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Viernes, 31 de julio de 2015

A LA VISTA

El Inadi acaba de presentar el cuadernillo Intersexualidad.

La publicación hace foco en los paradigmas médicos, el binarismo de género, la diversidad corporal, el activismo y los derechos humanos en Argentina y en el mundo, con el objetivo de desterrar los prejuicios, la ignorancia y las prácticas discriminatorias hacia la intersexualidad

“La invisibilización de las personas intersex constituye un serio problema de la sociedad y es uno de los principales mecanismos en los que se sostiene la violación o negación de sus derechos. La intersexualidad existe. Es un plano de certeza a partir del cual discutir y pensar. Sin embargo, permanece sujeta a la invisibilización sociocultural y queda atrapada en un saber científico que la define, rotula y trata desde el surgimiento mismo de la medicina. (...) El término intersexualidad engloba un amplio espectro de situaciones en las que el cuerpo sexuado de una persona varía de manera congénita respecto del modelo corporal “masculino/ femenino” hegemónico. La noción de “variación” es central para abordar la intersexualidad, puesto que refiere a aquellos cuerpos que varían respecto de los parámetros culturales de corporalidad “femenina” o “masculina”. Las experiencias de las personas intersex están frecuentemente atravesadas por el silencio y el secreto, muchas veces como resultado de no tener conocimiento sobre las cirugías y los tratamientos que les fueron realizados en los primeros años de su vida. Es relevante señalar que, en muchas ocasiones, el avance sobre la integridad corporal de las personas intersex va acompañado de una deliberada pérdida de la propia historia, puesto que las intervenciones quirúrgicas tienden a entramarse en una lógica del secreto y les son vedadas a los/as pacientes durante una parte considerable de sus vidas. (...) En vez de escuchar las perspectivas críticas de las propias personas intersex, los/as médicos/as se enfocan en el desarrollo de nuevas tecnologías y técnicas para la realización de cirugías genitales y la administración de hormonas exógenas. El abordaje médico se funda en la creencia de que la intersexualidad es patológica. Las personas intersex tienen derecho a la integridad y a la autodeterminación de su propio cuerpo; el consentimiento previo, libre y completamente informado es un requisito que se debe garantizar en todos los protocolos y prácticas médicas. La lucha por los derechos de las personas intersex es principalmente contra las cirugías “normalizadoras” compulsivas al momento del nacimiento y otros procedimientos médicamente innecesarios y no consentidos por la propia persona que tienen lugar tras el nacimiento y durante la niñez, la infancia y la adolescencia, así como por el acceso irrestricto a la información (tanto legal como médica), y la reparación, como también por el reconocimiento y la visibilidad social. Se requiere, a su vez, la concientización por parte de profesionales de la salud en el respeto por la integridad corporal y la autonomía decisional. Las personas intersex deben ser tratadas con los mismos principios éticos básicos con que se tratan a todas las personas: respeto por su autonomía y autodeterminación, derecho sobre sus cuerpos y sus vidas, y no discriminación. ¿Qué es entonces aquello “normal” que legitima intervenciones irreversibles sobre el cuerpo de una persona, violando sus derechos humanos? ¿Quién tiene la autoridad para hacerlo y cuál es su sustento? ¿Qué verdad última encarna la genitalidad como para que su ambigüedad se torne intolerable? ”

Fragmento del cuadernillo Intersexualidad. Para descargarlo:

inadi.gob.ar/promocionydesarrollo/publicaciones/

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