UNIVERSIDAD › LA DISPUTA INTERNA DEL JUSTICIALISMO UNIVERSITARIO

Un peronismo de varias caras

Mientras la Juventud Peronista busca ampliar su presencia en la universidad, dos grandes sectores se proclaman como su conducción.

 Por Javier Lorca

El peronismo quiere extenderse en la universidad, un espacio en el que históricamente no le ha sido fácil afirmarse. Desde la restauración democrática, el movimiento universitario fue hegemonizado a nivel nacional por el radicalismo. Ahora, ante la caída de Franja Morada (que no ha sido tal en muchas instituciones del interior del país) y ante el efecto derrame que genera el Presidente, las agrupaciones justicialistas quieren expandirse entre los estudiantes, pensando ya en marzo próximo, cuando se renovará la conducción de la Federación Universitaria Argentina (FUA). Según sus dirigentes, las agrupaciones peronistas representan a cerca de un 20 por ciento del millón de estudiantes de las universidades nacionales. El problema es que la Juventud Universitaria Peronista (JUP) está partida. Aunque hoy los dos sectores asumen la defensa del discurso K.
La JUP arrastra una profunda fractura interna desde hace casi dos años. En rigor, dos grandes grupos se autoproclaman conductores de la agrupación. ¿Conclusión? Hay dos JUP que funcionan en paralelo. Las dos se arrogan la representación legítima del peronismo universitario. A esa gran división se suma la aparición de los Jóvenes K, una agrupación que se instaló públicamente este año, bajo el padrinazgo del jefe de Gabinete, Alberto Fernández. Aunque no está claro a quiénes apoyan los Jóvenes K dentro de la JUP.
Una de las dos JUP existentes esgrime como acta de nacimiento un congreso de renovación de autoridades realizado en marzo de 2002, en Córdoba, a metros de donde entonces Franja lograba conservar la FUA. Como secretario general de esa JUP resultó elegido Nicolás Milazzo, de la Universidad Nacional de Quilmes, cercano al gobernador bonaerense, Felipe Solá: de hecho, Milazzo es el actual director de Juventud de la provincia. “En estos dos últimos años, al peronismo le fue como nunca en la universidad. Tuvimos un crecimiento impresionante en Formosa, Misiones, Corrientes, Jujuy, Mendoza. Ahora queremos salir a discutir fuertemente temas centrales para la universidad –dijo Néstor Leguizamón, secretario de Relaciones Institucionales de la FUA–. El Gobierno tocó a las Fuerzas Armadas, la Justicia, el PAMI y ya es el turno de la universidad. Pero para eso tenemos que armar un colchón político donde converjan todos los sectores del peronismo.”
Frente al conflicto interno de la JUP, este sector plantea que el único estamento donde se legitiman y legalizan las representaciones estudiantiles es la FUA. “Ahí va a quedar claro que los delegados de la JUP de las diferentes universidades están con nosotros”, señaló Leguizamón. También tiene un curioso reclamo hacia dentro del partido: “Queremos ser lo mismo que es la Franja para el radicalismo. El PJ nunca reconoció a la JUP como su apéndice universitario. En ese sentido, nuestra principal pelea es que el peronismo adopte una política definida hacia la universidad”.
El otro sector que se arroga la conducción de la JUP hizo su congreso de renovación de autoridades también en marzo de 2002, pero en La Matanza y, de acuerdo con sus participantes, con veedores oficiales del PJ. Presidente de la mesa nacional resultó Leonardo Ferrario, de la Universidad Nacional de Río Cuarto. “Le pedimos a la Comisión de Acción Política (CAP, a cargo del PJ) que llame a un nuevo congreso de la JUP para normalizar la situación, sumar a todos los sectores y fortalecer el peronismo. Pero eso entra en contradicción con cohabitar con Franja Morada, como ha hecho en todos estos años la gente que está con Leguizamón”, apuntó Alejandro Alvarez, viejo miembro de los equipos kirchneristas y actual integrante del consejo consultivo de la JUP.
“Hoy hay un cambio en el país y la universidad no está en sintonía. Tiene un déficit y debe ponerse al nivel del modelo productivo que proponeKirchner, tiene que vincularse con las necesidades sociales y con el proceso de reindustrialización nacional”, agregó Alvarez. Con la mira puesta en el próximo congreso de la FUA, este sector del peronismo universitario pretende conformar un frente con las agrupaciones independientes y de centroizquierda. Aunque antes deberán dirimir qué parte de la JUP se queda con los delegados que confluirán en la federación universitaria. Cuestión que promete conflicto.

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“Hay un cambio en el país y la universidad no está en sintonía.”
 

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