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Domingo, 6 de octubre de 2002

MúSICA

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“Milagro”, dijo la revista Epoca. “Dios es brasileño”, dijo el Jornal do Brasil.
El domingo pasado, a un año y siete meses del accidente que casi le cuesta la vida, Herbert Vianna reapareció al frente de los Paralamas en un show exclusivo para la TV carioca donde presentó el nuevo disco de la banda, Longo Caminho. Todo sobre el regreso del rocker que es –Fito Páez dixit– “una fuerza de la naturaleza, como el viento,
el agua y las montañas”.

 Por Martín Pérez

Camisa negra, anteojos pequeños y guitarra roja. Sentado en una silla de ruedas a la izquierda del escenario, con la pedalera de su instrumento a la altura de las manos y el rostro tan serio que parece estar repasando en vivo cada uno de los momentos que lo llevaron a estar ahí, Herbert Vianna apareció al frente de los Paralamas el domingo pasado en el programa “Fantástico”, de la señal O Globo. Una imagen que se repetirá esta noche. A un año y siete meses del accidente que casi le cuesta la vida, el líder de los Paralamas grabó la semana pasada un especial que marcó, junto con un disco flamante, el regreso oficial de su banda de toda la vida. El álbum se llama Longo Caminho. Todos sus temas fueron compuestos por Vianna antes de aquel fatal domingo de febrero del año pasado que cambió su vida para siempre; pero al escucharlos es imposible no pensar en todo lo que sucedió entonces y desde entonces. “Estoy vivo sin saber hasta cuándo estoy vivo”, canta Herbert en el primer verso del tema que abre su nuevo disco: justamente el tema que el programa “Fantástico” eligió poner al aire primero el domingo pasado, en un show presentado ampulosamente como “El show de la vida”. Es que al ver a Vianna otra vez en escena se hace realmente difícil escapar al lugar común, al golpe bajo, a la emoción a flor de piel. La silla de ruedas a la que aún sigue condenado no le impide rockear como antes, como cuando nada había sucedido. De hecho, según cuentan sus compañeros de grupo, familiares y médicos, fue precisamente la música lo que aceleró la recuperación del rocker brasileño, que en las entrevistas concedidas desde la edición en Brasil de su nuevo disco –200 mil copias vendidas antes incluso de su lanzamiento– asegura no poder dejar de preguntarse cosas. Si su creatividad musical seguirá intacta, por ejemplo. O si podrá volver a caminar. O incluso si el resultado del accidente –que lo dejó paralítico y se llevó a Lucy, su mujer– no habrá sido un castigo por algo que hizo, pero no recuerda haber hecho.

MUSICA DEL ALMA
Como el protagonista de la película Memento, Herbert Vianna es incapaz de recordar sus impresiones más recientes. Además de una parálisis de la cintura para abajo, el terrible accidente del ultraleve en el que viajaba con su mujer le dejó como secuela una lesión en el lóbulo temporal derecho que afecta a sus recuerdos más recientes. “Veo todo como a través de una neblina”, cuenta. “Si me encuentro con alguien, recuerdo que tuve un encuentro bueno, nada más. Pero no puedo precisar las cosas. Recuerdo cosas importantes como la hora de llevar los chicos al colegio, por ejemplo. Pero no me puedo acordar de qué fue lo que desayuné por la mañana”, explica el líder de Paralamas, que tampoco tiene registro de nada vinculado al accidente, a su hospitalización e incluso a su pasión por volar. “No me acuerdo de nada de eso”, ha dicho Herbert. “Recuerdo haber tenido una obsesión por todo lo referido con la aviación, pero no me acuerdo de nada más. Y hoy en día no quiero recordar.”
Pero hubo una obsesión que Vianna luchó desde el primer momento por recobrar: la música. Sus compañeros de grupo aún recuerdan su excitación al darse cuenta, en el primer ensayo que tuvieron juntos, apenas cuatro meses después del accidente, de que su memoria musical estaba intacta. “Las primeras canciones que tocamos fueron ‘Alagados’ o ‘Meu erro’. Pero terminaba acordándose de todos los temas que tocábamos, incluso de covers de grupos que ensayábamos desde pequeños”, cuenta Joao Barone, baterista del grupo. La madre de Herbert, que quedó a cargo del cuidado de su hijo y de sus tres nietos, recuerda que su hijo llegó a dormir seguido con la guitarra entre las manos. “Mi hijo tiene otra energía y adquiere otra seguridad cuando encarna al músico que es. Por eso es muy importante que retome su carrera”, ha dicho su padre, el brigadier retirado Hermano Vianna. De hecho, otra de las secuelas del accidente es un temblor en las manos que desaparece por completo cuando toca la guitarra. “Herbert sepuso eufórico cuando se dio cuenta de que se acordaba de todo el repertorio que había compuesto antes del accidente”, explicó su amigo, el músico Leoni. Y agregó, por si hacía falta: “Cuando habla de música, su memoria funciona perfectamente”.

EL BUENO DE LA PELICULA
“Existen fuerzas de la naturaleza como el viento, el agua y las montañas. Y como mi amigo Herbert Vianna.” Así fue como Fito Páez presentó a Vianna el 11 de junio, al finalizar el show en Río en el que el brasileño subió por primera vez a un escenario desde el accidente. Cuentan las crónicas de aquella noche que Herbert se apareció por sorpresa en el Caneçao y presenció todo el show en su silla de ruedas, a un costado del escenario. Pero hacia el final no aguantó más, le pidió prestada la guitarra a Gonzalo Aloras y cantó “Track Track” en castellano junto a la banda de Páez. Antes de aquella noche, Herbert había aparecido sólo en grabaciones ajenas, tocando los solos de guitarra en “No Woman no Cry” y “Them Belly Full”, temas de Kaya n’gan daya, el flamante homenaje de Gilberto Gil a Bob Marley. Y en “4/5”, un tema instrumental de Programa, el último disco de Lulú Santos. Pero aquella aparición en el show de Fito –que terminó participando en un tema del nuevo disco– fue la prueba definitiva de que Herbert Vianna iba a volver. Y con los Paralamas. Algo que es un hecho desde la semana pasada.
“Me gustaría ir a un acto de Lula. No necesito decir nada, simplemente aparecer con una guitarra y llevar un tambor para que él también toque. No va a hacer falta nada más”, declaró Vianna en una entrevista realizada para el diario Estado do Sao Paulo, cuyo cronista le recordaba aquel tema que había compuesto basándose en una declaración del hoy gran candidato a presidente. Pero si aquella declaración política terminó de reconstruir en la prensa gráfica la figura pública de Vianna, el tema sobre el cual más lo han interrogado, en realidad, es el accidente. Y su recuperación. “Como Lázaro, Herbert Vianna es hoy un milagro”, escribió Arthur Dapieve en la revista Epoca. “Después del fenómeno Ronaldo, no queda ninguna duda de que Dios es brasileño”, se pudo leer en el Jornal do Brasil. “¿Se siente responsable del accidente?”, le preguntaron en la Folha do Sao Paulo. “Absolutamente no. Aunque en un juicio no podría defenderme porque no recuerdo nada de lo que sucedió”, respondió el guitarrista. Y la siguiente pregunta –sin anestesia– fue: “¿Qué siente al subir a un escenario en una silla de ruedas?”. “Me siento muy bien”, respondió Herbert. “Descontando el dolor, regresar es como un sueño. Es como ser protagonista de una película en la que, luego de un sufrimiento que te lleva al borde de la muerte, pudieses regresar a lo que llevás dentro del corazón.”
Un rápido recorrido por el brevísimo Longo Caminho –que tendrá su edición local recién para noviembre– depara una gran sorpresa: tanto el grupo como la voz de Herbert suenan como si nada hubiese sucedido. También sorprenden el sonido del grupo, crudo desde el primer tema; la melancólica “Seguindo Estrelas” (“Ya no soy el que era antes”, se le escucha cantar); un gran cover de The Jam (“Running on the Spot”); la bellísima balada en inglés “Hinchley Pond” (dedicada al lugar donde nació Lucy) e incluso un tema cantado en castellano, “La estación”. “En realidad está cantado en ‘argentino’. Y vamos a insistir hasta llevar nuestro pequeño carnaval también para allá y sacudirlos un poco”, ha subrayado Herbert, que en el especial de “Fantástico” incluso cantó una estrofa de “Alagados” en español. La gira presentación del nuevo disco está anunciada para noviembre; comienza en Joao Pessoa, su ciudad natal. “No quise retocar ninguna de las letras compuestas antes del accidente porque me parece que así como están tienen suficiente naturalidad y convicción”, explicó Vianna, que de todos modos ya ha comenzado a componer nuevos temas. Como éste que cantó en una entrevista, donde planean fantasmas que aún quedanpor exorcizar: “No quiero estar/ en este lugar/ y verte partir/ Quiero esperarte adonde quieras ir”.

“Fantástico” se exhibe esta noche a las 22.15 en la señal O Globo (Canal 67 de Cablevisión). Los temas del show en vivo de Paralamas aparecen entre las notas del programa.

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