satira

Mi nombre es Nerd, James Nerd

Por Rudy

¿Cómo le va, lector, cómo anda, cómo lo trata la vida, qué tal su familia, sus amigos, sus amores, su trabajo, su salud, su cuenta bancaria, su sentido del humor y su sensación térmica?

Se lo preguntamos a usted, porque nos gusta que nos conteste usted.

Queremos saber por su propia boca, la de usted, qué siente frente a los últimos acontecimientos que conmueven al mundo (en caso de que los haya, o de que usted los perciba de tal manera), cuánto tiene de colesterol, quiénes fueron sus compañeros de colegio, con qué novia de la adolescencia se sigue viendo, de qué cuadro es hincha, cuáles son sus ideas filosóficas, en caso de tener algunas. Con qué sueña, qué toma para dormir, cuál es su plato favorito, si se asusta usted en caso de que su papá mate a un chancho, y todos aquellos datos que, más consistentes o no, nos permitan armar un perfil suyo que lo defina, de manera que, a la hora en que debamos invitarlo a un hecho importante, saber desde antes si usted “asistirá”, “tal vez lo haga” o “no asistirá”.

Porque así está el mundo, querido lector. Todos queremos saber todo sobre todos, nada de lo irrelevante nos es ajeno. Si usted quiere, supongamos, salir de su casa esta mañana, tiene que saber cómo está el tránsito, si hay o no manifestaciones, si la chica que le gusta está o no en la vereda, si el bondi tarda o no tarda. Tiene que saber la temperatura, la humedad, la sensación térmica, qué color está de moda en las camperas, si su tía preparó ravioles y está pensando mandarle un poco, si su novia está acopiando demandas y lo espera en el café de siempre para atiborrarlo de “ ¿me querés?, ¿me querés?, ¿me querés?, ¿me querés?, ¿me querés?, ¿me querés?”. Si su novio la está esperando para decirle que ha decidido quedarse con su ex (el de usted), si los chicos tienen tos, si hay epidemia de resfrío siberiano, si en la vereda lo espera un chorro, o una promo de celulares, o una fantasía inconsciente. Todo eso hay que saberlo antes de salir, porque... ¡¡Mire si sale y después se resfría, se olvida las llaves, o se enamora!! ¡Qué lío!

Y si usted, yo, nosotros, argentinos, tomamos en cuenta todas esas consideraciones antes de salir a la vereda, ¡imagínese los norteamericanos, lector, imagínese los norteamericanos! ¡Ellos tienen que saber lo mismo que usted y yo, pero a nivel mundial!

Porque ¡¿de qué les sirve saber solamente lo que pasa en California el día que van a invadir Bromenistán del Norte? ¡Ellos nunca saben dónde van a tener que invadir, ni cuándo, y llevar los valores de la democracia a quienes quieran tenerlos, o no... Porque en eso no son discriminatorios.

Por eso, lector, por eso, porque tienen que saber todo y toda sobre todos y todas, es que tienen taaan desarrollado el espionaje. Y ahora encontraron la mejor manera de hacerlo. Internet.

¡Menos mal! ¿Saben cuántos James Bond hubieran necesitado hoy en día para espiar a los 7000 millones de lectores, eh... digo, de personas que viven en el mundo? ¡Y encima Bond es inglés, capaz que se las vende cambiada!

Por eso la técnica de espionaje ha cambiado tanto en estos últimos tiempos, lector. Ya no se necesita más un tipo que vaya por el mundo enterándose de todo y mandando la info en un microfilm, como veíamos en las pelis de espías en los ’70, ¡no! Ahora la cosa es diferente, ¡todos ayudamos a los norteamericanos a que sepan quiénes somos, cómo somos, qué nos sobra, qué nos falta, en qué pueden ayudarnos, qué se pueden llevar, qué nos pueden cobrar, y todo eso! ¡Está muy bien que los ayudemos a ayudarnos, es muy solidario!

Cada vez que nos metemos en feisbuk y agregamos info, cada vez que incluimos un dato en la Web, estamos ayudando. Así ellos saben qué cosas nos gusta comprar, o vender, de quién somos amigos, aliados, compinches, compañeros, camaradas, correligionarios, accionistas, amantes o adversarios. Qué pensamos y qué sentimos: lo saben todo gracias a nosotros.

Sí, por lo que nos acabamos de enterar (en nuestro caso, a través de medios de información públicos, no somos espías), el espionaje informático está de moda. En todo el mundo, incluido en China, donde hay tanta gente para espiar.

Les avisamos a todos que este suplemento es sobre ese tema. Bueno, a todos, menos a los que ya lo sabían, si es que nos estuvieron espiando.

Hasta la semana que viene, lector.

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