Concentradas en las provincias del NEA, especialmente en Chaco y en menor medida Santiago del Estero y Formosa, en el paÃs se siembran 400 mil hectáreas de algodón. Para la presente campaña la SecretarÃa de Agricultura estima una producción de 440 mil toneladas en bruto, cantidad que permitirÃa la obtención de alrededor de 140 mil toneladas de fibra de algodón que alimentarán principalmente el auge de la industria textil. Para la temporada 2005/2006, en cambio, se espera una baja del área sembrada como resultado de la sobreoferta internacional y los consecuentes bajos precios. Los integrantes más optimistas de la Cámara Algodonera Argentina estiman que el área sembrada rondará las 320 mil hectáreas. Es decir una reducción, en el mejor de los casos, del 20 por ciento.
Estas previsiones son posibles porque, aunque no son puros, los mercados de commodities son transparentes. Al igual que en otros mercados de insumos industriales y materias primas, la fuerte demanda China es un dato clave. En un mercado normal, ello habrÃa significado alzas "naturales" de precios y un estÃmulo a la producción. Sin embargo, la distorsión introducida por los multimillonarios subsidios estadounidenses afecta los precios no sólo de manera directa, sino también a través de la sobreoferta. Por tener un precio subsidiado, los empresarios estadounidenses producen más. El subsidio es particularmente odioso porque proviene de un paÃs que promueve en todos los foros internacionales la eliminación y las barreras comerciales. En el discurso, Estados Unidos asume su conducta de manera culposa. "Sabemos que está mal", aceptan sus diplomáticos, pero "no podremos dejar de hacerlo mientras lo hagan nuestros competidores". Es el mismo argumento que esgrimen Europa y Japón, con lo que la disputa se vuelve tan circular como infinita. Nada nuevo hay bajo el sol más que tener presente esta realidad en cada negociación internacional.
En sÃntesis, a pesar de que en el último año el consumo mundial alcanzó un record de 23,4 millones de toneladas, 10 por ciento más que en el año anterior, la producción de 2004/2005 creció aun más, el 27 por ciento, hasta alcanzar 26,2 millones de toneladas. Como la producción sobrepasó el consumo, las existencias finales mundiales se encontraban a fines de julio en 10,5 millones de toneladas, 2,4 millones por encima del nivel del año anterior. El resultado es una fuerte señal a la baja de precios que, en los paÃses sin subsidios, redundará en una menor producción. En la primera mitad del año los precios locales estuvieron un 25 por ciento por debajo de los precios de igual perÃodo de 2004. Las previsiones de siembra de los algodoneros argentinos son, en este contexto, sólo una muestra.
Pero no todos los datos son pesimistas. Los analistas internacionales estiman que la caÃda de la producción del 8 por ciento estimada para el próximo año se enfrentará a un crecimiento de la demanda del 2 por ciento, básicamente por la duplicación esperada de las importaciones chinas. Esta realidad convive con condiciones estructurales favorables. De acuerdo con el BoletÃn Algodonero que publica la SecretarÃa de Agricultura, "gracias a los avances tecnológicos, incluida la biotecnologÃa, los rendimientos siguen en aumento mientras que los costos de producción bajan". El Algodón, entonces, seguirá compitiendo con cultivos alternativos, como por ejemplo el girasol, y es posible esperar que sus precios se recuperen. No obstante, los resultados de la campaña actual no se recuperarán en la próxima.
© 2000-2022 www.pagina12.com.ar|República Argentina|Todos los Derechos Reservados
Sitio desarrollado con software libre GNU/Linux.