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El país|Martes, 25 de octubre de 2005

“No me siento en condiciones de decir que este es el fin de Menem”

Fue menemista fervoroso hasta que hace pocos meses viró al kirchnerismo y desafió al ex presidente. Angel Maza ganó y logró que Carlos Menem perdiera una elección nada menos que en su provincia. A pesar del triunfo, seguiría como gobernador. Su hermana ocupará la banca.

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El gobernador de La Rioja, Angel Maza, está al frente del Ejecutivo desde 1995.
Desde La Rioja

“Hoy la esperanza la despierta el doctor Kirchner y La Rioja quiere participar de esa nueva esperanza”, dice Angel Maza, gobernador desde 1995, que pasó de ser el mejor alumno de Carlos Menem a convertirse en el que le echó tierra encima, venciéndolo en las elecciones del domingo con el aval del presidente Néstor Kirchner. Tras su derrota (más de diez puntos abajo de Maza), Menem entrará muy debilitado al Senado con una banca por la minoría y, aunque no es de desdeñar su capacidad para los tejes y manejes, es difícil imaginar que a otras fuerzas de derecha les resulte atractiva una alianza con él. Su único consuelo es que no tendrá que ver a Maza, ya que –aunque sigue sin admitirlo– cederá su banca a su hermana, la senadora Ada Maza, que es suplente en la lista.
–¿Este es el fin de Menem?
–No lo sé. No me creo en condiciones de hablar de ese tema.
–Pero, ¿qué implica una derrota de Carlos Menem en La Rioja?
–Había una tradición, una gran inercia (de votar a Menem). A nosotros nos fue difícil hacer una campaña sin mencionar al otro candidato. Hablamos de cara al futuro. Hoy la esperanza la despierta el doctor Kirchner y La Rioja quiere participar de esa nueva esperanza. Nosotros perdimos en 2003 y la situación era muy mala en los primeros meses, con mucha desazón. Desde ese día, tomamos la decisión de apoyar a Kirchner. Y cuando vino la prueba de fuego, esta elección, estuvimos con él.
–¿Por qué cree que le ganó?
–Porque la gente nos conoce y tenemos mucho consenso y un trabajo silencioso de muchos años. Esta no fue una decisión personal, sino que me acompañaron todos los dirigentes. Había que marcar un camino y no le esquivamos el bulto. Para mí, hubiera sido más fácil decirle al Presidente que apoyaba a otro candidato, pero había que ganar.
–¿Cuál va a ser el camino en el nuevo escenario nacional?
–Crecer integrados a las otras provincias. No estar más marginados.
–¿Habló con Kirchner?
–Sí, me felicitó. Estaba muy contento. Igual, más diálogo tengo con Alberto (Fernández).
–¿Van a ir por la presidencia del PJ riojano, contra Eduardo Menem?
–No. De hecho, yo soy vicepresidente. Sigo siendo justicialista y hoy termina la licencia que me pedí. El año que viene vencen los mandatos.
–¿Usted se sigue considerando un amigo de Menem?
–Amigo... en un sentido amplio. Desde que tomé esta decisión no hablé más con él. No me parece lo correcto, porque en contextos chicos como el nuestro, si hacemos eso damos señales equivocadas a la gente.
–Ya no volverán a jugar al golf juntos...
–Si se da, no hay problema. Pero no es que todo cambia para que nada cambie. Si vemos actitudes sanas y priorizamos el interés de la gente, no tengo ningún inconveniente.
–¿Piensa asumir la banca de senador?
–Hasta ahora, sí.
–¡¿Cómo que “hasta ahora”?!
–Sí, así estaba planteado...
–¿No va a renunciar para que renueve su mandato su hermana?
–Bueno... La banca del Senado a mí no me seduce, yo siempre trabajé en cargos ejecutivos. Ahora nos vamos a sentar tranquilos y voy a escuchar lo que me dice toda la dirigencia.
–¿Qué cambios va haber en su gestión en esta segunda etapa?
–Voy a profundizar los cambios de fondo, en lo que hace a la infraestructura: una nueva línea energética, gaseoductos, caminos y ser más eficientes con el agua. Donde hay agua, hay vida. Ir a los ranchitos de los Llanos y ver la gente que abre la canilla y tiene agua potable tiene un valor enorme. Es una reivindicación de siglos.
–¿Cómo sigue la causa del obispo Enrique Angelelli, que la provincia se comprometió a impulsar con un convenio firmado con la Nación?
–Nosotros tratamos de darle un impulso, porque no pueden quedar crímenes de lesa humanidad impunes. Mi familia sufrió muy duramente: mi hermana y mi hermano estuvieron presos (en la dictadura) y yo, exiliado un tiempo. Hoy está en manos de la Justicia federal y lo que esté en nuestro alcance lo vamos a hacer.
–¿En 2007 se presentará para su cuarto mandato como gobernador?
–No. Tiene sus pro y sus contras, pero creo que ya es mucho. No es bueno para la provincia. En contextos como el nuestro, la continuidad política es buena. Acá anda mejor el gradualismo que la política de shock: cambiar todo de la noche a la mañana. Tenés que darle continuidad a las políticas, pero si es exagerado, no es conveniente.
–¿Está pensando en una proyección a nivel nacional?
–Mire, no está en nuestras aspiraciones más inmediatas.
–¿Cómo ve el escenario camino a las elecciones presidenciales de 2007?
–Ha quedado definido un nuevo mapa y en base a eso hay que empezar a construir. El presidente Kirchner aparece con mucho consenso. Hay que empezar a construir para 2007.
–¿Cómo ve la posibilidad de que se organice un frente de centroderecha entre el gobernador de Neuquén, Jorge Sobisch, y Mauricio Macri?
–Hay que ver. No fue tan contundente la expresión en ese sentido, sumando las expresiones para este espacio.
–¿Qué candidatos considera presidenciables hacia 2007?
–El gran ganador fue el presidente Kirchner.
–¿Tendría que buscar la reelección?
–Eso lo tiene que decidir él. En un sentido amplio, lo acompañamos. Aquí hay que saber interpretar el tiempo y el espacio. Hoy el tiempo lo conduce Kirchner y el espacio es también el de sus decisiones.

Reportaje: Werner Pertot.

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