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Jueves, 5 de septiembre de 2013

DJ PIERRE, EL PUTO AMO DEL ACID HOUSE

“Tomo lo mejor de cada estilo”

Hace más de 25 años militaba en Phuture y su pieza Acid Tracks inauguraba una estética dentro del house. Ahora debuta en Buenos Aires como mandamás.

 Por Yumber Vera Rojas

Al otro lado del teléfono, desde su Chicago natal, DJ Pierre se jacta de no haber consumido nunca drogas. No obstante, es el puto amo del acid house. ¿Se acuerdan? La psicodelia dance que estableció los mandamientos de la cultura clubera (“Amarás a Smiley por sobre todas las cosas”, reza el primero), el detonante de las raves, la tribu que no la careteó al momento de reconocer su debilidad por los alcaloides de diseño. Y sí, obvio, el del Ritmo de la noche: el de The Sacados, el de Tinelli. Ey, vos, ¿seguís ahí? Pero el productor y deejay no creó ni el rótulo, ni el marketing que gira en torno de éste (copyright del descontrol inglés), sino el himno que inauguró el viaje: Acid Tracks (1987). Esta canción de poco más de 11 minutos que Pierre flasheó mientras fue parte del grupo Phuture, cuando le metían mano a un sintetizador Roland TB 303 (que en aquella época era la maquinita del karaoke) para arrancarle ruidos parecidos a burbujas que estallan en medio de un estado lisérgico, celebró el primer cuarto de siglo de su revelación el año pasado. “Es increíble que luego de todo este tiempo artistas como will.i.am o LMFAO sigan emulando ese tipo de temas”, afirma la leyenda yanqui de las pistas de baile. “Humildemente, agradezco que suceda.”

Si bien lo duda dos veces antes de confirmarlo (“me confundí con Lisboa”, justifica), este sábado Buenos Aires recibirá por primera vez a DJ Pierre, además en un momento en el que el house (el rock and roll de la electrónica) experimenta un período de revitalización en todo el mundo. “Me gusta lo que hace Maya Jane Coles (la capa británica del género en lo que va de la década), y saludo a todo lo que produzca el reavivamiento del house, en espíritu y actitud. Paso muchos de los temas de la nueva generación de artistas en mis sets”, espeta este pupilo de Ron Hardy, pionero del movimiento. “Sin embargo, lo importante de fenómenos como éste es que la actual camada de exponentes pueda conocer la historia de esta corriente, al igual que interactuar con sus precursores. Es saludable.”

Para el artífice estadounidense, mención aparte merece Daft Punk, pues, a partir de ese istmo entre la música disco y el house en el que aún se mantiene hurgando, delinea la vanguardia sonora: “Me gusta su último álbum, al tiempo que es importante seguir su ejemplo para entender de qué manera evolucionó el dancefloor”.

A pesar de la relevancia del house, no sólo en la música sino en la cultura global desde la década del ochenta, irónicamente en Europa tuvo mayor impacto que en su propia cuna. Incluso hoy. “Partiendo de la base de que el house nació en Chicago –N. del R.: luego de su concepción, los chicos que bailaban en los clubes incitaron su evolución, del que el acid house es su primera gran consecuencia–, ni en el momento de su nacimiento, ni el de mayor popularidad fue importante en Estados Unidos”, se lamenta este cultivador de otros 49 himnos (amén de Acid Tracks).

“El único motivo por el que tuvo un cierto crecimiento fue por el acercamiento al género que tuvieron artistas como David Guetta o Rhianna. Acá lo que manda es el hip hop, el pop y el rock.” Pero que esta corriente germinara en la Ciudad del Viento no fue fortuito. “La actividad de la escena de clubes del under de Chicago, aunada a la evolución de la tecnología, demandó nuevos productores y sonidos. La gente se aburrió de la música disco, por lo que una camada de pibes empezó a innovar. Y eso pegó fuerte. Aunque podría haber sucedido en cualquier parte del país.”

Nathaniel Peirre Jones, el muchacho de los suburbios de Chicago que se tornó en el barrilete cósmico del acid house, agradece el culto que se erigió alrededor de su obra, pero advierte que no es una pieza de museo. “Nunca imaginé que pasaría esto con mi música, aunque a través de mi arte siempre quise provocar un impacto positivo en la vida de las personas. Y sigo adelante con esa intención, actuando como dj y editando material. No obstante, si bien no saco un álbum desde hace mucho tiempo, ubiqué varios temas míos en compilados, y presenté algunos singles”, declara. De hecho, el año pasado puso a la venta el sencillo Acid/Jack Da Groove por intermedio del sello del dj y productor alemán Boys Noize.

Mientras se mantiene atento a las diferentes mutaciones del beat, del que acentúa el cruce entre el electro post 2000 y el acid house, el autor del éxito Generate Power advierte que sus performances en las bandejas en esta era son un ida y vuelta de sonidos: “Me gusta combinar el house clásico con el nü disco, a lo que sumo dosis de tech house y acid house, por supuesto. Así que tomo lo mejor de cada estilo”.

* Sábado 7 en Bahrein (Lavalle 345). A las 23.30.

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