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Viernes, 4 de noviembre de 2016

ASTERISCO II

CLANDESTINO

El cineasta holandés Chris Belloni es otro de los invitados de lujo del Festival Asterisco. Su obra pone el acento en las relaciones, con frecuencia silenciadas, entre homosexualidad, migración y religión musulmana.

 Por Alejandro Dramis

Tal como se lo ve en sus films, Chris es inquieto y curioso, y mientras responde una pregunta ya está pensando en la siguiente. Esa misma proyección se vuelca en los trabajos que se pueden ver en Asterisco: I Am Gay and Muslim, realizado clandestinamente en Marruecos a base de testimonios sobre la aceptación y lucha por la defensa de la propia identidad sexual. The Turkish Boat, que documenta la salida del puerto y del closet del primer bote para la visibilidad de personas lgbt turco/holandesas en el Orgullo Gay de Ámsterdam en 2012, y The Decision, una ficción que explora la compleja relación de un hijo homosexual con su padre musulmán. Con película en post-producción y la segunda edición de su Festival Internacional de Cine Queer y Migrante de Ámsterdam en puerta, Chris Belloni dialogó con SOY sobre los riesgos y las satisfacciones de hacer cine sobre temas tabúes en contextos hostiles.

¿Cómo nace la idea de explorar la relación entre ser gay, musulmán y migrante?

–Empecé a hacer la película I Am Gay and Muslim como protesta contra los políticos derechistas que tienen una visión del mundo sesgada con respecto a estos temas. Mostrando musulmanes homosexuales podía añadir otra capa a los debates públicos. La gente suele opinar de los migrantes y de los refugiados en lugar de escuchar las historias que ellos tienen para contar.

La homosexualidad está criminalizada en Marruecos. ¿Fue arriesgado hacer el documental ahí?

–Quería hacer la película en los Países Bajos y realicé entrevistas con chicos gays marroquíes, pero no querían compartir sus historias frente a cámara. Por eso me fui a Marruecos y contacté gays musulmanes para entrevistar.

Y había más musulmanes dispuestos a hablar de su homosexualidad en Marruecos que en los Países Bajos...

–Fue difícil encontrar gays marroquíes para contar sus experiencias, porque en Marruecos está prohibido ser gay. Sin embargo, me topé con personas realmente valientes que estaban dispuestas a participar. Tuve que hacer las entrevistas en secreto y hubo dos llamados a la policía, pero nadie tuvo problemas. Hablé con más de noventa chicos, de los cuales doce querían aparecer en el documental.

¿Con qué criterio pensaste la selección final?

–Intento mostrar diferentes puntos de vista. Samir cree que en ser gay y musulmán no hay ninguna contradicción, y esto se debe a que él llegó a cierto estado de aceptación de sí mismo. Soufian, por ejemplo, es un gran ejemplo de alguien que tiene la homofobia internalizada: a pesar de ser homosexual, piensa que es una enfermedad. Me encontré con chicos valientes que fueron capaces de aceptarse a sí mismos a pesar del ambiente hostil en el que viven.

¿Por qué no se habla de lesbianas y trans en ese contexto?

–Fue muy difícil encontrar lesbianas y trans para participar en el film. Para mí, como hombre occidental, era muy complicado hablar con ellas de temas tan delicados como la sexualidad. Atraviesan muchas dificultades lidiando con una crianza y una sociedad patriarcal. Desde afuera puede parecer un país abierto, pero la diversidad sexual todavía no es aceptada.

¿La aceptación es el tema principal de The Decision?

–The Decision es un cortometraje que produje en los Países Bajos. Refleja cómo los inmigrantes musulmanes jóvenes tienen que lidiar con una sociedad abierta por un lado, pero por el otro con el costado conservador de sus padres. La película ganó un premio al mejor director en el Festival Internacional de Cine de Meknes en Marruecos. Esto demuestra que se están abriendo un poco a la homosexualidad.

The Turkish Boat refleja que hubo reacciones tanto positivas como negativas con respecto al bote.

–Algunos inmigrantes turcos en los Países Bajos culparon a los activistas turcos por darle una "mala imagen" a su cultura y a su país en general. Un año más tarde se unió un Barco Marroquí al Orgullo gay en Ámsterdam. Ese barco estuvo en todas las noticias y dos chicos que participaron en I Am Gay and Muslim vinieron desde Marruecos y se sumaron. Fue realmente sorprendente y positivo. l

The Turkish Boat: viernes a las 22:30 en Cine Gaumont, Av. Rivadavia 1635.

The Decision / I am Gay and Muslim: domingo a las 22 en Malba, Av. Figueroa Alcorta 3415.

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