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Viernes, 28 de junio de 2013

¿Y después del posporno qué?

Qué pasó en la 2ª muestra de arte pospornográfico en Buenos Aires

 Por Alejandro Dramis

Entre las muchas caracterizaciones en los libros o en la web, la más famosa es aquella que declara que el posporno es “carne + política”. Una fórmula que sintetiza una ensalada erótica condimentada por cuerpos disidentes, la exploración de otras sexualidades y las identificaciones diferenciales, y que pretende destronar del ambiente del porno al obsoleto patriarcado; la reinversión crítica de la pornografía, proceso inagotable de experimentación artística.

Eso y mucho más se pudo ver (y tocar, también) en la Segunda muestra de arte pospornográfico realizada entre el 17 y el 22 de junio, organizada por el colectivo artístico Garpa!

Nicolás Cuello, videoartista de La Plata, presentó Acerca del territorio, un trabajo en video cuya intencionalidad reside en “cuestionar de forma suave y delicada la idea de lugar para las corporalidades gordas y su relación con el deseo”. Para Nicolás, el posporno no constituye un género ya codificado –aunque no deja de ser posible que lo sea, aclara–, sino “un espacio en donde todavía es posible pensar políticamente la visualidad de la construcción y resignificación de nuestros cuerpos sexuados”.

Por su parte, otro de los realizadores cinematográficos, Agustín Zanalda, quien desde hace años viene desarrollando una exploración en este terreno, afirma que lo fundamental de esta segunda muestra de arte posporno fue el carácter amplio y heterogéneo que tuvieron sus curadorxs: “La muestra abre un espacio de expresión para la diversidad, acciones y representaciones artísticas que, por ser esencialmente contraculturales, se llevan a cabo de manera casi clandestina, sin tener muchas veces una idea del panorama general”. Su trabajo, un video/collage titulado Triangle=Love, recopila y recompone imágenes intervenidas de cuerpos femeninos, obtenidos de una amplia serie de trabajos fotográficos que retratan el placer, mujeres anónimas que posan frente a la cámara lúcida y cuya edición particular genera una tensión ocular y presencial de la relación voyeurista del espectador en tanto tercer participante.

Poco a poco en Argentina viene presentándose una cantidad creciente de obras y artistas que se sumergen de lleno en el arte pospornográfico, terminología de un género joven que dio a conocerse no hace mucho más de dos décadas a raíz de las actividades realizadas por la actriz porno norteamericana Annie Sprinkle, y cuyos resultados reelaboraron el concepto mismo del porno. Ampliación y re-creación de géneros, identidades, contraculturas, corporeidades y espacios que posibilitan la de-construcción y re-construcción de la diversidad de ser y mostrarse a propia voluntad y desprejuicio, de crear y exponer(se) libremente por el deseo de serlo y hacerlo.

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