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Domingo, 6 de noviembre de 2016

TEATRO > EL BORDE DE Sí MISMO

Tantear el límite

El Museo de Arte Moderno de Buenos Aires por estos días es la sede de la 2° edición de El borde de sí mismo, un ciclo en el que distintos artistas del teatro y la danza son invitados a crear en diálogo con obras del patrimonio del museo. Diana Szeimblun, Analía Couceyro, Santiago Loza y Mariano Tenconi Blanco se inspiraron en obras de Federico Peralta Ramos, Liliana Maresca, Alberto Heredia y más para pensar el borde difuso y complejo entre disciplinas, que requiere categorías y preguntas para pensarlo.

Hace dos semanas comenzó en el Museo de Arte Moderno de Buenos Aires la segunda edición del ciclo El borde de sí mismo, curado por Alejandro Tantanián, Javier Villar y Sofía Dourron en el que se convoca a distintos artistas del teatro y la danza a crear una obra en diálogo con una o varias de las obras del patrimonio del museo. De esta manera, una foto de Guillermo Iuso, la obra de Federico Peralta Ramos, Liliana Maresca o Jorge Acha fueron algunos de los estímulos inspiradores para que Diana Szeimblun, Analía Couceyro, Santiago Loza y Mariano Tenconi Blanco desarrollaran piezas pensadas especialmente para este ciclo.

El borde puede aludir precisamente al borde entre disciplinas, a que el límite entre el teatro, por ejemplo, y las artes visuales es más difuso y complejo cada vez y requiere de nuevas categorías y preguntas para seguir pensándolos. Javier Villa, curador del MAMBA, decía en la inauguración del primer ciclo que: “Hay un espíritu de tomar a la cultura como un todo, como experiencia total. La autonomía disciplinar es un error, es una falta de comprensión de los tiempos que corren. Un museo que solamente permite mostrar obras de artistas visuales en sus formatos tradicionales no comprende la necesidad de una idea de experiencia más amplia e híbrida que ocurre en la producción cultural en general. El borde sí mismo se asienta en la idea de un museo del siglo XXI”. Boris Groys, crítico de arte y ensayista, dice que este desarrollo de los museos surge del terror de que el arte deje de representarnos, que deje de hablar de nosotros. Es por eso, dice él, que el museo se volvió un club en el que pasan cosas, se proyecta películas, se lee poesía, un lugar vivo, mutante, despierto, que re-elabore permanentemente la relación entre patrimonio, archivo y presente. En ese sentido, Diana Szeimblum dice: “La inclusión de la danza en el museo me genera una reflexión enorme. Podría decir que la danza hoy no es más la idea de que ‘la danza es movimiento’ sino que hoy se entiende que la danza es el cuerpo; y la idea del cuerpo es una de las cuestiones más habituales de un museo, por lo tanto es casi impensable no darle a la danza un lugar allí. El museo habilita que los trabajos se vean desde otras perspectivas que ponen al coreógrafo en un lugar mucho más interesante.”

En esta nueva edición de El Borde sí mismo, Diana Szeinblum trabajó fotos del patrimonio del museo, una de ellas, la que le da título a su obra, es de Guillermo Iuso, donde aparece el artista y su madre bajo la frase “Mi contundente situación”. “Cuando vi esa foto estaba leyendo un libro del filósofo León Rozitchner, Materialismo ensoñado. El libro que habla de la relación primera de los cuerpos entre la madre y el bebé. El cuerpo antes de recibir lenguaje y razón. Y habla de ese momento de ensueño, de pura percepción; y a partir de esa lectura y esas fotos, pensé la posibilidad de juntar nuevamente padres e hijos y vínculos familiares para recuperar de alguna manera ese primer momento, para ver si se pueden imprimir ahí ciertas nuevas estructuras”, cuenta Szeinblum.

Voraz de Analía Couceyro trabaja con la obra de Alberto Heredia, Alberto Greco, Liliana Maresca y Federico Peralta Ramos pero la cantidad de citas que aparecen en la obra es infinita. En la sala de museo se despliegan canciones, frases e ideas como un compendio de estímulos que llenan la cabeza humana. Su respuesta fue ese deseo inmenso, la herencia profusa que brinda el arte. “El vínculo de mi obra con la propuesta es, por un lado visual y de convivencia física y energética con las obras que están en escena; y por otro lado el vínculo con los fantasmas de los artistas sobre los que trabajamos. Quisimos traducir la voracidad como algo en común a la creación en cualquier disciplina”, dice Analía Couceyro de su trabajo.

Las dos obras que aún faltan presentarse son las de Santiago Loza y de Mariano Tenconi Blanco. Loza eligió una obra de Jorge Acha, y cuenta que aunque no aparece en escena ni tampoco es nombrada funcionó como una zona de inspiración: “Está en el costado, tiñe la época y lo que se dice. Pero la obra está eludida. Como cuando se quita un cuadro y queda una marca. La obra es una conferencia de dos estudiantes de cine que investigan la figura de un director que, a sus vez, es artista plástico. Ellos se preguntan sobre la consagración y el olvido. Se llama Empiecen sin mí. También es una especie de detrás de escena sobre una película que no existe, que no será nunca, que pudo ser y no fue”.

Mariano Tenconi Blanco hace dialogar la obra del escritor Rodolfo Walsh con las obras de Horacio Zabala y Alberto Heredia, investigando la relación entre arte y política. En Walsh Artista Contemporáneo, cuenta Tenconi Blanco, “Una de las ideas más importantes sobre la que estructuramos nuestra búsqueda está basada en la relectura. En esa línea, nos propusimos releer a la máquina de significados que atraviesan la biografía de Rodolfo Walsh como si se tratara de un ready-made, esto es, tomar objetos del mundo ‘real’ y despojarlos de su función o contexto’”.

El borde es también un lugar de riesgo y experimentación, del que uno todo el tiempo podría caerse. El borde de sí mismo es un espacio donde los artistas llevan a cabo pruebas y los espectadores son testigos de esa experiencia. u

El borde de sí mismo se presenta en el MAMBA, Av. San Juan 350. Empiecen sin mí, de Santiago Loza, se presenta hoy a las 16 y a las 18 y el domingo 20 a las 16. Walsh artista contemporáneo, de Mariano Tenconi Blanco, va el viernes 11 a las 20, el sábado 12 y domingo 13 a las 16 y a las 18 y el sábado 19 a las 18. Analía Couceyro vuelve a presentar Voraz el sábado 19 a las 16 y Diana Szeimblum Mi contundente situación el domingo 20 a las 18.

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Analía Couceyro, Santiago Loza, Mariano Tenconi Blanco y Diana Szeimblum.
 
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