VIDEOS › “TEAM AMERICA, POLICIA MUNDIAL”

Las marionetas del terrorismo global

El film de los creadores de South Park es una sátira política y cinematográfica.

 Por Horacio Bernades

¡Ultimo momento! ¡El dictador al mando de Corea del Norte se alió con terroristas árabes y juntos piensan elevar el 9-11 a la enésima potencia! ¿La pesadilla de George W., hecha realidad? No, el argumento de Team América, Policía Mundial, la nueva película de los creadores de South Park, que cuando se estrenó en Estados Unidos –en octubre del año pasado, en plena campaña electoral– armó un desbarajuste bárbaro, con opiniones encontradas y mucha gente enojada, a derecha e izquierda. Más enojada del lado izquierdo que del derecho, a decir verdad, ya que antes del estreno todo el mundo daba por seguro que se trataría de una sátira feroz contra los terrores de George W. y sus fundamentalistas de derecha. Y terminó resultando... ¿Una sátira, no tan feroz, contra Michael Moore y los liberales hollywoodenses? La cosa está abierta a la discusión y el hecho de que la cadena Fox (famosa por su apoyo al belicismo y patrioterismo oficial) haya aprobado la película no hace más que echar leña al fuego.
Recién editada por AVH, los protagonistas de Team América son de madera. No porque actúen mal. Directamente no actúan: se trata de marionetas animadas, al viejo estilo de Los Thunderbirds y colgadas de cables bien a la vista. ¿Puede ser que una sátira con muñecos desate tantos debates político-ideológicos como desató Team América? Si los candidatos se comportan como marionetas (in)animadas, por qué no podría un grupo de marionetas reales tomar el lugar que ellos dejaron vacío. La película empieza bien arriba, con unas imágenes de la capital francesa como arrancadas de Un americano en París (Torre Eiffel, Rive Gauche, bohemia, pintores en la calle, gente con remera a rayas, música de acordeón) y, entre los paseantes, tipos de barba, turbante y mirada flamígera, sospechosamente parecidos a Bin Laden. Se prepara un atentado, pero ahí llega un avión pintado con los colores de la bandera norteamericana. Bajan varios comandos y dan la voz de alto. Son los muchachos de Team América, la Policía Mundial a la que el título alude. Cuando los de turbante no acatan la orden de rendición, nuestros muchachos no tienen ningún problema en tirar abajo la Torre Eiffel, el Arco de Triunfo y el Louvre, uno detrás del otro. Chistan un poco cuando ven que se les fue la mano con los daños colaterales, pero el operativo resulta un triunfo total: los terroristas fueron masacrados y el mundo está a salvo.
Pero todavía falta lo peor: la aparición de Kim Jong Il, dictador de Corea (del Norte, se entiende), sádico consumado y cerebro de la superalianza terrorista mundial, que pondrá en peligro el Mundo Global. Lo cual no le impide, claro, cantar sus penas y su soledad, en una balada triste en la que observa con melancolía los tiburones de su acuario privado, antes de que se almuercen a un agente enemigo. Team América no es sólo una sátira política sino también cinematográfica, que abunda en la clase de grasadas que son pan cotidiano en las superproducciones hollywoodenses de acción: amores cruzados en el interior del grupo paramilitar, rivalidades masculinas, conductas originadas en traumas de infancia (uno de sus miembros odia a los actores porque su familia entera fue violada sobre un escenario). Y, sobre todo, canciones. Muchas canciones, que de hecho son lo mejor de la película. Desde el Todos tenemos sida que entona el protagonista de un musical de Broadway hasta el América, carajo (heavy metal patotero, lleno de puteadas alla South Park), pasando por la balada country La libertad no es libre, vale plata, es posible que la banda de sonido de la película dirigida por Trey Parker (y coescrita por él junto con su compinche Matt Stone, además de Pam Brady) sea mejor que la película misma.
¿Cuál es el problema de Team América? Para tratarse de una sátira, no le sobra gracia. En más de una ocasión, la canción de turno viene a salvar escenas que se estiran peligrosamente. En cuanto a la meneada cuestión de la filiación política e ideológica, lo que hacen Parker & Co. es falsear deliberadamente el punto de vista de la película, que está contada como desde la cabeza de un facho. “En la vida se es pija, concha o culo”, sintetiza un tipo repulsivo, con ese lenguaje elíptico tan típico de sus creadores. Esa es la visión que la película hace suya. Los miembros de Team América son gente-pija (“se cogen al resto del mundo”, filosofa el viejo), los coreanos y afganos son culos (“se la pasan cagando a los demás”) y Michael Moore, Sean Penn y todos los liberales de Hollywood son conchas: nacieron para ser cogidos. Ahora bien, conociendo a los creadores de South Park, ¿qué esperaban de ellos? ¿Una de esas películas de Hollywood, hechas para tranquilizar conciencias bien pensantes?

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Team América desató el año pasado una gran polémica en los EE.UU.
 

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