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Jueves, 20 de octubre de 2016

LA MUESTRA CLUBRAUM BERLIN

Technópolis

Con fotos, flyers, filmaciones, una instalación sonora e invitados notables, la puesta cuenta cómo la capital alemana se volvió motor del género.

 Por Yumber Vera Rojas

Luego de girar por varias ciudades de América latina, Clubraum Berlin atracará en Buenos Aires para dar cuenta de cómo la capital alemana se transformó en el corazón mundial del techno y la cultura clubber. Curada por Alfons Hug y Heiko Hoffmann, editor de Groove, principal revista de ese país dedicada al palo (y convidado del NO para la producción que le dedicó a la tragedia de Costa Salguero), la muestra multimedia atrapa el espíritu de los comienzos de la escena, apenas cayó el Muro de Berlín en 1989. Y para ello su hilo narrativo se apoya en una muestra fotográfica, una exposición de flyers, cine, video y una instalación sonora conformada por piezas de artistas como Modeselektor, Rodhad y Tale Of Us.

La muestra del Goethe-Institut, coproducida junto al CCK, que la cobija, y apoyada por la Embajada de Alemania, tendrá como invitado en su inauguración (sábado 22/10 a las 19) al periodista y DJ Sven von Thülen, coautor de “la Biblia del techno alemán”, Der Klang Der Familie: Berlín, el techno y la caída del muro, de 2012 y desde el año pasado traducido al español.

En su primera vez en Buenos Aires, aparte de la entrevista abierta sobre un movimiento del que fue testigo y partícipe, dará un DJ set en la fiesta Undertones en Niceto, luego de la medianoche. “En 2006, el techno desapareció de los medios y no existía un libro que contara los comienzos de esa cultura en Berlín”, le explica el también docente al NO. “Llevó tiempo encontrar un editor al que le interesara la historia, pero la atención que tomaron clubes como Berghain ayudó.”

Aunque el techno surgió en los suburbios de Detroit, el libro da fe de que su patria espiritual es Berlín, y de que fue banda de sonido de la reunificación alemana. “El techno fue una empresa conjunta entre Este y Oeste, y la combinación de nueva música, libertad y drogas funcionó como catalizador para que se convirtiera en algo grande”, explica Von Thülen, quien reconoce en Paul van Dyk al mayor referente de esa primera avanzada. “Berlín jugó además un papel importante en la formación de las carreras de muchos DJs y productores internacionales.”

Pese a los años de gloria, no todo tiempo pasado fue mejor: “La noche berlinesa aún prospera. Una de las claves para mantenerla viva es que promotores y dueños de clubes se dieron cuenta de que son parte de una comunidad, y no pelean entre sí”.

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