos, y a su vez queremos dar un poco más.

Juan Argain: –A pesar de todas estas cosas que hacemos, no somos una ONG. Branca es una banda de rock.

Pela: –Un día en el auditorio, y después de picar paredes, entró un pibe preguntando si nosotros también teníamos una banda. “No –le dijimos–. Nosotros también hacemos auditorios” (risas).

–¿Se consideran una banda política?

Juan: –No (reflexiona unos instantes). Aunque de alguna manera sí. No es partidario, pero lo que hacemos es político.

Alejo: –Tenemos un pensamiento positivo. Las cosas se pueden hacer si las salís a buscar. En el momento que todos se quejaban porque no había lugares, nosotros tocábamos tres veces por semana.

Pela: –¿Es política una banda que cuando no le gustan los lugares para tocar, fabrica uno? Nosotros hacemos prepotencia de trabajo, como decía Roberto Arlt. No tiene punto de negociación. No hacemos política. Si la hiciéramos, estaríamos todo el tiempo negociando cómo podríamos lograr determinadas cosas. Branca no es política porque no negocia. Laburamos generando lugares para hacer cosas. Está bueno perdernos en el laburo colectivo, y que salga algo más grande de lo que podría hacer cualquiera de nosotros por separado. Ninguno es más fuerte que todos juntos. Si se busca la vuelta, se pueden hacer un montón de cosas.

* Brancaleone se presenta el sábado 8 de septiembre en La Trastienda (Balcarce 460). Desde las 19.30.

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Imagen: Cecilia Salas
 
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