VERANO12

Intervenciones en Santiago del Estero

Un interventor en la provincia de Santiago del Estero advirtió que el alcoholismo era promovido por el doble uso del alcohol, como bebida y como desinfectante: desde chicos, cada vez que se lastimaban, en las mentes de los futuros ciudadanos el alcohol se inscribía en el orden de lo curativo, sin perjuicio de que al ser aplicado produjera ardor; esas experiencias, decisivas por ser primeras, velaban la inversa noción de que el alcohol, como bebida, aunque en lo inmediato mitigara escozores morales, debía inscribirse en el orden de la enfermedad. En consecuencia, el interventor decidió prohibir, no el alcohol como bebida –experiencias como la “Ley Seca” en Estados Unidos lo desaconsejaban–, pero sí como desinfectante; lo reemplazó por el agua oxigenada.

Ulteriormente, sin embargo, se advirtió que el ardor del alcohol en las heridas había cumplido una función educativa al establecer una especie de castigo para la imprudencia causante de la lastimadura. Por eso los niños educados con agua oxigenada resultaron carecer de una adecuada noción del riesgo y, ya adultos, tendían a exponerse a situaciones peligrosas. Las autoridades santiagueñas no estaban en condiciones de resolver la situación porque ellas mismas, educadas con agua oxigenada, no advertían el peligro. Fue necesaria una nueva intervención.

El interventor decidió incorporar al agua oxigenada una pequeña proporción de ácido muriático. El ácido retarda pero no impide la curación de las heridas, suscita un ardor aún más intenso que el causado por el alcohol y deja marca indeleble en la piel. El agua oxigenada muriática debe aplicarse con mucho cuidado, mediante un hisopo de algodón en la punta de un escarbadientes, de modo que la cicatriz sea lo más pequeña posible. Las marcas, parecidas pero no iguales a las que deja la viruela, permiten discernir a simple vista qué personas han recibido una adecuada educación y son, por lo tanto, elegibles para cargos públicos.

Compartir: 

Twitter
 

SUBNOTAS
 
VERANO12
 indice
  • Es descuidado con sus juguetes
    Por Pedro Lipcovich

Logo de Página/12

© 2000-2019 www.pagina12.com.ar | República Argentina | Política de privacidad | Todos los Derechos Reservados

Sitio desarrollado con software libre GNU/Linux.