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El país|Lunes, 23 de enero de 2012
Cruces entre radicales por los coqueteos con el PRO

La novelita del verano

Desde el alfonsinismo criticaron duramente a Aguad y a otros dirigentes que se acercaron al macrismo. Barletta, titular de la UCR, buscó conciliar, pero se diferenció de Alfonsín.

Por Sebastian Abrevaya
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El diputado Ricardo Alfonsín y el nuevo presidente del partido, Mario Barletta.

Los coqueteos de varios dirigentes radicales con el PRO de Mauricio Macri generaron los primeros cruces del verano en el partido de Yrigoyen y Alem. El que primero reaccionó fue Ricardo Alfonsín, que llamó “oportunistas” a los macristas que buscan “cooptar” radicales para desmembrar el partido y les dijo a los propios que “si se quieren ir, que se vayan”. Al cruce le salió el cordobés Oscar Aguad, que le recriminó a la conducción partidaria no dar el debate para “generar una verdadera alternativa”. “Aguad se ha sentido aludido y rápidamente salió a defender a sus amigos del PRO”, le saltó a la yugular Juan Pedro Tunessi, hombre del círculo íntimo de Alfonsín. Mario Barletta, flamante presidente del partido, trató de contemporizar, pero marcó diferencias con Alfonsín: “El radicalismo va a contener a sus dirigentes y a los gobernantes en diferentes distritos, y vamos a sumar más”.

El germen del conflicto de la UCR viene desde hace mucho tiempo pero, luego de las elecciones del 23 de octubre, un grupo de intendentes empezó a trazar vínculos con el macrismo. Por un lado con su principal operador político, Emilio Monzó, y por el otro con el ministro de Cultura porteño, Hernán Lombardi, ex radical. Horacio “Pechi” Quiroga, de Neuquén, Héctor “Cachi” Gutiérrez, de Pergamino, y Aída Ayala, de Resistencia, son sólo algunos de los dirigentes que establecieron acuerdos de cooperación cultural con el PRO. Mario Meoni, de Junín, fue todavía más allá y participó de la reasunción del jefe de Gobierno, y dos funcionarios de la Capital le devolvieron la gentileza en la suya. Se trató, precisamente, de Monzó y del ministro Esteban Bullrich.

Alfonsín eligió primero criticar al PRO por “cooptar” dirigentes. “Espero que no hagan lo que tantas veces le criticaron al oficialismo, que no pongan en marcha una operación inaceptable de cooptación de dirigentes de otros partidos”, dijo. Días después, en un homenaje al ex presidente Arturo Illia, fue más fuerte: “Hay oportunistas que están en todos los partidos y quieren aprovecharse de la debilidad para desmembrar a partir de la poca convicción de algunos que se dicen radicales, pero que de radicales tienen muy poco”, remató. Poco después, en ese mismo acto habló Barletta y nada dijo al respecto.

Fue este fin de semana cuando se diferenció del ex candidato a presidente. “Las estrategias de los otros partidos no están en mis preocupaciones porque nuestra responsabilidad es modernizar el partido para atraer a la gente de vuelta y que sea una fuerza política importante para el país”, sostuvo Barletta, muy diplomático.

En la entrevista publicada el sábado por Página/12, Alfonsín reconoció que recién se están “conociendo políticamente” con Barletta. El ex intendente de Santa Fe llegó al Comité Nacional con el apoyo de los intendentes radicales y su antecesor, Ernesto Sanz. El alfonsinismo lo acompañó, pero no es un hombre de su espacio, por lo que existe cierta desconfianza. Las primeras diferencias –aunque por ahora mínimas– ya vieron la luz.

Con Aguad, en cambio, el alfonsinismo ya mantuvo un duro enfrentamiento por la conducción del bloque de diputados. Finalmente, con la caída del cobismo, el Movimiento de Renovación Nacional impuso a Ricardo Gil Lavedra, que comandará la bancada por dos años más. Su compañero de bancada, Juan Pedro Tunessi, es parte del núcleo duro del alfonsinismo. En esa condición le respondió al ex candidato a gobernador de Córdoba, que señaló que “a la sociedad no le interesa dividir la política en derecha e izquierda”. “La sociedad diferencia muy bien entre las ideas políticas que defienden los intereses populares y aquellas que lo hacen a favor de las corporaciones y las minorías”, le respondió Tunessi.

No es la primera vez que Aguad tiene un acercamiento con el macrismo. El jefe de Gobierno visitó Córdoba en medio de la campaña electoral y recibió, implícito, su respaldo. Además, en el Congreso, Aguad tiene una excelente relación con el jefe de la bancada del PRO, Federico Pinedo. “Parece increíble que alguien que no demostró la menor preocupación por la suerte de la UCR esté tan atento y solícito para dar señales al PRO –remató Tunessi–, no vaya a ser que se enojen por las expresiones de Alfonsín y nos desconsideren.”

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