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Domingo, 9 de octubre de 2016

FAN > UN MúSICO ELIGE SU CANCIóN FAVORITA: PABLO DE CARO Y “BRIGHTON PAST” DE LUCA PRODAN

ANTES DEL DESTINO

 Por Pablo De Caro

Conocí a Sumo y a Luca jugando al fútbol, era el verano de 1988 (Luca había fallecido en diciembre) y estábamos de vacaciones en Chapadmalal, con mi hermano nos la pasábamos en la canchita de fútbol del complejo vacacional junto al resto de los niños del lugar; entre ellos había uno que se la pasaba cantando “La rubia tarada” y algo de ese rap torpe se me impregnó instantáneamente, quedé fascinado (papá o mamá, papá y mamá). El verano terminó y regresamos a la escuela. En esa época los amigos del primario de mi hermano eran traficantes culturales de alto calibre y poco a poco las canciones de Sumo fueron apareciendo en nuestra casa; recuerdo una versión de Corpiños en la madrugada en cassette con un precioso arte de tapa dibujado no recuerdo si por Pablo Dacal, Maxi Muñoz o Santiago Idelson. También teníamos una copia del audio de la famosa nota que le hicieron a Luca unas alumnas del Nacional Buenos Aires y que luego pasaron en Hora 25; más tarde la adolescencia, los cds de After Chabon, Llegando los monos y más.

Corrían los 2000 y yo estaba trabajando en Musimundo, lo cual tenía un montón de desventajas y algunas ventajas, una de las cuales era que cuando había cambios en los precios, y en esa época pasaba todo el tiempo, los empleados nos enterábamos a primera hora y nos hacíamos de cosas geniales a precio de baratijas; este fue el caso de Time Fate Love, me lo compré en cassette a 1 peso, de hecho compré algunos más y se los regalé a mis amigos. Time Fate Love es un disco que se editó en 1996 con grabaciones realizadas por Luca en una portaestudio en 1981 en las sierras de Córdoba, esa cinta dio la vuelta tantas y tantas veces en mi walkman (eran tiempos de discman pero yo seguía con el walkman).

Soy fan de Luca, me parece algo así como un superhombre, me encanta leer biografías y números especiales en revistas que hablen de él, y Time Fate Love me parece un documento ideal para conocerlo más; cada vez que me sumerjo dentro de esos sonidos de portaestudio puedo imaginarlo todo, a Luca en la habitación de la casa de los MacKern en Córdoba, la fascinación por Virna Lisi, todo lo que había vivido y todo lo que le quedaba por vivir. También descubrí que le gustaba Nick Drake y la música folk además del punk y el new wave; de hecho para mí “Mañana en el abasto” es como un tema de Nick Drake. Muchas de las canciones incluídas en Time Fate Love luego formaron parte del repertorio de Sumo y en esas grabaciones participan Germán Daffunchio y Alejandro Sokol (además de Stephanie Nuttal).

La canción que más me emociona del disco es “Brighton past”: “Dancing girl with your cheap fur on, you know I will forget you, but for now dance on. I see your face on a summer’s day, but it’s only a reflection on a window far away” (“Chica bailarina con tu piel barata/ sabés que voy a olvidarte/ Pero por ahora bailá. Veo tu cara en un día de verano, pero es sólo el reflejo de una ventana a lo lejos”). La letra, su voz, la calidad de la grabación, la instrumentación, no puedo imaginar una versión mejor, es como una herida abierta ahí sonando en tus oídos, es dolor hecho belleza y reflexión.

Hace unos meses mientras leía Libertad divino tesoro, la biografía sobre Luca que escribió Oscar Jalil, estuve nuevamente visitando Time Fate Love (esta vez con el Ipod), y pude seguir reflexionando sobre estas grabaciones y ubicarlo aún más en tiempo y espacio; Luca escapó de la heroína, del servicio militar, de la policía, de su padre y cayó en la casa de su amigo en Córdoba, para cualquier humano promedio esta instancia hubiera significado esperar el paso del tiempo hasta el final en un lento ocaso pero no fue así para él: en 6 años revolucionó nuestra cultura y se convirtió en ídolo y estrella de rock, entregándose al camino de la vida como un ser humano excepcionalmente humano.

Aún conservo mi copia en cassette de Time Fate Love posada en uno de los estantes de los discos, suelo detenerme a mirar la foto de la portada y lo veo a Luca montado sobre un caballo entre la naturaleza, aún tiene algo de cabello y no sabe nada de lo que le sigue en su destino, también me acuerdo de mí y de cuando compré el cassette, es que para mí Time Fate Love es como un diario íntimo hecho libro, o como una foto de las vacaciones que se hace arte, es la vida misma y me hace sentir excepcionalmente humano, me hace acordar a las vacaciones del 88, a mi escuela primaria, me recuerda a mi hermano y sus amigos, también a mis amigos. Tremenda obra de arte este retrato de vida que modificó la mía.

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