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Sociedad|Jueves, 10 de febrero de 2011
Detectan explotación laboral infantil en Misiones

También con la yerba

Cuatro chicos de entre 8 y 12 años trabajaban en duras condiciones junto a un grupo de adultos. La AFIP también encontró trabajo semiesclavo en la provincia de Buenos Aires.

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Los relevamientos fueron efectuados en tierras de una gran empresa de la provincia de Misiones.

Más de treinta personas trabajaban en condiciones “infrahumanas” en medio del monte yerbatero de Misiones. Cuatro eran menores de edad: niños de entre 8 y 12 años que acompañaban a sus padres y sus madres en el inicio de la cosecha. Los encontró una inspección que la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP) realizó la semana pasada y por la cual radicó una denuncia ante la Justicia federal. La entidad dio a conocer el caso en un comunicado que también dio cuenta de un procedimiento realizado en la provincia de Buenos Aires: de 61 personas empleadas en “una situación precaria e indecente” para la cosecha de la papa, 55 se encontraban sin registrar y dos de ellas eran indocumentadas. El titular de la AFIP estimó que en los días próximos podrían aparecer más “trabajadores esclavizados”. La sucesión de casos denunciados en las últimas semanas llevó a que la presidenta Cristina Fernández se refiriera ayer, durante un acto oficial, a ellos como “escenas que realmente avergüenzan” y de las cuales deben ocuparse “los jueces y la Justicia penal” (ver aparte).

Los relevamientos realizados en Misiones, el 3 y el 4 de este mes, fueron tres, cada uno en diferentes establecimientos. Uno de ellos pertenece a una gran empresa, cuyo nombre permanece en reserva mientras el Juzgado Federal de El Dorado, a cargo del juez subrogante José Luis Casals, investiga la denuncia radicada por AFIP.

Tras recibir una denuncia de calidad laboral, la delegación misionera realizó el seguimiento de los camiones que trasladaban la producción de yerba, hasta “llegar a las explotaciones en el norte de la provincia”, explicó a este diario José Poterala, responsable de la dirección regional del organismo. Los agentes de la AFIP, con el auxilio de efectivos de la Policía Federal de Foz de Iguazú, fueron guiados hasta el lugar por un empleado, algo necesario porque “son caminos prácticamente inaccesibles, vecinales, de muy difícil acceso”. El procedimiento arrojó que, de 49 empleados relevados, 31 no estaban registrados.

“Se tomaron fotografías, se hicieron filmaciones, para registrar que la situación de trabajo era muy precaria. Los tareferos (como se llama a los recolectores de yerba mate) viven ahí de lunes a viernes en situaciones precarias, infrahumanas”, añadió Poterala. Los detalles son contundentes: “La gente vivía en el monte, bajo carpitas hechas con plásticos negros. Sobre unas cañas ponen unos colchones; ahí duermen. Viven en condiciones muy indignas”.

En el lugar no había baños, porque “hacían sus necesidades en el monte”, donde también “se higienizaban en una zona donde encontramos jabones y cepillos”. La comida era “de poca calidad nutricional”: sandías y “reviro”, un “preparado de harina y grasa, luego triturado, que acompaña el mate cocido”. Allí vivían 31 adultos, mujeres y hombres, de entre 30 y 40 años. Había también cuatro niños, porque “en algunos casos trabajaba la familia entera”. Todos comenzaban a trabajar a las seis y media, siete de la mañana, “pero para dejar a las diez y media, porque el sol es muy fuerte, muy caluroso el clima” y recomenzar “a las tres y media de la tarde, y hasta la entrada del sol, pero un rato antes de la noche paran la cosecha, porque tienen que cargar la yerba cosechada en los camiones”.

Algunos de ellos tenían teléfonos celulares, pero en el lugar no había luz. “Nos preguntábamos cómo harían durante las noches, cuando terminaban sus jornadas. Ni radio tenían. Vivían en una situación muy precaria”, comentó Poterala.

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