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Domingo, 6 de noviembre de 2016

ANIMACIóN > ROBOTECH

Desde nuestro cielo

La historia de Robotech, la adorada serie animada de los 80 que ahora se vuelve a ver entera por Netflix.

 Por Ariel Alvarez

A principios del mes pasado el canal de streaming Netflix puso al aire las tres temporadas de Robotech, la serie animada que a mediados de la década del 80 emocionó a toda una generación con la calidad y fuerza de su trama. Los rumores que circularon alrededor de este estreno no hicieron sino enardecer a los ya de por sí entusiastas fanáticos: se especuló con que el canal subiría la serie no sólo en su idioma original, sino que también los 85 capítulos podrían verse con el doblaje latino de tres décadas atrás, y la felicidad nostálgica desbordó los foros especializados. Pero sólo fue un rumor. La serie se puede ver sólo en inglés; con subtítulos, claro está.

Muchos de los que hoy transitan los 40 recuerdan la apasionante historia de Robotech, con sus robots transformables y una compleja trama que hablaba de Protocultura, clones, romances y guerras intergalácticas, que al poco tiempo de su estreno se convirtió en un fenómeno impresionante que invadió todo el mundo con un aluvión de merchandising. Luego de que internet se masificara en los 90, muchos de esos fanáticos (que en los 70 comenzaban a enamorarse del anime de la mano de series como Mazinger Z), descubrieron una verdad que dividió las aguas: Robotech no es un anime, es en realidad una serie norteamericana adaptación de tres series japonesas. Basada inicialmente en el anime creado por Shoji Kawamori Super Dimensional Fortress Macross (1982), fue fusionada con otras dos series con las cuales no tenía relación: Super Dimensional Cavalry Southern Cross (de 1984) y Genesis Climber Mospeada de 1983.

A mediados de la década del 80 la compañía Harmony Gold adquirió los derechos para adaptar la serie original de Kawamori. Pero esta serie sólo tenía 36 episodios, y se necesitaba un mínimo de 65 para poder distribuirla en la televisión norteamericana, que demandaba cinco emisiones semanales. Es por esto que el productor Carl Macek tuvo la idea (algo arriesgada en principio) de conseguir la licencia de las otras dos series y transformarla en una saga de tres partes mucho más larga que la original. Robotech salió al aire en 1985 y sorprendentemente funcionó mucho mejor de lo que se esperaba. Cuando esta verdad se supo y las series originales pudieron verse a finales de los noventa, los fanáticos se agruparon en dos bandos opuestos para empezar su propia guerra: los amantes de la serie americana y los acérrimos defensores de las series japonesas originales que tildan a Macek de “carnicero del anime”. El estreno y poder de la nostalgia reavivaron la pelea.

Pero lo cierto es que todos recuerdan con cariño al entrañable capitán Rick Hunter, protagonista de la primer parte de la saga y espíritu motivador de la serie entera. Macek basó su serie alrededor de este personaje que comienza sus aventuras cuando una nave espacial extraterrestre se estrella en la tierra. Diez años después, en 1999, la nave es reconstruida y se la pondrá en funcionamiento. Esa nave contiene el secreto de una fuente de poder llamada Protocultura, y con esa tecnología alienígena crean la Robotecnología que sirve para construir esos aviones que se transformaban en robots, llamados Varitech, que eran sensación entre los niños que miraban la serie. Pronto una raza alienígena, los Zentraedi llegan a la Tierra y comienza la primera Guerra Robotech, que casi extermina a la raza humana. Cuando los Zentraedi y los humanos descubren que en realidad son parte de una misma raza, hacen una tregua algo inestable y deciden reconstruir la Tierra. Hasta aquí es la adaptación del anime de Kawamori. Luego en una segunda parte aparecen los Maestros de la Robotecnia, que llegan a la tierra para conquistarla, y en la batalla final, la Flor de la Vida (una planta que produce Protocultura) se esparce por el planeta. En la tercera parte el mundo ha sido invadido por una raza de insectos inteligentes llamada Invid, que se alimenta de esa planta y esclaviza a la humanidad. Un grupo de jóvenes encabeza la resistencia y una nueva guerra. Este es el resultado de la fusión de las tres series japonesas.

Esta mezcla de animaciones no solo tuvo que ver con la duración de la serie: Macek también buscaba que fuera más aceptable para la audiencia norteamericana, no muy acostumbrada a la complejidad de las historias de la animación japonesa. Rebautizó a los personajes originales con nombres en inglés y por la censura se eliminaron las escenas de violencia y los desnudos.

Pese a esto Robotech mantuvo alguna de las características del anime en general y esto fue lo que provocó el éxito de la serie y “enganchó” al público occidental no habituado a ver morir a los personajes, por ejemplo. O a los romances del tipo telenovela, que incluían parejas interraciales e interplanetarias. En este sentido, son memorables el rubio Roy Focker y la chica afro Claudia Grant, que no sólo tienen un romance sino que se trata de un amor trágico porque él muere; o, en la segunda temporada, el guapo Zor Prime, que se suicida. También está presente la ambigüedad sexual propia del manga y del anime: en la tercera parte de la saga podemos ver a Yellow Dancer, una cantante pop que decide unirse a la resistencia. Ante la negativa de los guerrilleros, revela su identidad con un sugerente striptease: es hombre y su nombre es Lancer. Una vez aceptado mantiene su travestismo, que es usado por los rebeldes como arma para acceder a las ciudades más importantes.

Todos estos elementos convirtieron a Robotech en un suceso que le abrió las puertas de occidente a la invasión del anime que llegó en la década de los 90 con series como Dragonball Z, Ranma ½ o Los Caballeros de Zodíaco, que también pueden verse por Netflix que, entre animés actuales de gran calidad, también presenta (para deleite de los nostálgicos) nuevas versiones de clásicos de los 70 como Mazinger Z y Voltron.

La llama de Robotech se mantiene viva. En la última edición de la Comic Con, en California, el director James Wan (El conjuro 1 y 2, Rapido y Furioso 7) anunció que la adaptación para una película con live action está muy avanzada y verá la luz el año que viene. Esta película se basará en la primera parte de la saga Robotech, con lo cual ya se vislumbra una franquicia. Los fanáticos estallaron de emoción y la lucha continúa: esta vez animación vs. actores de carne y hueso.

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