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El país|Domingo, 12 de julio de 2009
LA UCR DICE QUE EL DIALOGO DEBE SER ENTRE PARTIDOS

Cuestión de políticos

El senador Ernesto Sanz cuestionó la convocatoria del oficialismo. También discrepó con la idea de Duhalde de llamar a los ruralistas, los industriales y la Iglesia.

Por Werner Pertot
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Gerardo Morales y Ernesto Sanz, las principales figuras del radicalismo en la Cámara de Senadores.

Los radicales construyeron su propia teoría del diálogo, divergente de la que propuso la presidenta Cristina Fernández de Kirchner. “Más allá de que es necesario y participaremos del debate de la reforma electoral, el ciudadano argentino no tiene ninguna expectativa sobre ella”, advirtió el titular del Comité Nacional de la UCR, Gerardo Morales. El senador Ernesto Sanz planteó, en diálogo con Página/12, que el diálogo debería darse no con los sectores económicos que está convocando el oficialismo, sino en el Congreso entre las distintas fuerzas políticas. “No con el campo. El campo tiene que ser escuchado en los problemas del campo y punto. Si la UIA te plantea devaluación y el campo, eliminación total de las retenciones, no estoy de acuerdo. Tenés que escucharlos, pero no hacer todo lo que te dicen. Si no, no tendríamos un país, sino un conjunto de intereses corporativos”, destacó Sanz, que suena para conducir el centenario partido.

“Lo que cualquier argentino quiere es tener la certeza de que va a tener trabajo”, interpretó Morales, sobre el temario de cualquier diálogo intersectorial o interpartidario. “Las expectativas están centradas en que el Gobierno recupere el camino del crecimiento y la generación de empleo”, afirmó el dirigente. Morales informó que “desde el Comité Nacional convocamos a la mesa de conducción, los bloques parlamentarios, a los titulares de los distritos, legisladores electos, así como también a los legisladores del cobismo, para discutir esta propuesta el próximo miércoles”. “En este encuentro, vamos a discutir la convocatoria al diálogo, estableciendo los ejes prioritarios de debate. También trabajaremos con el objetivo de fortalecer los bloques legislativos y cumplir con lo dispuesto en la Convención del mes de abril pasado, reunificar a la UCR”, afirmó.

En tanto, Sanz disintió de la idea de diálogo que dio el ex presidente Eduardo Duhalde de un diálogo con las entidades rurales, los empresarios industriales y la Iglesia Católica.

–¿Cuáles deberían ser los actores que participen del diálogo?

–La política es la gran actora. Los demás representan intereses sectoriales. Yo voy a defender la política como la única encargada de disciplinar los intereses corporativos contrapuestos. El problema de este gobierno es que nunca creyó en la política ni en los partidos. Ahora tendría que aprender que la política en algunos lugares del país le dio algunas lecciones...

–¿Qué opina de la idea de algunos gobernadores o del jefe de Gobierno porteño, que ya se están autoconvocando?

–Los gobernadores tienen que ser escuchados al solo efecto de conocer la realidad fiscal de las provincias. No es como en 2002, donde Duhalde, que era un presidente de ocasión, necesitaba de los gobernadores para sostener la autoridad. Acá no estamos en emergencia, así que es una buena oportunidad para que la política se ponga los pantalones largos.

“Me parece que el lugar natural del diálogo debería ser el Parlamento. Deberían ser diálogos muy cortos y con consecuencias prácticas muy rápidas. Si no, sería una convocatoria hipócrita para la foto y el país no aguanta esto”, advirtió el senador radical, quien consideró que el eje central tiene que ser “devolver la credibilidad a la economía: devolverle al Indec la autonomía de las estadísticas, generar un shock productivo vinculado a las pymes, generar seguridad y confianza a las inversiones, devolverle al Congreso todas las facultades cedidas al Ejecutivo, convenir con las provincias un nuevo esquema de distribución del ingreso, por ejemplo, con el impuesto al cheque”. “No hablo de una nueva ley de coparticipación, porque es imposible”, aclaró.

En la lista de prioridades, Sanz también planteó que el oficialismo debería “aceptar la reforma del Consejo de la Magistratura, que son tan sólo dos artículos, para aumentar en dos miembros más para quitarle al oficialismo el poder de veto”. El senador opinó que, con la reforma del Consejo que hizo el kirchnerismo, “se usó una ley que podría haber sido buena, sólo para que el oficialismo puedar tener veto sobre la designación de jueces. Y así estamos”.

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