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Domingo, 15 de diciembre de 2013
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Industrializaci贸n, escasez de divisas y crisis econ贸mica

El mito de la restricci贸n externa

Las divisas en la fase de holgura son aplicadas de modo tal que su extinci贸n a corto plazo resulta inevitable. La abundancia inicial no es seguida de un relajamiento de la restricci贸n externa sino de un mayor despilfarro.

Por Gustavo Burachik *
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鈥淒ebilidad de las exportaciones industriales y falta de integraci贸n nacional de la producci贸n.鈥

Por Gustavo Burachik *

La actual situaci贸n de la balanza de pagos ha vuelto a poner en el tapete la cuesti贸n de la 鈥渞estricci贸n externa鈥 (RE). Esto es, la idea de que las crisis e interrupciones del proceso de acumulaci贸n de capital en la Argentina son provocadas por la escasez de divisas. Se suele atribuir esta restricci贸n a la debilidad de las exportaciones industriales y a la falta de integraci贸n nacional de su producci贸n.

Este planteo se apoya en hechos incontrovertibles y, sin embargo, ofrece una explicaci贸n inadecuada de las crisis argentinas y sus causas. Las razones son las siguientes.

1. Es cierto que todos los procesos de crisis econ贸mica se han disparado hist贸ricamente en contextos de exceso de demanda de divisas, pero 茅stos han estado siempre precedidos de un per铆odo de holgura del sector externo (por importaci贸n de capitales, super谩vit comercial, o ambos). El argumento de la RE reconoce como l贸gicamente necesaria la relaci贸n entre el avance de la acumulaci贸n, la escasez de divisas y la crisis, pero ignora por completo la transici贸n entre la abundancia y la escasez de divisas, igualmente presente en todas nuestras crisis.

2. Es cierto que en un sistema basado en patrones de producci贸n y consumo de alcance internacional (impuestos por grandes empresas globales), el atraso relativo de la gran industria condiciona cada paso de la acumulaci贸n a la realizaci贸n de cuantiosas importaciones, filtra al exterior gran parte de los efectos expansivos producidos por la holgura de divisas t铆picas de las fases de ascenso (como explic贸 Prebisch hace muchos a帽os) y aborta el desarrollo capitalista aut贸nomo de la producci贸n exportable en los rubros m谩s din谩micos y rentables (acaparados por cadenas globales lideradas por empresas multinacionales que dominan la tecnolog铆a, los canales de distribuci贸n).

Sin embargo, las crisis recurrentes de divisas no resultan de la necesidad de realizar ciertas importaciones para que avance la acumulaci贸n de capital sino de que s贸lo se realizan las importaciones que recrean el elevado componente importado de la producci贸n. O sea, el gasto en importaciones tiene una orientaci贸n precisa: est谩 al servicio de la reproducci贸n de una forma espec铆fica de divisi贸n internacional del trabajo.

No existe asociaci贸n entre d茅ficit comercial y crisis. La Argentina ha sido superavitaria en materia de comercio exterior desde 1890. Entre 1910/2012 s贸lo hubo 27 a帽os con d茅ficit comercial, 21 de los cuales se debieron a las ca铆das y lentas recuperaciones de las exportaciones luego de las dos guerras mundiales y a la explosi贸n importadora provocada por el desmantelamiento de la pol铆tica comercial y la apreciaci贸n cambiaria en los 鈥90. La balanza comercial acumul贸 en dicho lapso un saldo positivo de casi 300 mil millones de d贸lares (constantes de 2012). Estas divisas han sido empleadas para 鈥渞emunerar鈥 inversiones y cr茅ditos extranjeros cuyo efecto neto total sobre la disponibilidad de divisas (aportes menos fuga menos flujos) ha sido siempre y sigue siendo, en ambos casos, negativo. No existe inversi贸n m谩s intensiva en divisas que la que realizan las empresas multinacionales.

Una primera conclusi贸n es que las divisas disponibles en la fase de holgura de las fluctuaciones c铆clicas son aplicadas de modo tal que su extinci贸n a corto plazo resulta inevitable. Por eso, una mayor abundancia inicial no es seguida de un 鈥渞elajamiento de la RE鈥 sino de un mayor despilfarro.

3. 驴C贸mo no dudar del argumento de la RE en una econom铆a capaz de acumular enormes reservas en todas las fases de ascenso de sus fluctuaciones c铆clicas? Esta 鈥減recauci贸n鈥 jam谩s ha evitado la transici贸n de la holgura a la escasez, la crisis y la devaluaci贸n. De donde surge una segunda conclusi贸n: no s贸lo se malgastan las divisas disponibles al principio del ciclo, existe incluso un 鈥渟obrante鈥 respecto de este malgasto que yace, est茅ril, en las b贸vedas del Banco Central en lugar de ser empleado.

La apreciaci贸n de la crisis como resultado de una RE s贸lo puede conducir a la aplicaci贸n de pol铆ticas antipopulares (devaluaci贸n, desdoblamiento), 煤nico mecanismo disponible en el capitalismo para aumentar la oferta y reducir la demanda de d贸lares.

* Docente e investigador del Departamento de Econom铆a de la Universidad Nacional del Sur.

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