Imprimir|Regresar a la nota
Domingo, 1 de diciembre de 2002
logo cash
INFORME ESPECIAL

La sart茅n por el mango

D贸lar recontraalto, retenciones bajas y subfacturaci贸n constituyen el men煤 de beneficios extraordinarios para los exportadores

Por Fernando Krakowiak

La devaluaci贸n le est谩 generando a un reducido grupo de exportadores ganancias extraordinarias en el medio de la peor recesi贸n y crisis social de la historia. Seg煤n un trabajo reciente del Instituto de Estudios Fiscales y Econ贸micos (IEFE), al que tuvo acceso Cash, entre abril, primer mes en que rigieron plenamente los derechos a la exportaci贸n, y septiembre, se exportaron mercader铆as por 46 mil millones de pesos, un 215 por ciento m谩s que en el mismo semestre de 2001. Los exportadores afirman que las ventajas que gener贸 la salida de la convertibilidad fueron neutralizadas por la suba de los costos en d贸lares y por las retenciones. Sin embargo, los insumos importados representan apenas el 15 por ciento del costo de los bienes exportables y las retenciones no llegan ni siquiera al 8 por ciento en promedio del total de las ventas. La consecuencia ha sido un incremento en la rentabilidad de un 40 por ciento para los diez principales sectores vinculados al mercado externo, que alcanza el 50 por ciento si se excluye a los veh铆culos automotores, donde el impacto de los insumos importados es mucho mayor.
Si bien las empresas que exportan son m谩s de 11.000, la devaluaci贸n benefici贸 a 80 grandes compa帽铆as que concentran cerca del 70 por ciento de las ventas al exterior y se especializan fundamentalmente en productos agr铆colas y energ茅ticos con bajo impacto sobre el nivel de ocupaci贸n y escasa incidencia en la evoluci贸n del Producto Bruto Interno, lo que deja en evidencia las limitaciones para alcanzar la reactivaci贸n apostando a una 鈥渟alida exportadora鈥. Las cerealeras Cargill, Louis Dreyfus, Bunge y Nidera y las petroleras Repsol, Petrobras, Pan American Energy, Chevron y Tecpetrol son algunas de las multinacionales que se destacan en este podio exclusivo, donde se acumulan las ganancias sin que hasta ahora se haya podido observar la existencia de alg煤n tipo de efecto derrame sobre el resto de la sociedad.
Para redistribuir una parte mayor de la renta de los exportadores, en el IEFE proponen aplicar un sistema de retenciones m贸viles consistente en fijar una retenci贸n marginal a las exportaciones de 100 por ciento cuando el d贸lar supera la barrera de los 2 pesos. Con los valores actuales de la divisa implicar铆a un nivel de retenci贸n promedio cercano al 50 por ciento. Si ese tipo de retenci贸n se hubiera aplicado desde abril, los ingresos del Estado se habr铆an incrementado en 23.909 millones de pesos en s贸lo seis meses, cifra m谩s que suficiente para terminar con los niveles record de pobreza y desnutrici贸n.
En la historia argentina hubo varios per铆odos en los que se implementaron retenciones altas. Una de las experiencias m谩s recordadas fue la que llev贸 adelante desde el Ministerio de Econom铆a el representante de los grandes grupos empresarios, Adalbert Krieger Vasena, en marzo de 1967, cuando aplic贸 una devaluaci贸n del 40 por ciento y una retenci贸n similar sobre las exportaciones agropecuarias. En aquella oportunidad la gente del campo protest贸, pero termin贸 aceptando la medida. Sin embargo, ahora amenazaron con reacciones m谩s en茅rgicas. Por lo menos as铆 lo dio a entender el entonces presidente de la Sociedad Rural Argentina Enrique Crotto hace algunos meses cuando afirm贸 por televisi贸n que si al campo le sub铆an las retenciones al 25 por ciento iban a 鈥減render fuego todo鈥. La frase suena exagerada para una realidad tan placentera como la que atraviesan los poseedores de grandes extensiones de tierra y las comercializadoras de granos, harinas y aceites. La industria agropecuaria, con una escasa incidencia de insumos importados en el costo de producci贸n que se reduce a algunos fertilizantes y semillas, se ha visto beneficiada con un aumento del precio mundial de varios productos entre los que se destaca el aceite y, adem谩s, tiene la ventaja de producir en un pa铆s donde los salarios, las tarifas de servicios p煤blicos y los fletes permanecieroncongelados luego de la devaluaci贸n. Las petroleras tampoco la vienen pasando mal, pues el costo en d贸lares representa apenas el 10,6 por ciento del total en las tareas de refinaci贸n.
En el Gobierno evaluaron en m谩s de una oportunidad durante los 煤ltimos meses la posibilidad de aumentar los derechos a la exportaci贸n, pues los porcentajes que rigen actualmente fueron calculados en marzo con un d贸lar por debajo de los 3 pesos y ya eran considerados bajos entonces. Sin embargo, hasta el momento el lobby empresario ha logrado que todo siga igual. Los funcionarios del Ministerio de Econom铆a son conscientes de las ventajas que le han venido otorgando a los exportadores, pero temen que una suba de las retenciones debilite a煤n m谩s a una administraci贸n ya de por s铆 d茅bil. Por lo tanto, proponen no agitar las aguas para preservar la tensa calma que reina desde hace un par de meses. En el Gobierno repiten a cada rato que las retenciones son apenas un 鈥渋nstrumento de emergencia鈥 que se eliminar谩 cuando se supere la crisis.
Mientras esperan que se cumpla la promesa, los exportadores apuestan a la subfacturaci贸n de los valores de sus ventas para multiplicar a煤n m谩s las ganancias. Por esa v铆a le han generado al Estado una p茅rdida fiscal equivalente a 952 millones de pesos entre abril y septiembre. Los datos surgen de comparar los valores que declararon las empresas en la Aduana con los que efectivamente se registraron en el mercado internacional al momento de la venta de las mercader铆as. En la Administraci贸n Federal de Ingresos P煤blicos est谩n al tanto de la maniobra desde hace varios meses, pero todav铆a no se ha hecho nada para frenarla.
La tercera gran ventaja que tienen los exportadores beneficia s贸lo a las petroleras, las cuales est谩n liquidando en el pa铆s apenas el 30 por ciento de las divisas que generan por la venta de petr贸leo crudo, carburantes y gas de petr贸leo. Las corporaciones transnacionales que oligopolizan el mercado de combustibles justifican la maniobra haciendo valer los decretos 鈥渄esreguladores鈥 1055, 1212 y 1589, todos de 1989, los cuales hab铆an dejado sin efecto la obligatoriedad del ingreso del 70 por ciento de las divisas generadas a partir de la explotaci贸n de los pozos nacionales. El problema est谩 dado porque a partir de diciembre de 2001, el decreto 1606 restableci贸 la obligatoriedad de la liquidaci贸n de divisas en el pa铆s debido a la crisis financiera. La medida fue ratificada por la Ley de Emergencia Econ贸mica 25.561. Sin embargo, los d贸lares siguen sin aparecer. Seg煤n se帽al贸 a Cash el economista F茅lix Herrero, integrante del Grupo Moreno, las petroleras evitan por esta v铆a liquidar aproximadamente 2300 millones de d贸lares anuales, ampliando sus ventajas en el marco de un negocio exportador que se ha convertido en un verdadero 鈥渧eranito econ贸mico鈥 para un pu帽ado de empresas que disfrutan a costa del resto de la sociedad.

© 2000-2022 www.pagina12.com.ar|República Argentina|Todos los Derechos Reservados

Sitio desarrollado con software libre GNU/Linux.